La "Guerra de las Pelotas"
Que sí, que sí, que sí, que sí,
que a la Parrala le gusta el vino;
que no, que no, que no, que no,
ni el aguardiente ni el marrasquino.
Quién me compra este misterio?
Adivina adivinanza;
¿Por quién llora, por quién bebe,
por quién sufre la Parrala?
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DOUCE y sus perrerías |
Aquí ya no se trata de la guerra del Guadalete, donde el Rey don Rodrigo se hizo agua, ni Covadonga donde godos y astures de Don Pelayo pararon los pies a los musulmanes, ni la de Roncesvalles…En las Navas de Tolosa, el partido fue contra los Almohades, y en Aljubarrota, Nuño Álvarez y los suyos se enfrentaron a portugueses e ingleses… También en la Guerra de las Naranjas ‘jugamos’ contra nuestros ‘amigos’ los portugueses.
Ahora el campo de batalla, se llama ‘Camp Nou’ y no se exhiben arcabuces, espadones, ni cañones, ahora son
las ‘pelotas’ las armas de esta guerra. Tampoco hacen falta Godoys ni Reyes para ofrecer ‘Naranjas’ a la Reina. Bastan dos ‘extranjeros: argentino
y portugués, para iniciar la "Guerra
de las Pelotas. Aquella guerra de Las Naranjas duró dieciocho
días, entre mayo y junio de 1801, probablemente la de las ‘Pelotas’ dure algo
más. De momento el balón está en el aire.
Comentarios
Graaaaaacias y feliz día a ver si hoy hay paz, por pelotas:))
Muchos besos.
Me ha hecho gracia lo de ‘música vitalizante’. A mí también me ‘vitalizó’. Era una versión de la popular ‘Parrala’ tal como está la ‘secesión’ catalana (palabra que suena más fina que independencia). Sé que las ‘ovejitas’ se venden fácilmente a otros que gracias a sus ‘artes’ puedan ser capaces de ‘vencer’ a los que no sienten de la misma forma, mientras ellos chillan o aplauden desde los tendidos. Todos, más o menos, nos vendemos a muchas cosas: a las religiones, a las ideas, a los sindicatos, a los grupos políticos, a los que piensan como nosotros y también a esto que llamamos ‘naciones’.
Si escogí las portadas y los ‘escenarios’ que mostraban esa ‘disputa deportiva’ es que entendía, que los que jaleaban a los participantes ya no primaba el partido como ballet de pases, filigranas, zancadillas y goles sino lograr la victoria y a ser posible dejar en ridículo al ‘enemigo’ porque eso fortalecería fines más allá de lo deportivo. Por eso escogí el título “La batalla de las pelotas”. Este pugilato tenía un doble fin: deportivo y sobre todo Político.
No vi el partido y me alegra de no haberlo visto. Lo de la ‘Parrala’ también tiene su significado. Menos mal que en tu desayuno la música ‘vigorizaba’
Que sea pacífico el día. Lo necesitamos