Payasadas
HAGAMOS EL PAYASO.
Siempre encontré una enorme ternura y una gran 'inteligencia' en los payasos. Me gustaba el circo porque al final siempre actuaban los payasos. Mi preferido era el 'Augusto', el 'tonto' que no lo era tanto, sin embargo, como niño, no me gustaba el 'Clown' del gorrito picudo, la cara blanca y cejas circunflejas ... (¿presentimientos?).
Como niño, al que regañaban en casa bastante a menudo, no me caía bien el 'listo' que todo lo sabía, que tenía un lenguaje redicho y daba lecciones al 'augusto' aparentemente tonto, pero mucho más listo que él. Además tenía muchas más habilidades. Me gustaban sus zapatones rojos, sus enormes pantalones , sus tirantes, su nariz roja. Me animaba su rebeldía y sentía las falsas tortas que recibía, (las mías eran de verdad y sonaban).
Augusto no era tan tonto y tan patán. Sabía tocar cualquier instrumento, era un filósofo de la vida y decía verdades como puños. Me gustaba su franqueza, su falsa torpeza, su desaliño y su rebeldía. Por eso no me ofendía si alguién me decía: "No hagas el payaso", porque a veces lo hacía y alguna vez el propio Director del colegio, en una entrega de notas, me dijo: "... Y no sea el bufón de la clase". Aquella sentencia me dejó intrigado, porque lo dijo en tono muy serio. A mis once años no sabía lo que era un 'bufón', pero me pareció que debía de ser algo 'malo'.
Lamento mi seriedad, pero no la de 'hacer el payaso'.

Como niño, al que regañaban en casa bastante a menudo, no me caía bien el 'listo' que todo lo sabía, que tenía un lenguaje redicho y daba lecciones al 'augusto' aparentemente tonto, pero mucho más listo que él. Además tenía muchas más habilidades. Me gustaban sus zapatones rojos, sus enormes pantalones , sus tirantes, su nariz roja. Me animaba su rebeldía y sentía las falsas tortas que recibía, (las mías eran de verdad y sonaban).
Augusto no era tan tonto y tan patán. Sabía tocar cualquier instrumento, era un filósofo de la vida y decía verdades como puños. Me gustaba su franqueza, su falsa torpeza, su desaliño y su rebeldía. Por eso no me ofendía si alguién me decía: "No hagas el payaso", porque a veces lo hacía y alguna vez el propio Director del colegio, en una entrega de notas, me dijo: "... Y no sea el bufón de la clase". Aquella sentencia me dejó intrigado, porque lo dijo en tono muy serio. A mis once años no sabía lo que era un 'bufón', pero me pareció que debía de ser algo 'malo'.
Lamento mi seriedad, pero no la de 'hacer el payaso'.
Comentarios
Preciosa presentación, con algunos personajes reconocibles.
¡Ay, Náufrago, cada día me gusta más tu blog!
Me alegra oír que el blog mantiene al menos su interés, es siempre estimulante. Gracias.
Un beso