Douce y el Tiempo

Ahora estás sentada ahí en el sofá, apoyada tu cabeza en uno de sus brazos, con tu flequillo que apenas deja ver tus ojos. Es como si la serenidad entera tomara su descanso, sin la nube de un presagio, sin la angustia de un recuerdo, sin la urgencia de un deseo. No puedes imaginar la sensación de paz que me contagias.
Para mí el tiempo es una barahúnda de emociones que agitan, alegran, entristecen preocupan, ilusionan, estremecen, que se entrecruzan y se mezclan en un constante vaivén. Es como si últimamente el tiempo hubiera acelerado su ritmo y llegan los jueves cuando parece que fue ayer lunes y el viernes parece que fuera anteayer y que hace sólo dos días hubiera terminado el mes de agosto. “¿Tempus fugit o es que ha emprendido una loca y acelerada carrera?...
- Querido papá, siempre viviendo el momento equivocado. ¿Por qué no haces como yo? Para mí no existen calendarios, ni relojes, ni días, ni años, ni semanas. Yo soy y vivo un AHORA continuo. Sin periódicos, ni fiestas, ni domingos. No sé de aniversarios y si 'Dios fuera el que ES', "yo soy la que VIVE".
¿Te has enterado? Pues ¡Vive!
Comentarios
¡Qué feliz tienes que ser, Douce!
Con un papá tan bueno y con esa especial y bella forma de concebir el tiempo...
Felices sueños a los dos.
Aquí me tienes, en cada momento del día, tratando de enseñarle cómo debe vivir la vida.
Pone buena voluntad , todo hay que decirlo, pero a menudo pesan más sus viejos conceptos sobre lo que es 'vivir'.
No aprende a tomar la vida con 'mi' filosofía: 'Vive, y no pienses tanto'.
Felices y reparadores sueños