Ojear
un periódico, oír una tertulia –quien la soporte -, ver un telediario - el que
todavía los siga- , supone un suplicio, una especie de castigo de Sísifo que
desazona a todo aquel que quiera entender algo que le ilumine y no le siembre
de sombras y dudas. No es fácil lograr encontrar una sensación de
entendimiento, de coherencia, que ilumine la situación que atravesamos y mucho
menos que pueda vislumbrar un futuro. Es esta duda etérea, ese magma
informe de sucesos, lo que más desasosiega y nos impide vivir y entender lo que es la vida. No la vida en
abstracto, que puede tener diversos sentidos, sino lo que verdaderamente pudiéramos
llamar Vida, la experiencia personal de lo que realmente somos sentimos,
sufrimos y encontrarle un sentido.
Por
eso, hoy el Náufrago, de todos los espectáculos mostrados por los medios que dicen que informan o
embarullan, ha escogido la reflexión de un articulista que le ha abierto un
poco de luz entre tanta sombra y tanta
duda: ¿REALIDAD O ESPECTÁCULO?

5 comentarios:
Totalmente de acuerdo, Náufrago. Interesante post. Te enlazo en el saloncito a propósito de mi entrada de actrices diferentes.
Felices sueños. ¡Qué tarde es ya!
Firmado: una noctámbula.
:)
La imagen hoy en día lo es todo: en los debates políticos es más importante la corbata y el sudor que las ideas a discutir; el eslogan impactante aunque no diga nada que el pènsamiento inteligente. Hace ya mucho lo dijo McLuhan en El medio es el mensaje y ahora la imagen es el medio y el mensaje todo junto.
Salu2
Interesante, Juan Carlos.
Pues sí, Juan Carlos, Campu, parece que la imagen, el espectáculo, las sombras chinescas, son el medio del que se sirven los medios para mantenernos en la Caverna de la que ya hablaba Platón, sin ver lo que es la LUZ y no sólo la sombra.
Deberíamos ir por la vida tal como somos y no cubiertos con una máscara que consideremos que 'somos' nosotros mismos. Quizá seamos 'personas' en el sentido que los clásicos daban a los actores que actuaban con una 'máscara' que ocultaba su verdadero rostro.
Perdonad el rollo.
Pero es cierto que a veces las máscaras son necesarias para comer. Desgraciadamente, la vida es un teatro continuo en tantos ámbitos...Esperemos conservar al menos un momento para nosotros. En el que podamos ser de verdad lo que somos.
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