Dialogando con Douce
DE PERROS Y GATOS
- Mira DOUCE, hoy he recibido una cita y he pensado en ti.
- Creí que pensabas más en mí. ¿Sólo lo haces cuando lees algo que te llama la atención?
- Esa pregunta me suena un poco a ‘provocación’, como si estuvieras esperando una respuesta. Pues mira, antes de darte el gusto de que insistas , te diré lo que quieres oír: "Pienso en ti, muchas veces al día”. ¿Satisfecha?
- ¡Pschh! Perdona mi inmodestia, pero eso ya lo sabía. Yo también me acuerdo a veces de ti.
- ¿Ah, sí? ¿A veces?
- Sí, sobre todo cuando tengo ganas de darme un garbeo o me apetecen ciertas cosas.
- Estaba seguro de que no te mueve ningún ‘interés’ en tus cariños.
- Deja de tirar puntadas y dime cuál es la frase que te ha hecho pensar en mí.
- Es de Ennio Flaiano.
- Pues , querido, me quedo como estaba. No tengo el gusto…
- Bueno, yo tampoco había oído hablar de él, pero me informo y me entero de que fue un escritor italiano, dramaturgo, novelista, periodista y guionista que colaboró con Fellini en películas como La Strada, Las noches de Cabiria, Ocho y medio, La Dolce vita… y otras.
- Nene, eso me suena a la prehistoria. Suelta ya la frase, porque si no me vas a contar la historia de Adán y Eva…
- Pues mira, en la frase él habla de gatos, pero he pensado que a ti, como perra, yo también te la atribuiría.
- ¿Pero quieres soltar ya de una vez la frase y enrollarte menos, pesado?
- Allá va: “Il mio gatto fa quello che vorrei fare, con meno letteratura”
- Me lo traduzca, pliss
- Pues mira, te la traduzco, pero referido a ti, porque él habla de su gato: “Mi perro hace aquellas cosas que me gustaría hacer a mí, pero sin tanta literatura”
- Me parece bien lo que dice el tal Flaiano, porque tú, mucho adorno y mucha literatura y hacer lo que de verdad te apetece y deberías hacer, se queda en palabritas. Así que aplícate el cuento y sé lo que eres, haz lo que quieres de una puñetera vez.

- Creí que pensabas más en mí. ¿Sólo lo haces cuando lees algo que te llama la atención?
- Esa pregunta me suena un poco a ‘provocación’, como si estuvieras esperando una respuesta. Pues mira, antes de darte el gusto de que insistas , te diré lo que quieres oír: "Pienso en ti, muchas veces al día”. ¿Satisfecha?
- ¡Pschh! Perdona mi inmodestia, pero eso ya lo sabía. Yo también me acuerdo a veces de ti.
- ¿Ah, sí? ¿A veces?
- Sí, sobre todo cuando tengo ganas de darme un garbeo o me apetecen ciertas cosas.
- Estaba seguro de que no te mueve ningún ‘interés’ en tus cariños.
- Deja de tirar puntadas y dime cuál es la frase que te ha hecho pensar en mí.
- Es de Ennio Flaiano.
- Pues , querido, me quedo como estaba. No tengo el gusto…
- Bueno, yo tampoco había oído hablar de él, pero me informo y me entero de que fue un escritor italiano, dramaturgo, novelista, periodista y guionista que colaboró con Fellini en películas como La Strada, Las noches de Cabiria, Ocho y medio, La Dolce vita… y otras.
- Nene, eso me suena a la prehistoria. Suelta ya la frase, porque si no me vas a contar la historia de Adán y Eva…
- Pues mira, en la frase él habla de gatos, pero he pensado que a ti, como perra, yo también te la atribuiría.
- ¿Pero quieres soltar ya de una vez la frase y enrollarte menos, pesado?
- Allá va: “Il mio gatto fa quello che vorrei fare, con meno letteratura”
- Me lo traduzca, pliss
- Pues mira, te la traduzco, pero referido a ti, porque él habla de su gato: “Mi perro hace aquellas cosas que me gustaría hacer a mí, pero sin tanta literatura”
- Me parece bien lo que dice el tal Flaiano, porque tú, mucho adorno y mucha literatura y hacer lo que de verdad te apetece y deberías hacer, se queda en palabritas. Así que aplícate el cuento y sé lo que eres, haz lo que quieres de una puñetera vez.
Comentarios
:)
Felices sueños, compañeiros.
"A coisa mas bonita que a no mundo é viver cada segundo como nunca mais"
No sé si está bien escrito, si me lee algún brasilero o portugués que me perdone. Pero es el fondo y no la forma lo que es importante en este caso, y casi en todos.
Bonne journée!!
En el establo te he dajado una de "burros y tigre"
Un besazo de burro