sábado, abril 25

Conversaciones de enamorados

CONVERSACIÓN TELEFÓNICA ENTRE FRANCISCO CAMPS Y ÁLVARO LÓPEZ (El Bigotes) (24/12/2008)

- Álvaro Pérez. Presidente

- Francisco Camps: Feliz Navidad, amiguito del alma.

- A. P. Oye ... que te sigo queriendo mucho.

- F. C. Y yo también... tenía que haberte llamado, te quería haber llamado, para contarte todo, cómo fue, para decirte que tienes un amigo maravilloso, Romero, y que el otro es un tipo excepcional, ¿eh? [ ... ]

- A. P. Vale, me alegro, pero me han ido informando puntualmente de todo.

- F. C. Ya, ya lo sé, pero sobre todo para decirte que te quiero un huevo. [ ... ]

- A. P. ¿Has leído mi tarjetón? [ ... ]

- F. C. Muchísimas gracias, ¿eh?

- A. P. Bueno, escucha, tú... ¿Has leído mi tarjetón?

- F. C. Sí. sí, sí...

- A. P. Bueno, pues fíjate si te debo ...

- F. C. No, no, nada.

- A. P. Sí. sí, sí...

- F. C . Bueno, yo quiero que nos veamos con tranquilidad para hablar de lo nuestro... que es muy bonito.

- A. P. Cuando tú quieras, y te dejen, y puedas...

- F. C. Un abrazo muy fuerte, te paso con Isa (la esposa de Camps).
Esto de poder leer conversaciones telefónicas íntimas, grabadas por la policía en sus ratos libres, hay que reconocer que tiene su morbo, sobre todo si son de dos enamorados que se quieren tanto. Entrar así, clandestinamente, en la intimidad de dos hombres que se aman de este modo, es para invitarlos a cualquier Noria de la tele que da vueltas y vueltas a sus cangilones sacando basuras amorosas o en cualquier Salsa donde haya ‘Tomate’.

No digamos lo que mola si en ese buen rollito están metidos de hoz y coz un político y un espabilado con perras y bigote. Tonterías son ya los trajes a 10.000 euros si lo comparamos con estos melindres y requiebros. Escuchen, bueno, lean, pruebas de amor inquebrantable:

-“Que te quiero un huevo, amigito del alma” (ver Miguel Hernández )

-“Oye, que te sigo queriendo mucho…”

-“¿Has leído mi tarjetón? (cariño)… Pues fíjate si te debo (?)

-“Quiero que nos veamos con tranquilidad para hablar de lo nuestro… que es muy bonito” etecé…
No sé qué harán los jueces con estas melosidades y tanta gilipollez. Parece que lo que conviene es buscarles un nidito de amor, algo sombreado, y que se olviden de la política y los negocios. ¡Por favor, no se puede ser tan ingenuo y tan meloso!

4 comentarios:

Ivan Joe dijo...

Si acaban con sus huesos en la cárcel, siempre podrán, en las duchas, dejar caer el jabón. Que se amen, bueno, pero que se dejen de cursiladas, por favor.

Pasaba por aquí dijo...

¿Que son unos cursis?, puede que sí, aunque falta algo fundamental par hacerse una idea, y eso es la entonación. No se habla igual en público que cuando se hace en privado. Y las palabras escritas no siempre son capaces de plasmar la socarronería, la burla, la ironía, la tristeza, la mala leche o mil y un matices de una conversación privada.
¿Que tal vez hay algo sucio? Es posible y tal vez muy probable.
Pero es una auténtica vergüenza que se publique en un periódico la transcripción de una conversación privada, por muy legal que haya sido su escucha por mandato de un juez, especialmente cuando esa conversación forma parte de un sumario judicial.
¿Hasta cuando va a durar esta desfachatez, por no llamarle delito contra el derecho a la intimidad?
¿Qué haríamos si un buen día viéramos en alguna portada nuestras conversaciones privadas?
Alguna señoría y algún redactor/director periodístico son unos auténticos sinvergüenzas.
El fin no siempre justifica los medios.

Julio dijo...

Querido Iván,

Pues sí, 'complicidades' y 'asuntos propios aparte', es de un meloso que empalaga.

¡Qué 'amores' hace la pasta y los 'favores'!

Julio dijo...

Querido/a, 'Pasaba por aquí'

Creo que todos los matices que citas son dignos de ser tenidos en cuenta:'socarronerías, burlas,ironías, y hasta mala leche', pueden cambiar fundamentalmente el sentido de las palabras. Aunque éstas suenan a 'jabón' mutuo, infantil y de dudosos 'amoríos'. Todo por la pasta.

Que se espíen, divulguen, se filtren de los sumarios charlas privadas, es una cuestión aparte y huele a chanchullos políticos que bordean, si no es un quebranto del secreto sumarial. En ese sentido, con tantos 'gallardos' jueces y policías 'serviciales' no es nada de extrañar.

Todo ello no quita que un político, medianamente avezado, debería tener en cuenta que las paredes oyen y sobre todo tener un poco más de vista a la hora de saber con quien se está jugando los 'regalos'.

Uno es ingenuo, pero no llega a tanta estupidez. Jueces, polícías, políticos, 'empresarios' avispados... ¡Santo cielo, en manos de quién estamos!

Gracias una vez más por tus sensatos y al mismo tiempo lúcidos comentarios, que sirven para ver las cosas desde otros planos.