sábado, abril 28

Tantos tópicos típicos

“No es nada personal”


FOTO: Iñaki Andrés
A veces uno se encuentra con personajes que no conocía y la 'casualidad', porque todo lo que  nos brinda el 'ahora' son 'casualidades' . Pues el 'Ahora' de anteayer hizo  que me encontrara una portada donde aparecía esta curiosa aliteración "Tantos tópicos, típicos". El autor es un filósofo navarro, catedrático en la Universidad del País Vasco, escritor y ensayista. El Náufrago no le conocía, pero viendo los TTT de la portada sintió curiosidad por conocer lo que en la entrevista comentaba con su interlocutora sobre tantos de esos 'topicos' que utilizamos cada día para no comprometernos, para ser aceptado en el rebaño, para no tener más problemas de los que ya tenemos. Pensar por sí mismo, ahorrarse el trabajo de ajustar sentimientos y palabras,  decir lo que de verdad sentimos y asociarnos a lo que la mayoría acepta, no deja de ser una pereza para no utilizar la palabra verdadera que es 'cobardía'. Asociación a la que el Náufrago se apunta más veces de las aconsejables si queremos ser y manifestar lo que somos.

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En su conversación con su interlocutora habla de su actitud cuando oye como éstas: "Todos somos culpables”, “Todas las opiniones son respetables”, “No es nada personal”, “Seamos tolerantes”, “Una cosa es la teoría y otra la práctica”, “Respeto tus ideas pero no las comparto”, "Nadie es más que nadie" "No tengo madera de héroe"... - “Seguramente - dice - porque, junto a un oído fino, creo que cuento con cierta sensibilidad moral, con algún entrenamiento. Aunque aún no sepa el porqué, algo me avisa de que ese tópico que estoy oyendo choca con mis categorías morales. Y tiendo a sospechar de las opiniones demasiado unánimes, como si nacieran de la pereza o de la presión del rebaño”.

Cada día el Náufrago piensa que la crisis "CRISIS"  no es solamente económica, sino que en la base subyace esta sociedad rebaño, esta sociedad sin criterio y aplicación propia, la que acepta todo lo que le dicen, que se arrima al  sol que más calienta o al son que mejor se baila. En fin, si no actuamos como debemos, al menos que seamos conscientes de lo que ocurre y tratar de ser de acuerdo con nuestra conciencia. ¿O también esta palabra es tabú en estos tiempos? "Al repetir las frases hechas buscamos acomodarnos y diluirnos en el grupo". Antes era el Catecismo, ahora es lo 'Hipócritamente correcto'.

Si no sienten mucha pereza: pueden oírlo en estas 'Charlas', aunque alguno de los interlocutores estén un poco 'verdes' para estos guisos.
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Referencias:

- Entrevista
- Video TV2: 'A la carta'
- Sala de Prensa

5 comentarios:

Campurriana dijo...

Náufrago, es cierto que a veces he evitado enfrentamientos pero siempre en entornos en los que considero que es inútil discutir. Creo que las personas en muchísimas ocasiones no nos paramos a pensar lo que estamos diciendo. Lo soltamos todo como si lo tuviésemos cosido dentro de la boca por otros seres ajenos a nosotros...Escapar de enormes explicaciones...
Ser admitido en un grupo...
Pereza, miedo a la soledad...
Ser "raro" implica un riesgo que no estamos dispuestos a asumir...

Las personas se niegan en tantas ocasiones a "mojarse". Por miedo, cobardía...

Se huye de la profundidad de la meditación.


Me quedo con los siguientes retazos del artículo escrito que me ha parecido interesante:

Pero respetar opiniones significa enfrentarlas entre sí, no yuxtaponerlas y preservarlas de su choque. En último término quien merece respeto es la persona, y con harta frecuencia a pesar de sus opiniones. Claro que todavía muchos me contestarán indignados:


“¡pero no pretenderá usted convencerme!”. Como si persuadir con razones fuera lo mismo que servirse de imposiciones. Hasta ahí llega la estupidez del ambiente.


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Esa majadería de que “con la violencia no se consigue nada” olvida que ella es un instrumento tan eficaz que los Estados reclaman para sí su monopolio legítimo. La barbaridad de “condenar la violencia, venga de donde venga”, sostiene que tan mala es la violencia del asesino como la del policía que trata de detenerle. Proclamar que “sin violencia todos los proyectos políticos son legítimos” significa que, en cuanto deje de matar, la doctrina etnicista de ETA se vuelve intachablemente democrática. Sería de reír si no fuera de llorar.

Douce dijo...

Campu,

Me he detenido en estas reflexiones porque me llamó la atención la portada de 'El Cultural' de ayer. No conocía al autor del libro pero su 'conversación' con Blanca Berisátegui me dio una idea de lo que piensa y practica, supongo. De ahí pasé a un vídeo del programa "Para todos LA2". Le vi 'conversar' con el presentador del programa al que encontré un poco 'verde' para interrogar al autor del libro, preguntado sin salirse de sus 'apuntes'. Me pareció que había una distancia bastante grande entre 'preguntador' y 'contestador'. Me hubiera gustado alguien que le sacara más jugo en sus preguntas, porque en lugar de contestar, más bien el preguntado tenía que volver a sus pensamientos.

Es importante 'ver' y sentir al escritor, al filósofo, si es igual lo que escribe o cómo actúa en la 'práctica'.

De todos modos me interesó lo que decía, cómo lo explicaba y sus escritos. Es como si iluminara de alguna forma los tópicos, o sea las 'ideas que se venden' sin habernos detenido a examinarlo. Sobre todo expresarlo desde nuestras sensaciones y no contestar para quedar bien.

Se puede discordar de los pensamientos de los demás y al mismo tiempo respetar a la persona. Es frecuente, y muy hispano, sostener conversaciones que son monólogos yuxtapuestos si no terminan en 'pa ti la perra gorda' o 'vete a tomar por...'

Creo que vale la pena por lo menos escuchar a los que antes han examinado lo que expresan y luego sacar las propias consecuencias.

María dijo...

Esta noche, lo siento de veras, estáis demasiado elevados para mis cortas entendederas:-)

No suelo tirar de tópicos, aunque tampoco podría jurarlo, me gusta y me sienta divinamente decir lo que pienso. A veces es imprescindible controlar el cómo, el qué y el cuando, no por lo que nos suceda a nosotros, si no a los que están al lado. En confianza e incluso aquí por ejemplo, mido poco, a veces nada lo que digo, lo cual me ha acarreado más de uno y de un montón de problemas, pero es preferible las consecuencias indeseadas, a dormitar eternamente o balar como las ovejas por no desentonar... a mi, tocar la corneta a veces me rechifla... hinchar los pulmones y soltar el aire es sanísimo ¡¡qué le voy a a hacer!!:))



Un beso grande para todos en la isla y feliz resto de finde.



Good night

Douce dijo...

Gracias, María

Lo de 'elevado' me parece excesivo,a lo mejor es que te cogió en horas nocturnas :-).

Era un comentario a las 'explicaciones' del autor de ese libro "Tantos tontos tópicos". Me parece bastante ilustrativo para entender cómo nos 'desentendemos' por estos pagos.

De todos modos cada cual nos manifestamos según somos. Hay gente más espontánea y otros más reservados, pero no cabe duda que tomar aire, hinchar los mofletes y tocar la trompeta no deja de ser relajante...

Aprovecha lo que queda de domingo y si eres de los 'afortunados' que construyen puentes o acueductos que te acerques al mar y disfrutes.

Guauuus cariñosos desde esta Isla

Campurriana dijo...

A mí también me parece excesivo, María.
;)