El club de los mirones

Esta mañana, mi amigo Viandante se acercó al puerto con su perra y vio cómo una fila de espectadores seguían con interés las maniobras de un barco arenero. Cómo succionaba la arena que cubría la rampa de un embarcadero, cómo la filtraba, cómo poco a poco el barco se iba hundiendo con el peso de la arena almacenada, para trasladarla luego a otras playas a las que las olas y mareas han descarnado.
Miraba con ojos de neófito y pedía información a los ‘expertos’, porque él no deja de ser un simple analfabeto en cosa de los mares y en otro mar de cosas. Estar allí, mirando caer chorros de agua que volvían al mar mientras llenaba su ‘barriga marinera’ de arena, le hacia sentirse solidario del club de espectadores y mirones.Uno de los clubes con más socios por estos pagos.
Pero, en fin, al menos aprendió algo, él, que vive muchas veces en las estrellas y se olvida de pisar tierra... o arena.
*Pinchar en la foto para ver.
Comentarios