El latín sale a tu encuentro


Esta mañana, paseando por los alrededores del Faro de Cabo Mayor, en Santander , quedó sorprendido al encontrar en sendas piedras , tres máximas en latín. Decían así " SINE SOLE SILEO", "TULLIT ALTER HONORES", "ULTIMA FORSAN".Curioso encuentro. Estaba claro, si las interpretaciones del Náufrago no andan muy descarriadas, que las tres eran muy aprovechables. La primera parecía adecuada a la hermosa mañana que nos regalaba este marzo que 'mayea'. " Sin sol guardo silencio". Y es que hay que tener el ánimo soleado para poder transmitir emociones al hablar.

Cada cual puede pensar, cuál puede ser la última oportunidad que la vida le presenta.
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POST DATA: Después de que el Náufrago hubiera hecho estas 'se-sudas' reflexiones sobre las susodichas inscripciones, un azar cibérnetico,confirmó una vez más que 'nihil nuovo sub sole' que antes que a él, a algún paseante, le había picado la curiosidaddel porqué esos latinajos junto a un faro. El intrigado había enviado al periódico local una carta para ver si alguien podía satisfacer su curiosidad y sacarle de su duda.
El periódico en cuestión había puesto en marcha al 'departamento de investigación y resolución de dudas' de los lectores. He aquí el resultado de sus averiguaciones.
"Las leyendas, escritas en latín, hacen referencia a un reloj de sol, grabado en la parte superior de una de las piedras, en la que se puede leer 'Ultima Forsan', que significa 'la última quizás' (refiriéndose a que la hora que miras en el reloj puede ser la última). A este reloj le falta el gnomon, el elemento que produce la sombra y sin el cual no se puede leer la hora.
A ambos lados se encuentran otros dos soportes de piedra (carentes de reloj de sol alguno), con otras dos inscripciones: 'Sine sole sileo' ('Sin el sol enmudezco') y 'Tulit alter honores' ('Otro tuvo la honra' u 'Otro se llevó los honores'). Según uno de los lectores, estas inscripciones quizás hagan referencia a la pérdida de la importancia de los relojes de sol frente a los mecánicos. De diferente opinión es el lector Evelio García, quien cree que las frases estaban dirigidas a los marineros.
- Fuentes
La información recopilada sobre estas inscripciones, además de la aportada por los lectores, entre ellos Carlos Losada o Javier R. Rodríguez, de la Agrupación Astronómica Cántabra, ha sido obtenida del libro de Miguel Ángel García Guinea y Elena de Diego sobre relojes de sol, así como de la profesora de Filología Latina de la Universidad de Cantabria, Juana María Torres, y del director de la Escuela Taller de Santander, Esteban Sainz.
(Véase DIARIO MONTAÑÉS)
Así queda completada la historia de "El latín sale a tu encuentro" (¡uffff! ¡Qué alivio!)
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