Mientras el hijo duerme

Lo releyó y pensó recogerlo en la isla, antes de que el tiempo dejé en él una huella más amarillenta o cualquier descuido haga que se pierda o se rompa en cualquier 'limpieza' de papeles. Aquellas reflexiones no tenían título, y no sabe si el tiempo discurrido le permitiera poner ahora una 'etiqueta' válida. A menos que le llamáramos ... "Al hijo que duerme"
Si tú te marcharas
partiría contigo tu vida azul.
Me quedaría solo
con el hueco más profundo
que engulle la noche...
Si tú te marcharas
me quedaría sin luz, sin pan y sin la
sal. La fuente incansable de donde brota
la vida.
Si te marcharas
te buscaría inútilmente entre las sombras,
pasearía mi soledad por los tejados
de las altas soledades.
Se me iría contigo
la ternura, la sorpresa, la duda.
En una noche alguna
me acerqué hasta el hoyo
donde dormían tus sueños:
Tanta quietud, paz tanta tenías...
que empecé a pensar:
Y si te marcharas...
Se me irían también
los caprichos, la ingenuidad, el llanto,
los combates, la risa.
Se irían para siempre
el tiempo, la esperanza,
la angustia, el sosiego,
el quehacer
el mañana...
Después dejó el papel que servía de marca en el libro y continuó leyendo a Alain:
"L'art de bâiller" ( saber bostezar)
... " el bostezo es una revancha que se toma la vida, un fuente de salud , un abandono de lo serio y una enfática declaración de despreocupación. Es la señal que todos esperan como la señal de un '¡rompan filas". Este bienestar no puede rechazarse: todo lo serio estaba ahí, colgado"
El Náufrago abrió la boca para dar vacaciones a su espíritu tenso.
Comentarios
Me basta con lo que haya escrito te haya emocionado un poco.Al fin y al cabo escribir es mostrar un poco de uno mismo que encuentre un eco en otro corazón.
Un beso de esos que tú sabes.
Precioso!.
Bicos