De toros, sentimientos y otras “razones”
FADJEN, EL AMOR Y OTROS 'AMORES'
El otro día llegó a la isla un correo para Douce. Entre
otras cosas le decía:
- Hola Douce, ¿qué tal estás?... He encontrado estas imágenes y me han sorprendido, quería compartirlas con vosotros:
Abrimos las imágenes y vimos a un novillo de lidia jugando
amorosamente con su dueño. La visión no podía ser más tierna, ver cómo su amo
le cepillaba y el animal se dejaba…
El Náufrago vio con gusto estas imágenes y sintió curiosidad de saber algo más de ambos. Christophe Thomas , un ganadero bretón, había
abierto una página para contar la historia de Fadjen:
"Lo compré a la ganadería Domecq, y estaba destinado a ser toreado en Barcelona. Cuando les pregunté si era difícil educar a un toro me contestaron : « Si lo cuidas bien, verás que es incluso más fiel que un perro ». Esto demuestra que ellos saben bien el tipo de animal que tienen y que mandan a las corridas."
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Toro y dueño. Un sueño |
El Náufrago vio varios vídeos de Fadjen y su amo. Estar de acuerdo o no con lo
que en su página muestra, queda ya a quienes le oigan y vean. Dada las
condiciones en que vive el animal, resulta interesante ver la vida de
Fadjen con su dueño. Los que tenemos desde muy pequeños estos espectáculos
dentro, los hemos visto en los campos más o menos cerca y hemos visto corridas
desde pequeños, tenemos una visión y
sobre todo la emoción de quien lo hemos mamado. El Náufrago no es un 'taurino' apasionado, pero desde
luego no se apunta a esas ‘asociaciones’ 'antitaurinas' de
intereses varios, por no decir que lo que buscan es saldar otras
cuentas. Y en cuanto a los que montan espectáculos de sangre y desnudez no sé
si son verdaderos defensores de animales o simplemente una forma sentirse 'diferentes' e ir contra
corriente.
Confieso que cuando fui a
corridas, que no son muchas, y las poquísimas que haya visto por la tele,
nunca VI, o por mejor decir no SENTÍ
el dolor del toro. Asistía a muchas sensaciones que componen la Corrida :el
‘escenario’, la arena, el sol y la sombra, la música, la expectación del
público, la multiplicidad de ritos, trajes, desfiles, venias, el sonido de los
clarines, la espera de la salida del animal , a veces esperado de rodillas, las
vueltas al ruedo de la victoria… Todas las ceremonias que conforman el
espectáculo. La soledad del torero y el animal en esa danza de vida y muerte.
Todo eso y mucho más, creaba una tensión que si se hacía de verdad, mantenía a
los espectadores en vilo.
Había también partes del Rito que no me gustaban: el pinchar de los picadores, el insistir de los puntilleros o el
arrastre del animal muerto. Así lo sentía
y no voy a renegar porque así lo recuerdo.
Hay otra sensación que debo
expresar claramente."DETESTO" otros aspectos taurinos. No me gustan, es más,
abomino, de unos más que de otros: no me gustan los ‘Encierros”, sobre todo los
de los pueblos, no aguanto a los que ‘juegan’ y ‘maltratan’ al animal, les ponen
bolas de fuego en los cuernos, les clavan pequeñas banderillas, les atan con
cuerdas la cabeza o ‘juegan’ a los
‘festejos’ de ‘bous al carrer’, o ‘bous a la mar’.
Por si a alguno le interesa dejo la dirección y el video-reportaje con el que
el bretón, muy francés, sobre todo en la 'dirección' de la página . Allí expresa y
muestra sus sentimientos, pareceres y algunos otros fines : ”Salvemos a un toro de corrida”
En esta página pueden ver, entre amor y negocio, su visión
sobre la ceremonia taurina. Quizá la
experiencia debería hacerse en el habitat natural del animal y conocer las costumbres de toros ganaderos mayorales, toreros, público.
Las opiniones son libres: las razones y las emociones sobre este espectáculo, también. El Náufrago no quiere hacer de esto ninguna polémica, las 'razones' y las 'emociones' no siempre concuerdan.
Comentarios
Mi sentimiento es, como ya comenté en muchas ocasiones, contradictorio.
Me gusta el baile toro y torero pero la sangre...la sangre también me duele...
Estos animales son queridos y mucho por los mismos que que hacen con ellos la danza de la vida y de la muerte. ¿Que no es racional? Puede Que hay que sentirlo desde otro plano también puede ser cierto.
No todo en el mundo es 'mono-vidente;también es 'modo-sintiente'. Yo también me siento 'contradictorio', no sólo en esto. Estoy lleno de contradicciones no sé si bien o lamentablemente.
Respecto a las corridas de toros, yo no soy antitaurina, es más, en tiempos iba con mi padre a ver el rejoneo. Siempre me ha parecido un baile precioso entre el caballo y el toro. El toreo de a pie lo he visto menos y me cuesta entenderlo sin quitar valor a la valentía del toreo y a lo que puede llegar a hacer con el toro.
Pero con independencia de los sentires, del arte que sin duda alguna a veces puede llegar a verse en una plaza, objetivamente visto es una tortura terrible la que se ejerce con un toro en una plaza, terrible... no es la sangre lo peor, lo que no hemos sido capaces de ver ( yo hasta hace poco tampoco lo había pensado) y está ahí, es el sufrimiento del animal, el estrés tremendo al que se le somete por mero divertimento, para finalmente morir tras montón de pinchazos e incluso para remate un descabello casi sádico... cierto que mil veces peor torturar a los toros con esas fiestas primitivas en las que les encienden antorchas en los cuernos y el animla va enloquecido por las calles o esos otros que se dedican a clavarles como alfileritos eso en el siglo XXI es inasumible... es la parte bestia del ser humano que disfruta sádicamente de hacer sufrir a un ser vivo, nada más.
No sé JULIO, las costumbre y los sentires son difíciles de racionalizar... pero no creo que exista emoción alguna que justifique la tortura de un ser vivo, sea el que sea.
La evolución en esto a mi me parece de los pocos síntomas de civilización real que deberíamos asumir como imprescindibles, no se puede hacer distingos... si no se puede maltratar a un perro, tampoco a un toro... menos por diversión.
Claro que lo más triste de todo es que los humanos también nos torturamos entre nosotros, supongo que aun nos queda mucho para terminar de civilizarnos... desgraciadamente, mucho.
Un beso grande para todos.
Respecto a los que están en contra de las corridas, pero no de erradicar por completo otras costumbres igual de salvajes, a las que se le somete al pobre animal, sólo obedece a intereses varios.
Me ha gustado conocer a Fadjen y Cristophe, pero hay que respetar a la naturaleza y no intentar domesticar cualquier animal. He visto gente que convive con un cerdo en casa como si fuera un perro o un gato. Sí, sí, no bromeo.
En cualquier caso prefiero ver a Fadjen juando en el campo, que jugándose la vida en el ruedo.
¡Miaaauuuu!
1.- El ANIMAL Y EL HOMBRE.- De acuerdo que cada animal, ha ido evolucionando y ha encontrado los lugares que los 'humanos” le han preparado, un habitat propicio para ellos,acomodadas as us necesidades, cuidarlos y al final obtener un “provecho”. Uno de esos fines del humano es convivir con los animales, cuidarles, a veces como convivencia cariñosa simplemente o en muchos casos para el sacrificio, más o menos doloroso - doloroso siempre- y servirle de alimento.
2.- EL ARTE Y EL DOLOR.- En esta relación Animal-Hombre. Por distintas razones, las costumbres, han hecho de esa “convivencia”, un reto entre el Animal y el Hombre. Aprovecha una parte que ocupa la Naturaleza, la prepara, la deja que ciertos animales vivan en condiciones adecuadas a sus características, son cuidado con mimo y con cariño, con una finalidad. Por una parte tratan de ocupar y explotar terrenos extensos físicos, como las dehesas, donde los descendientes del Uro encontraron su abrigo. Allí se sirvieron de los animales que ocuparon esos lugares. Los cuidaban y en algún momento - no sé cuándo - el hombre explotó a ciertos animales estableciendo un rito de Vida y Muerte. Donde ambos en una lucha - más bien desigual - medir sus fuerzas. Esa danza, quiero pensar, surgió para sentir el riesgo que el hombre necesita y debió surgir la lucha de las corridas de toros, que han derivado en distintas formas que todos conocemos. Personalmente creo, no con el ánimo de hacer daño y torturar, aunque luego en determinados aspectos ha ocurrido.
3.- REALIDADES, RAZONES Y EMOCIONES
En este aspecto no voy a hablar en general, sino de lo que personalmente “siento”. Ya he explicado y lo reitero, porque eso era lo que quería expresar respecto de las corridas de toro y sólo de ésas, cómo yo, Julio, no el Náufrago siente. Vería unas corridas cuando debía tener 10 ó 11 años. Mi padre me “invitaba”. Veía la corrida primero como un regalo paterno, segundo porque entonces para mí era un espectáculo lleno de músicas, colorido, y unas emociones de ver fundamentalmente de un Hombre frente a unos Cuernos. No me gustaban los picadores, más bien no les veía con buenos ojos, era niño que vivía ese ambiente y asistía a algo que le 'regalaba” su padre, y por lo tanto no “veía” ciertas cosas. Por ejemplo, en el ballet “torero-toro”, me fijaba las filigranas del torero frente al toro, a lo que yo no me atrevería. Era asistir al Valor frente a la Muerte, no “sentía” el dolor del animal había todo otras muchas cosas que lo adornaban y como niño veía la ceremonia y no los dolores del toro. Había otras partes de la ceremonia que no me gustaban.
4.-RAZONAMIENTO.- Si me pongo a razonar, ahora que no soy incapaz de matar a una mosca, a una hormiga, que a mi perra la vivo hasta en el más mínimo gesto, una mirada, sus horas de descanso, sus obediencias y sus caprichos, me cuesta destruir aquellas emociones de las que no puedo ni quiero desprenderme. Hace más de cuarenta años que no veo una corrida y no siento la gana de asistir a ninguna. Eso no quiere decir que quiera muchísimo a este animal.
Pasé algún verano, a los 11ó 12 años en una dehesa de vacas bravas y sus becerros, montaba en burro y llevaba las comidas a los segadores, o a los que trillaban, me subía a los trillos cono una diversión, deseaba que me dejaran montar en una yegua y no podía. Quería a las ovejas, a los terneros, a las vacas... Pero cuando asistía a las corridas, no tantas, no veía al toro sufriendo sino “actuando” en su rol.
¿INCONGRUENCIAS?. Las que quieran. Respeto y comprendo lo que dices. Sigo pensando que la mayor parte de los toreros 'aman”, sí, aman al toro con el que luchan. Lo mismo que dudo que muchos de los que montan sus circos o los que suprimen por decreto, las corridas, lo que menos le interesa es el dolor del animal, sino otros odios que no son por los cuernos.
Pensaba hacer una “entrada” de este comentario, respondiendo a parte de lo que has escrito que comprendo y acepto, pero lo he dejado en la columna de al lado.
Gracias y un beso
Esos animales no nacieron para mascotas, como tampoco nacieron para ser “torturados». No sé si fue en la Biblia donde Dios puso a disposición de Adan y Eva a los animales para su servicio. Lo que sí parece es que es que en este planeta los Animales a secas y los Animales “evolucionados” llamados “racionales”, estos últimos son muy pocas veces “racionales” y muchas bastantes “irracionales”. No sólo se aprovechan de ellos, sino que a veces los manejan destruyendo o sirviéndose de ellos para otros intereses.
No me voy a extender porque hablamos de dos cosas fundamentales. Un día te llevaron a una corrida y lo sentiste “fatal”. Fatal, por lo que veías era unos señores con picas, banderillas y finalmente con una espada mataban a un animal noble, le remataban y después la arrastraban al desolladero. Es lógico e impactante y esa emoción sigue. Lo entiendo perfectamente. El que yo sienta de otra manera por un montón de causas que tardaría en ‘explicar’ hay una sensación emoción, visión , o una Palabra que resumiera todo lo que sentí a lo que nos referimos.
Te agradezco de verdad que hayas escrito lo que sientes. Los otros aspectos de unas ‘razones u otras que utilizan para otras causas no me apetece hablar de ello.
Besos, Lúa , Douce lo entiende muy bien,, mejor que el Náufrago
Quería puntualizar cuando digo un cerdo en casa, me refiero al cerdo que todos conocemos y que vive en una granja. El que yo vi, estaba sentado en el sofá viendo la televisión y comiendo palomitas. ¡Qué horror!
Me llamó la atención ver a este toro bravo, tan manso. Porque pensé que era salvaje por naturaleza, por lo tanto indomable. Lo que corroboró mi creencia en pensar que hay tantas y tantas cosas que nos dicen o creemos que son de una manera, y un día, comprobamos lo contrario.
Mi intención no era polemizar en la corrida, a favor o en contra, sólo ver le coté animal de la chose.
Debería todo el mundo ser tan animal como nosotras, ¿no te parece Douce?
¡Miauuuuus muy cariñosos!
María puedes prescindir de ese 'tocho' que he enviado
Buenas noches, y gracias a ambas por vuestra paciencia.