CONCHA ‘Yo lo que quiero es bailar’
¡NO TE QUIERES ENTERAR,
YE,YE!

De eso iba la obra. Una especie
de streaptise anímico, donde la artista pasa por encima la parte 'no artística”
de sus ... X años. Años que ella cita y
que el Náufrago no escribe porque no está bien que un hombre pregone la edad de
una mujer. El espectáculo se ve bastante bien más de una hora y exceso de relato
sobre todo al principio. Sin embargo las casi dos horas que dura el espectáculo
se ven muy bien. Son cincuenta años de tablas, cámaras, cantos y bailes para
sacar a flote una vida de artista. Quizá esta ‘semi confesión’ le sirva para
repasar su vida y sentir que ante todo, ha sido mujer y artista. Pongan los
espectadores ambas cosas en el orden que prefieran.
Lo mejor de la tarde para el amigo y el Náufrago, que se ven de
vez en cuando, es que también ellos se hicieran mutuamente su personal
“streaptise”, no precisamente de artistas. Surgió antes de que se sentaran en
las butacas de la sala. Es cierto que no podrían enseñar las piernas, moverse
con elegancia y picardía por el escenario, sacar el bolso como la artista y
enseñar, sus estampitas, su peine, la pintura de labios, sus posibles discursos
de los Goya o dónde guarda el pañuelo con su body... Pero recordaron bastantes
detalles de sus vidas cuando adolescentes representaban otras comedias. No
necesitaron cantar, bailar, ni siquiera mostrar las huellas de los años, pero
sí recordaron algunas peripecias, algunas hambres y otras perlas.
Hasta terminaron la función, de
pie, moviéndose al compás de las palmas cantando aquello de: « ¡No te quieresenterar, YE, YÉ...!
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Comentarios
Hace muy bien contar en vida todas esas cosas que cuentan los demás cuando ya hemos desaparecido, al menos como personas de carne y cuerpo. Pero esas alabanzas ya no las podemos agradecer aunque de alguna forma sigamos 'vivos'.
Concha cuenta su vida como artista, que ya es mucho y poder exponer ante el público "a quien tanto se quiere":-). Todos, de una manera u otra, también somos 'artistas' actuamos en el escenario de la vida y agradecemos cuando el público de la calle, la casa, el trabajo, en las fiestas o en el dolor 'actuamos' bien.
Más o menos, también pedimos: "Mamá, quiero ser 'artista'"