miércoles, julio 1

"Elogio del perro"

LA HISTORIA DE 'OLD DRUM' Y EL DOCTOR VEST

By DOUCE

El otro día mi papá me contó una historia que me hizo estremecer y me concilió con los humanos, al menos, con algunos humanos. Mi papá la encontró en el blog de nuestra amiga Campurriana y le hemos pedido permiso para poder reproducirla en la bitácora del Náufrago. El discurso que figura abajo, lo pronunció el político, juez y estupendo orador estadounidense que se llamaba Georges G. Vest..

-En 1870 después de la guerra civil americana volvió al condado de Pettis County mudándose a Sedalia, Missouri. Allí se hizo cargo de una causa para defender a un galgo llamado ‘Old Drum’ que había sido asesinado por un granjero de muy malas pulgas y un impresentable. El dueño del perro pidió un indemnización de 150 dólares que era lo máximo que permitía la ley. Durante el juicio, Vest declaró que "ganaría el juicio o se disculparía personalmente con cada perro en Missouri." El argumento final de Vest al jurado, no se refirió a ninguno de los testimonios ofrecidos durante el juicio, en lugar de ello, pronunció un discurso que ha dado en denominarse "El elogio del perro". Esto es un hombre. Vean

"Caballeros del Jurado. El mejor amigo que un hombre pueda tener, podrá volverse en su contra y convertirse en su enemigo. Su propio hijo o hija, a quienes crió con amor y atenciones infinitas, pueden demostrarle ingratitud. Aquellos que están más cerca de nuestro corazón, aquellos a quienes confiamos nuestra felicidad y buen nombre, pueden convertirse en traidores.

El dinero que un hombre pueda tener también podrá perderlo, se volará en el momento que más lo necesite.

La reputación de un hombre quedará sacrificada por un momento de locura o debilidad.

Las personas están dispuestas a caer de rodillas para honrar nuestros éxitos, serán los que arrojen la primera piedra, cuando el fracaso coloque nubes sobre nuestro porvenir.

El único, absoluto y mejor amigo que tiene el hombre en este mundo egoísta, el único que no lo va a traicionar o negar, es su PERRO.

Caballeros del jurado, el perro de un hombre está a su lado en la prosperidad y en la pobreza, en la salud y en la enfermedad. Dormirá en el frío piso donde sopla el viento y cae la nieve, sólo para estar junto a su amo.

Besará la mano que no tenga comida para ofrecerle, lamerá las heridas y amarguras que produce el enfrentamiento con el áspero mundo.

Si la desgracia deja a su amo sin hogar y amigos, el confiado perro sólo pide el privilegio de acompañar a su amo para defenderlo contra todos sus enemigos.

Y cuando llega el último acto, y la muerte hace su aparición y el cuerpo es enterrado en la fría tierra, no importa que todos los amigos hayan partido. Allí junto a la tumba, se quedará el noble animal, su cabeza entre sus patas, los ojos tristes pero abiertos y alertas, noble y sincero, más allá de la muerte".

Un profundo silencio llenó la sala de audiencias cuando el Dr. Vest terminó. Los hombres del jurado quedaron vivamente emocionados, mientras que algunos integrantes del público irrumpían en llanto.

El jurado decidió en forma unánime castigar a Leónidas Hornsby con una multa de 550 dólares (400 dólares más de lo que marcaba el límite legal) y la frase "El perro es el mejor amigo del hombre" se hizo popular para siempre.

Vest ganó el caso y también ganó la apelación ante la Suprema Corte de Missouri. Una estatua del perro se encuentra enfrente de la Corte de Warrensburg, Missouri.
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6 comentarios:

María dijo...

¡Hola!
A mi también me ha emocionado, lo del amigo Vest, eso es un alegato y lo demás son tonterías...
Tu tranquila Douce, que si alguna vez tengo que defenderte ante los tribunales, me aprenderé de memoria lo que Julio ha puesto en vuestra entrada... Pero no te vayas a meter en lío, sigue siendo "guena" ¿eh?... Hoy en los juzgados puede pasar de todo, nada que ver con 1800 y pico...
He venido corriendo, porque cuando he subido la contestación en mi blog a vuestro comentario, se me olvidó daros un montonazo de besos,
así es que os los he traído a casa.
Bueno ya quedáis los dos embesados...

Sylvia Otero dijo...

Estoy experimentando desde el pasado enero lo que expuso el Sr. Graham-Vest.

Ella está acostada a mis pies en este momento. Adonde yo vaya, allí está ella.

Beso,

Douce dijo...

Gracias María por ese montón de besos y por tu oferta de defensa.

A pesar de que parezca revoltosa y protestona, sólo es una fachada. De hecho, soy muy tranquila y 'Dulce' como ni nombre indica.

Besos también para ti.

Campurriana dijo...

Ya me parecía raro a mí que no respondiéseis a esta entrada ambos. Me alegro mucho de que os gustase y, desde luego, soy yo la que aprendo con vosotros, los habitantes de esta isla.

No tengo mucho tiempo pero responderé con calma a los comentarios del blog en cuanto tenga un ratito.

Saludos desde La Coruña y felices días a todos.

Julio dijo...

Hola, Sylvia

Quien tiene un perro y se ocupa de él, sabe lo que es fidelidad, cariño y compañía.

Nunca me arrepentiré de haber acogido a Douce en casa. Son diez años de afecto, de alegrías, de lecciones,de compañía fiel.

(Aquí ha venido.Parece que se ha dado cuenta que estoy hablando de ella)

Besos.

Julio dijo...

Hola, Campu

Todos podemos aprender de los demás y es bueno que compartamos nuestros 'saberes' y sobre todo nuestra 'manera de ver'la vida.

Es lo que hacemos en nuestros blogs: compartir aficiones, emociones, puntos de vista.

Un fuerte abrazo, de parte de Douce y mío.

(Me dice Douce que ella tiene también su parte en esto de 'compartir', aunque sea un poco redundante)