lunes, marzo 20

Durmiendo con Benedetti

Bueno, entiéndaseme bien. No es que vaya a dormir con el escritor uruguayo. Él y yo, seguramente, tenemos otros gustos. Me refería a que iba a esperar los arrulladores brazos de Morfeo leyendo "La tregua" que me han regalado.

Lo empecé a leer esta tarde y lo que leí me dejó buen sabor de boca. Pero he tenido una fatal idea, algo que no debe hacerse nunca, leer alguna crítica del libro previa a la lectura. Y la verdad si hiciera caso al inicio de la "crítica" , que por supuesto no he tenido estómago para terminar de leer, a estas alturas hubiera dejado a don Mario compuesto y sin lectura. Una tregua que seguramente no me hubiera perdonado.

Vean algunos detalles de la sapientísima crítica.

1. Estructura del discurso diegético

"Desde laperspectiva hermenéutica, La tregua abre varias posibilidades interpretativas. Su proceso generativo se dinamiza con la secuenciación de cronotipos que nos trasladan a unas fechas concretas de los años 1957-1958. Esta referencialidad cronológica introduce al lector en los contextos sociológicos y sociopolíticos de Montevideo. En este encadenamiento cronológico actúa la doble concepción proustiana del tiempo real y la dimensión psicológica del tempo.
...

Benedetti prescinde del relato heterodiegético. Adopta la instancia delegada; transfiere la voz narrativa a Santomé. Con este pacto autobiográfico consigue la operatividad del relato homodiegético, al parcelar el proceso generativo con el continuum temporal de estructurar el discurso en forma de diario..." (¡¿ ? ohhhh!)

4 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Y se quedaría tan ancho después de semejante e incomprensible alarde de estupideces varias!
Tú déjate llevar por la primera impresión, que no suele fallar. Puedo estar equivocada, claro, pero creo que te gustará, independientemente del "proustiano" tiempo en el que se desarrolle la acción (podría ocurrir en cualquier tiempo y en cualquier lugar de nuestra historia reciente)

Una maruja en internet dijo...

A mí me asustaría un poco leer un relato heterodiegético y que me parcelara mi proceso generativo en homodiegético :).

Julio dijo...

Pues sí, me dejaré llevar de mi primera impresión, además de tener varias importantes razones para leerlo. Con la heterodiégesis, la homodiégesis, los cronotipos, el "continuum" y demás lindezas estruturolingüísticas me podría entrar una diarrea mental de incalculables consecuencias.

Y me pregunto, tan ilustre "crítico" cuyo nombre doy - Benito Varela Jácome (Universidad de Santiago de Compostela)- por si alguien quiere evitar transtornos como los arriba expresados ¿Habrá sabido saborear, emocionarse, sentir, o entristecerse con los sentimientos , razones y sinrazones del corazón humano que desmenuza Benedetti? ¿Ha sentido con Martín el protagonista, la espera con ansia de su prejubilación, "para abandonarse al ocio a esa especie de modorra compensantoria, a fin de que los nervios, los músculos, la energía se relajen un poco..." como he empezado a sentir con él en estas primeras páginas de su diario ?

Que algunos "críticos" sigan masturbándose mentalmente, que nosotros trataremos de disfrutar o llorar , sentir, gozar o entristecernos, con lo que un autor que antes de escribir ha vivido , sentido y tratado de penetrar en la complejidad del alma humana.

(Siento si me he puesto un pelín cursi yo también) Pero seguiré leyendo sin "tregua".

Enrique Gallud Jardiel dijo...

¡Y yo que quería ser humorista! Tras leer la crítica he reconocido algo de lo que sí merece la pena reírse y renuncio a mi sueño. Buscaré trabajo vendiendo aspiradoras por las casas y nunca más intentaré emular a los maestros del idioma. Me lo tengo merecido, por fatuo.