Antes de que caiga el telón
En lo que piensa el actor, entre la aceptación tranquila y una leve nostalgia , mientras el telón sigue levantado, es en esos ojos que le miran, le interrogan , le escrutan, devolviendo el esbozo de una sonrisa,el rubor de una cara, la ensoñación de los que no oyen: "s'il vous plaît", "imparfait", "ne vous inquiétez pas", "à tout à l'heure", "on se reverra plus"... su mente está más lejos tarareando quizá otro "ne me quitte pas"...
Ahí están, es el rostro vivo de Cecilia, impulsiva y aplicada, la mirada dulce de Mar suave como el sonido de su oboe, el rubor perenne en las mejillas tímidas de Ana, en la ingenuidad atrevida de Nuria, en el hermetismo tímido y rumano de Alina, en el desparpajo atrevivo de Javier, en la redondez de la mirada de Sara, o en la reserva alargada de Germán - cuándo dejará de crecer este muchacho-, qué alturas alcanzará si cada día alarga los centímetros de su metro noventa y elevándose...
Es eso quizá lo que más echará de menos, la recompensa callada diaria que relega al olvido otros pequeños sinsabores.
Comentarios
A pesar de lo que llegamos a despotricar diariamente de algunos mentecatos, somos buena gente ¿verdad?, les tenemos cariño. Y eso, por lo general, se suele también recibir por parte de ellos.
Un saludo.
Son muchos más a los que apreciamos y nos aprecian.
Gracias 'Meritxell' y ánimo