Mujeres que valen la pena
El Náufrago siempre que ha leído u oído a Maite ‘Pagaza’
ha experimentado una bocanada de paz, a pesar de que respondiera a
preguntas como puñaladas de dolor clavadas en su interior. Podía sentir dolor,
pero no odio. Lo más duro que dijo del asesino de su hermano cuando se vieron
cara a cara fue: “Lo tuve delante y me pareció un cobarde y un mentiroso”
Hace dos años’ cuando le anunciaron que habían
detenido al asesino de su hermano fue:

Al enterarme de que el asesino vivía tan cerca de
nosotros, se me han removido recuerdos que tenía domesticados, tapados con
mucho cemento. Por ejemplo, que me han arrebatado el paraíso de la infancia,
porque he tenido que irme del pueblo. Los paisajes, los colores, los olores...
Ni siquiera comprar el queso en la tienda de siempre. ”
Hoy viendo la conversación con el reportero que
le interrogaba su voz sonaba a paz, a perdón vida y un dolor diluido en el
vivir cotidiano y una muy lejana esperanza que terminaran los odios: “Suerte
que los humanos no tenemos raíces como los árboles, sino piernas, y podemos
descubrir cosas maravillosas en otros lugares”
Comentarios
Gracias por compartirlo.
El contraste de su pensar y sentir con los que llenos de odio quieren imponer sus ideas a los 'diferentes' es tan enorme...Es infinita...
Hay miles de leguas para poder darse la mano.
Buen fin de semana, o lo que quede.
Verás, seguramente porque yo tuve la suerte de tener un padre como ella, soy incapaz de odiar a nadie.
A mi abuelo, le mataron de una paliza los franquistas delante de mi abuela que quedó viuda con mi padre de 3 años y mis tíos de 5 y 6 años. Amén de encarcelar a una tía suya durante más de 8 años, fusilar a su marido y a no se cuantos más de su familia. Bien, jamás, jamás en mi vida escuché decir a mi padre que odiara a nadie y lo terrible es que durante toda su vida vivió al lado de los asesinos de su padre y resto de familia, te digo más, cuando falleció mi padre los hijos de todos ellos, estaban en su entierro. Aun recuerdo que alguien a quien no conocía, ese día se me acercó y me lo dijo.
Sólo se puede ser feliz en esta vida si no se odia, los que no aprender eso, jamás son felices... el resto tenemos la posibilidad al menos de serlo.
Gracias JULIO y perdón por soltarte esto, la estaba escuchando y me lo estaba recordando... en este país hemos sufrido demasiado para que sólo unos pocos hayan aprendido, eso es lo triste.
Muchos besos y muy feliz resto de finde.
En estas líneas -sentimientos- que has dejado en esta isla, has descrito una historia/as que no son frecuentes en este país de odios, rencores, enfrentamientos que retratan nuestra historia , aún viva, ‘lamentablilísima’.
Te lo agradezco y creo que te lo agradecerán si algunos lo leen. Este país tiene también sus virtudes pero no hemos sido capaces aún de saber de convivir sin mirarnos con recelo
Hubo una vez en la llamada 'transición' que unos y otros se acercaron porque habían vivido lo que es una guerra fratricida, pero poco a poco lo hemos olvidado y repetido la llamada 'memoria histórica'. No estoy contra si es para satisfacer las injusticias, pero no para encender de nuevo los rencores.
Necesitaríamos muchas Maites y muchos padres como el tuyo. Creo haber leído, no sé dónde esta reflexión Marañón, 'hacen falta tres generaciones para que el piadoso olvido establezca su inexorable gestión’. Tal como está el patio, no estoy tan seguro. No una guerra incivil pero sí de separaciones ‘patrióticas’.
Un montón de gracias por tu confesión que es muy muy aleccionadora. Crear hijos sin rencores... ¿Cuántos lo han hecho en esta tierra, a veces generosa y muchas cainita?
Feliz domingo.
Por este motivo, no se pueden alimentar odios. Por éste y muchos más, claro...