Douce y la urraca
PARA QUÉ SIRVEN LAS PREGUNTAS

Douce se fijó en la urraca que en un aleteo elegante despegó del suelo y se encaramó al plátano más alto. Enseguida se unió su pareja y ambas sobrevolaron la carretera y se dirigieron a los tejados más altos de las casas de enfrente. En unos segundos habían cubierto los cincuenta o sesenta metros que separaban los árboles de las chimeneas donde se habían encaramado.
- ¿Por qué ‘andan’ esos pájaros por el aire?, preguntó Douce, admirada por la belleza de su cuerpo y de su vuelo, con sus alas abiertas y su larga cola.
El Náufrago no supo qué responder y le soltó la primera tontería que se le ocurrió. A veces, Douce, hace unas preguntas que desarman al Náufrago.
- Vuelan porque tienen alas.
- ¿Y yo podría volar? Me gustaría. Insistió la perra
El Náufrago, poniéndose filosófico y tratando de quitarse de encima problemas tan serios le soltó:
- Mira, Douce la madre Naturaleza es muy sabia, a unos les dota de alas, a otros de un olfato exquisito, a unos les hace ágiles, otros lentos como los caracoles, los hay que son fuertes, otros delicados hermosos… ¡Qué sé yo! Pero sí te puedo decir una cosa. Tú estás hecha muy perra, y eres maravillosa como eres, yo diría que eres perfecta y vives feliz. Si vosotros hicierais como hacemos los humanos, que empezamos a preguntarnos: “¿Y yo por qué no tengo eso que tienen los otros…?” Entonces es cuando empezarías a sentirte infeliz y estarías todo el día preguntando: “¿Y yo por qué no vuelo como las urracas? ¿Y yo por qué no…?
Douce miró al Náufrago un poco asustada por lo serio que se había puesto, y se dijo a sí misma en voz baja:
- “Pues vaya, si sólo era una pregunta. No sé por qué se lo ha tomado tan en serio…”
Comentarios
Yo soy muy preguntona, pero mucho, muchísimo... de pequeña debía ser insoportable supongo y como DOUCE también me he preguntado mil veces por qué los humanos no podemos volar, por qué somos tan retorcidos a veces, tan desconfiados, tan bichecos. Por qué no aprendemos a disfrutar más de las cosas, a ver el lado bueno en vez del malo, a sonreír en vez de ir con cara de vinagre por la vida... Ya sabes... esas tonterías que nos preguntamos los tontos :-)
Y como DOUCE, siempre me quedo mirando a las urracas y preguntándome por qué siendo tan bonitas como son... tienen tan malísima fama ¿por qué JULIO? ¿por qué? ¿por qué?:-)
Un besito, sin por qués... porque sí y ya está:))
Douce, no va por ti. Sé que lo tuyo era sólo una pregunta. Lo sé.
Hablemos claro. En realidad yo no soy tan preguntona, cosa que no critico a quien lo sea. Tampoco le pregunté al Náufrago ayer por qué yo no podía volar. A veces él me utiliza interpretando cosas o preguntas que él se hace y me las atribuye a mí porque sabe que soy más sensata que él. Es cierto que vi a las urracas. Por cierto, esta mañana, mientras yo olía ellas seguían por allí de picoteo y de vez en cuando se daban un voleo. Yo seguía a lo mismo. No las envidio. Mira. Mientras ellas iban a lo suyo yo me crucé con una señora muy mayor que venía de la compra. Al verme, dejó en el suelo las dos bolsas que llevaba, empezó a acariciarme y yo me dejaba, la buena señora me besaba y disfrutaba y yo también. Me echaba mil piropos y se le iluminaba la cara. Así pasamos unos minutos.
Y ahora dime tú,¿ eso no es algo que no tiene precio, para ella y para mí?. No vuelo, pero tengo un sinfín de amigos. No vuelo y nunca se me ha ocurrido, eso sólo le ocurre a los Náufragos que a veces no saben apreciar lo que tienen y se crean mundos ficticios.
Y otra cosa, me he enterado que “la inteligencia de las urracas habría evolucionado, durante millones de años, por vías muy distintas a las de otros animales que también han pasado esta prueba, como los delfines o los primates”. Pues ya ves, eso y lo elegantes que son, no me producen ninguna envidia y lo que es más importante, nunca se me ha ocurrido que podría tener esto o lo otro. Con lo que tengo de por casa y el cariño que recibo me encuentro superguay.
Con mi cariño, porque sé que me entenderás. Buen día
Ni siquiera nos gustaría ser humanos. Si de algo disfrutamos es el admitirnos como somos, no nos comemos el coco. Aceptamos lo que tenemos y jamás nos quejamos o sufrimos por lo que nos ‘falte’. Y lo pongo es ‘subjuntivo’ porque nosotros sólo conjugamos un tiempo: el presente de indicativo.
Quizá le vendría bien a tu compañera unas lecciones caninas:-)
Feliz semana
¿Tendrán las urracas imaginación? sinceramente DOUCE... con todo lo malo que tenga, si a mi me quitan la imaginación... me matan la mitad... ¿si tu la probaras me entenderías? JULIO creo que va bien servido...por eso ahora estamos hablando tú y yo :))
Así que si no te importa... yo sigo envidiando a los pájaros... a ti te deseo que te acaricien muchas Sras esta tarde cuando espero que JULIO te de un paseo.... uno gigaaaante... nada de gilipaseos :-)
Muachas caricias DOUCE... le das un besito a JULIO de mi parte ¿ok? ah... mu interesante el libanés de arriba :))
Me voy a comer... le dices que me perdone...que mira que horas:))