El amor no fue suficiente

Su problema era un secreto para los que le rodeaban en el ámbito deportivo, o así parecía. Quizá, sólo su mujer, Teresa, y su médico, el doctor Valentin Markser, conocían su enfermedad: “miedo agudo al fracaso”. Era el diagnóstico médico, que se ocupaba de él desde hacía seis años. Enke, quería ‘ser perfecto’ en su trabajo. No podía soportar encajar un gol, fallar. Su mujer habla desde otro ámbito más íntimo: cada gol encajado era un drama insuperable en una mente enferma. Y añade “Creímos que los dos juntos, con amor, podríamos superarlo, pero hacía falta más que eso”. En sus palabras se dejaban entrever velados reproches que nadie se atreve a reconocer.
El domingo, en Hannover, tendrá lugar el funeral más multitudinario que haya habido en Alemania desde la muerte de Adenauer: 45.000 personas acompañarán a Robert Enke en la capilla ardiente que ocupará el centro del Estadio. Otros miles de personas seguirán el funeral a través de gigantescas pantallas instaladas fuera del estadio y millones de alemanes verán desde sus casas las exequias del futbolista querido por su talante modesto y reflexivo.
Ahora todos saben lo que cuidadosamente se ocultó y podrán leer la frase del ex presidente checo Vaclav Havel, escogida por la esposa del jugador para su esquela:"La esperanza no es el convencimiento de que algo va a salir bien, sino la certeza de que algo tiene sentido, no importa cómo acabe”
Comentarios
Un saludo desde Santiago, Náufrago.
Otro para Douce.
Esta vida que llevamos, donde impera la ambición, las zancadillas, la falta de comunicación, la soledad; exigente en algunos aspectos, para rendir a tope en pos del dinero, resulta demasiado difícil para aquellos que no soportan 'defraudar'.
Hay otros, sin embargo, que cometen las más grandes tropelías y siguen tan 'frescos'.
Misterios.
Desde al isla te deseamos un sosegado y descansado fin de semana.