LA MÁXIMA DEL MES
 |
La ' máxima' del mes |
Cuando
el Náufrago era niño, adolescente e iba al cole de los Maristas, lo primero que encontrabas al entrar en clase
era mirar a la pizarra y leías la ‘máxima’ del día. Digo que era lo primero que
veías es mucho decir porque ibas hablando con algún compañero o recibiendo un
empujón porque estabas ocupando el pasillo. El 'náufraguín' solía ocupar las
primeras filas, no por enchufado, sino por otros motivos: a) por ser más bien
de los más bajitos y todavía no se había estirado; o b) para que la 'chasca'
del fraile (una especie de proyectil) y ‘chasca, chasca) para ahorrar dar voces
inútiles.
 |
"Con la pluma me abro paso" EDELVIVES |
En todo
caso la máxima la había puesto el Hermano con la mejor letra gótica y de
colores’ que eran la ‘guía’ de la jornada. Ahora mismo no recuerdo ninguna,
pero solían ser de este estilo: “El amor es la alegría de los buenos, la
reflexión de los sabios, el asombro de los incrédulos”. Más bien, creo, que no
entendíamos o la dejábamos para ele
futuro. De hecho, el Náufrago todavía se acuerda. Le encantaba aquella letra
tan ‘gótica’, y recordaba cuando tocaba
hora de caligrafía, porque en aquellos
años nos enseñaban a escribir con ‘redondilla’, ‘gótica’ e ‘inglesa’ que
era la más usada a la hora de escribir. Ahora, por mi experiencia, cuando daba
clase , había letras que no había dios que las entendiera. Menos mal que
‘Internés’ lo arregla todo, hasta historias copiadas de Don Google…
Pero,
como siempre, el Náufrago se ha ido por los consabidos ‘Cerros de Úbeda’. Total, para decir simplemente, que de vez en cuando no estaría de más poner una
‘sentencia’ arriba en el blog como la de hoy. Que seguro nadie le hará caso. Es
lo bueno que tienen las máximas, se leen y se dicen: “Bueno eso serán los ‘otros, porque yo soy ya sabio'”
 |
DOUCE y la 'chasca' |
Comentarios