Mester de progresía

No es que crea que todos los toques de pincel del “retratista” me parezcan perfectos, quizá algunos necesitarían algo más de finura y menos prisa, pero de todos modos, sirven para reconocer algunos personajes con los que nos codeamos a diario.
En realidad los que más miedo me dan son los que se autoconceden el carnet de “progresista”. A ésos , los temo.
- “Es más progre el pasado que el futuro, mayo que noviembre, el 68 de la revuelta que el 69 del revolcón”
- “Es más progre un vaquero caído que ajustado, la suela de goma que la suela de cuero, la camisa sin cuello que el cuello de la camisa.”
- Es más progre un ático que una azotea, un loft que el piso de toda la vida
- Antes era más progre el Guernica de Picasso en el salón que la última Cena. Ahora es más progre un tapiz étnico comprado en algún mercadillo peruano que un grabado neoyorquino.
- Levantar una piedra es más progre que levantar un paso de Semana Santa, una torre de castellers es más progresista que una falla valenciana, es más progre el Dalai Lama que el Papa.
- En Cuba es progre colaborar económicamente con la compañera jinetera, mientras en España eso significa ir de putas.
- Es más progre Antonio que Manuel, y es infinitamente más progre hablar mal de Cela que leerlo o tachar de facha a Borges sin haberlo leído.
- No es progre leer a Mihura, ni a Jardiel , ni a Tono. ( Ya ves, Enrique)
- Es más progre el haiku que la soleá, el flamenco fusión que el puro, la sardana que la jota, el aurresku que la seguidilla manchega, el txistu que la dulzaina.
- Conclusión tautológica: es más progre ser progre que no serlo.
Comentarios
Es que, visto lo visto (más bien leído), no se si me apetece mucho hacerme progre
¿o debería decir "progra"? o ¿ente progresista?.
Es que me tiene usted hecha un lío, oiga.
Además tiene otras ventajas puede reducir a la más rancia casta a todos los que no piensen como usted. Ser progre da derecho a tener el monopolio de la verdad. Se trata de imponer el pluralismo del pensamiento único.
Puede asistir a la distribución de los premios Goya sin ningún rubor, con pegatina. Será bien recibida en determinados cenáculos (todo junto)artísticos...
Y un sinfín de ventajas más que sería largo de enumerar.
Pongas un toque de progresía en su vida.
Yo conozco alguno de esos. Juraban por el amor libre, por Bakunin, escuchaban a Víctor Jara, leían (dicen, yo no me lo creo) El lobo estepario, y tal. Hoy trabajan en un banco, sólo compran en El Corte Inglés, les llevan la compra a casa y solo se dedican a descubrir nuevos vinos.
A Jardiel no lo fusilaron las derechas, ergo: Jardiel era de derechas, ergo: Jardiel era malo, luego no lo leo.
Tengo amigos así: a los dos días de haberles regalado El País los versos de Neruda, todos juran que su poeta preferido ha sido siempre Neruda. Están a la última en el disco que hay que oír o la novela que hay que comprar. Son, en definitiva, una amplia hermandad de esas que se forman para protegerse unos a otros. Son gente sin valor que no saben andar solos por la vida y que necsitan el editorial de su periódico para que les digan lo que piensan. Creo que uno de estos días escribiré sobre ellos un artículo de zoología.
Pero sigue sin seducirme la idea de hacerme progre, aunque no esté de moda ni sea lo más políticamente correcto del momento.
Otra, que no sé simplificar, veo la parte de razón o sinrazón que todo el mundo tenemos, y quiero seguir acertando o equivocándome yo solito.
Si apenas estoy seguro de lo que debo hacer, ¿cómo voy a decir a los demás lo que tienen o no tienen que hacer?
Pero te aseguro que prefiero seguir siendo tonto, antes que listillo y me quedo con mis dudas antes que creer que estoy en posesión de la Verdad.