Fe, confianza, profesión, profesor, confidencia
Hoy he visitado a un lingüista, un filólogo. Sí, ya saben, uno de esos tipos raros a los que les gusta buscar la partida de na
cimiento de las palabras. Y busca y rebusca, y halla el raro placer que encuentran los entomólogos, filatélicos, coleccionistas, maquetistas, investigadores, de todos los pelajes. En fin, gente muy rara , que emplean gran parte de su vida en examinar a fondo, las mil y una dimensiones que puede tener este mundo nuestro. Suelen ser gentes ocupadas, que no tienen tiempo para invadir las vidas ajenas. Sólo se ponen algo coñazos, cuando empiezan a hablar de SU tema. Pero es cuestión de aguantar un poco y siempre pilla uno algo de lo que saben.
Le fui a preguntar, a mi amigo el lingüista, si existía alguna relación entre palabras que, a mí me parecía , debían tener alguna conexión, aunque sólo fuera por F seguida de E o de I. Le propuse esta lista:
- Fe, confianza, profesión, profesor, confidencia , desconfianza, fidelidad, fiable... No quise alargarla más, porque de momento me bastaba.
Me miró , como sorprendido por mi ignorancia, porque sin apenas necesidad de consultar sus diccionarios etimológicos , ni sus corominas, me espetó, casi contrariado por mi ignorancia:
- ¡So zoquete! ¿Tu no tienes fe? ¿No ves que la palabra FE, está de una u otra forma, en todas esas palabras? Y siguió soltándome su sermón lingüístico:
“Quien se “confia”, es que tiene fe en quien se entrega, y le hace sus “confidencias”, aquellas cosas en las que cree, porque le considera “fiable”, digno de entregarle lo que le confía. Y uno que tiene una “profesión”, profesa o debería , entregarse con fe a lo que se dedica. (Sí , ya sé que los tiempos han cambiado mucho, y ahora hay muy poquitos “pro-fe-sionales”). Como hay tan pocos “pro-fe-sores”, que den fe de lo que creen, por eso hay algunos que han “preferido” (también hay “fe” distinta en esta palabra) cambiarla por “enseñante”, que , a mí, que quiero seguir siendo “profesor”, me suena cual patada en los testículos, pues como filólogo sé que proviene de “testis”: testigo. O sea , que los hombres suelen proponer como “testimonio” de la fe en su virilidad, esos adminículos que les cuelgan, como si eso fuera lo más significativo que tiene la hombría. Pues , hombre, que quieres que te diga, podían poner también otras “partes”, la cabeza, por ejemplo, o el corazón, sin ir tan lejos...” Total , infiel, que el que “desconfía”, es que ha perdido parte de su fe en quien antes se fiaba.
“¿Satis-fecho?, que quiere decir ¿ "he hecho bastante", para aclarar tus dudas?
Yo, naturalmente, ante tanta ‘contundencia’ (que deduje, lingüísticamente, que tendría que ver con golpear, triturar , dar una tunda filológica) no tuve más remedio que decirle :
“ Satis-fechísimo”, no fuera que me fuera a dar otra lección y me dejara para el arrastre.

Le fui a preguntar, a mi amigo el lingüista, si existía alguna relación entre palabras que, a mí me parecía , debían tener alguna conexión, aunque sólo fuera por F seguida de E o de I. Le propuse esta lista:
- Fe, confianza, profesión, profesor, confidencia , desconfianza, fidelidad, fiable... No quise alargarla más, porque de momento me bastaba.
Me miró , como sorprendido por mi ignorancia, porque sin apenas necesidad de consultar sus diccionarios etimológicos , ni sus corominas, me espetó, casi contrariado por mi ignorancia:
- ¡So zoquete! ¿Tu no tienes fe? ¿No ves que la palabra FE, está de una u otra forma, en todas esas palabras? Y siguió soltándome su sermón lingüístico:
“Quien se “confia”, es que tiene fe en quien se entrega, y le hace sus “confidencias”, aquellas cosas en las que cree, porque le considera “fiable”, digno de entregarle lo que le confía. Y uno que tiene una “profesión”, profesa o debería , entregarse con fe a lo que se dedica. (Sí , ya sé que los tiempos han cambiado mucho, y ahora hay muy poquitos “pro-fe-sionales”). Como hay tan pocos “pro-fe-sores”, que den fe de lo que creen, por eso hay algunos que han “preferido” (también hay “fe” distinta en esta palabra) cambiarla por “enseñante”, que , a mí, que quiero seguir siendo “profesor”, me suena cual patada en los testículos, pues como filólogo sé que proviene de “testis”: testigo. O sea , que los hombres suelen proponer como “testimonio” de la fe en su virilidad, esos adminículos que les cuelgan, como si eso fuera lo más significativo que tiene la hombría. Pues , hombre, que quieres que te diga, podían poner también otras “partes”, la cabeza, por ejemplo, o el corazón, sin ir tan lejos...” Total , infiel, que el que “desconfía”, es que ha perdido parte de su fe en quien antes se fiaba.
“¿Satis-fecho?, que quiere decir ¿ "he hecho bastante", para aclarar tus dudas?
Yo, naturalmente, ante tanta ‘contundencia’ (que deduje, lingüísticamente, que tendría que ver con golpear, triturar , dar una tunda filológica) no tuve más remedio que decirle :
“ Satis-fechísimo”, no fuera que me fuera a dar otra lección y me dejara para el arrastre.
Comentarios
Y, dígame usted, ¿es confiado o desconfiado, fiel o infiel su amigo lingüista?