domingo, septiembre 13

Petra Lászó, la periodista húngara, se justifica

Petra Lászó, la periodista húngara que fue vista dando patadas a los emigrantes, finalmente sale del silencio. En una carta abierta publicada en el diario conservador húngaro Magyar Nemzet identificado por el Guardian, dijo que se sentía abrumada por la situación. "Yo estaba filmando, cientos de migrantes rompieron el cordón policial y uno de ellos se acercó a mí, me daba miedo", se justifica explicando que "algo ha cambiado" en ella.

Petra Lászó también prohíbe cualquier acción adversa contra los emigrantes. "No estoy sin camerawoman corazón y racista y que afecta a los niños. Sólo soy una madre desempleada con niños pequeños, y he hecho una mala decisión. Lo siento mucho", entonces ella jura una investigación penal se abrió ayer. "Me merezco ni la caza de brujas que estoy sujeto, ni la calumnia, ni amenazas de muerte", dice ella de nuevo.

Un mea culpa que consulta bajo el perfil del periodista como fue descrito por la prensa. Como señaló 20 Minutos, Petra Lászó explicó después del incidente en Facebook que aborrecen mensajes que recibe son "90% de los musulmanes que apoyan Daech". Una diatriba que había llegado a un "Heil" evocador.


Une opératrice de télévision donne des coups de... por LeHuffPost

TERCER día pidió perdón

«ESTOY EN ESTADO DE ‘SHOCK’... por lo que hice y lo que hacen conmigo... Se rompió el cordón policial, uno de los inmigrantes corrió hacia mí y estaba asustada… Es difícil tomar decisiones correctas cuando uno entra en pánico... No merezco la caza de brujas ni las amenazas mortales que he recibido... no soy una reportera racista. Sólo soy una mujer, una madre ahora ya sin trabajo que en una situación de miedo tomó una decisión equivocada» y al TERCER día pidió perdón.-
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 ¿POR QUÉ TANTO ODIO, PETRA?


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LO HE VISTO: NO SON SÓLO LAS PATADAS DE PETRA LÁSZLÓ


POR OLMO CALVO

Hoy todo el mundo sabe quién es Petra László y lo que hizo. Sí, esa periodista que, cuando cientos de refugiados corrieron desesperados rompiendo el cerco policial que los mantenía recluidos en los límites de Hungría con Serbia, hizo zancadillas y propinó patadas a varios de ellos en su huida. Tal cual como suena, de manera consciente y alevosa.

Yo estaba justo enfrente cuando estiró su pierna e hizo caer a un padre y su hijo. Fue sólo un instante, pero se quedó grabado en mi retina y en las cámaras de varios compañeros, gracias a los cuales el mundo entero sabe qué sucedió.

Pero, lamentablemente, los problemas de los refugiados en Hungría no son sólo las patadas de Petra László. Son las cárceles de refugiados, donde hacinan a familias enteras encerradas tras vallas y concertinas. Son los perros que usan para asustar e intentar controlarles. Son la mayor parte de los policías con su actitud violenta y agresiva. Son los sprays de pimienta frente a padres, madres e hijos que huyen de guerras y hambrunas. Son los autobuses para presos en los que les trasladan. Son las nuevas leyes húngaras que les criminalizan. Son las palabras de Viktor Orbán, primer ministro del país: «Por favor, no vengan. ¿Por qué tenéis que venir de Turquía a Europa? Turquía es un país seguro. Quédense allí. Es arriesgado venir. No podemos garantizar que seáis aceptados aquí». Mientras tanto, la Unión Europea no considera suficientemente importante esta crisis humanitaria como para reunirse de urgencia.

Por suerte también hay voluntarios y organizaciones húngaras que sí respetan y defienden los derechos humanos. MigSzal Szeged es una ONG que ofrece ropa y alimentos a los refugiados en varios puntos cercanos a la frontera con Serbia. Frente al sentir mayoritario representado por las palabras go back que los policías gritan a los refugiados decenas de veces al día cuando intentan subir a un autobús, ir a un baño o continuar su camino, existe un rayo de esperanza en la consigna refugee welcome que, cada vez más, muchas personas están haciendo suya.


Olmo Calvo fotógrafo enviado por EL MUNDO a la frontera de Hungría con Serbia. Fue testigo de la zancadilla de la periodista húngara a Osama, que intentaba escapar con su hijo Zaid, de siete años, en brazos.
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        CRONICA :" EL MUNDO"


Osama Abdul Mohsen junto a su hijo Zaid
AUTORES: 
- Martín Mucha: Periodista 
- Olmo Calvo: fotógrafo

PERSONAJES:
- Osama Abdul Mohsen (Padre)
- Mohammad y Zaid (Hijos)


«ESTOY EN ESTADO DE ‘SHOCK

Sólo soy una mujer, una madre ahora ya sin trabajo que en una situación de miedo tomó una decisión equivocada»

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