El pan de cada día

Otro lugar frecuentado en estas fechas suele ser la biblioteca, basta hacerse un poco el remolón a la hora de entrar en clase para que un conserje o algún profesor de guardia los encuentre por los pasillos o en lugares más recónditos y les indique el camino de la biblioteca. Cierto es que algunos ya se dirigen directamente. Entre los refugiados que habían acudido a primeras horas esta mañana , me encontré con un chaval muy morenito, redondo de cara, de aspecto entre vivaracho y no se sabe. Como vi que más que repasar se dedicaba a charlar con la vecina, me acerqué hasta él y vi su cuaderno abierto con anotaciones ortográficas. Parece ser que eso de los acentos no le sonaban bien del todo y vi la lista que tenía anotada con acentuaciones dudosas y de más dudosa grafía. Allí aparecían palabras como : recogeís, estudiaís, farmácia, cacagüete, cienpiés, Mediterraneo...
Le proporcioné un diccionario de la RAE para estudiantes y le sugerí que verificara la grafía de algunas palabras y que luego escribiera las palabras, tal como las tenía en su cuaderno, en el ordenador y empleara el corrector ortográfico para comprobar el lugar exacto de los acentos , añadir los que fueran necesario o suprimiera los sobrantes. Al menos estuvo un rato entretenido y cuando terminó su labor, le mostré una página de la Red dónde explicaba algunas reglas ortográficas sobre acentuación.
Al preguntarle –era un alumno de 2º de ESO – si distinguía entre palabras agudas, llanas o esdrújulas, parecía tener más o menos idea donde se encontraba el ‘tono’ de las palabras. Recordada la regla, le aconsejé que escribiera , cinco palabritas que correspondieran a cada una de esas categorías. No pasamos de las agudas , al parecer no le era fácil encontrar palabras que terminaran en vocal , o en una N o una S... Nos costó un triunfo, encontrar el sofá, el sofá de su papá, y si había que hacer ‘botar’ a la pelota , aparecía un ‘votó’. Así que di por terminada mi reconversión en profesor de lengua, y esperé pacientemente que la campana me salvara.
Comentarios