Traduzcan cuerpo-dolor. Adivinen
CÓMO LIBERARSE DEL
CUERPO- DOLOR
Una pregunta
frecuente es: "¿cuánto tiempo se necesita para liberarse del cuerpo del
dolor?" Eso depende, por supuesto, de la densidad del cuerpo del
dolor y del grado o intensidad del estado de Presencia de la persona.
Pero la causa del sufrimiento que nos infligimos e infligimos a los demás no es
el cuerpo del dolor sino la identificación con él. No es el cuerpo del dolor sino
la identificación
con él la que nos empuja a revivir el pasado una y otra vez y la que nos mantiene
en un estado de inconsciencia. Por consiguiente, sería más importante
preguntar lo siguiente: "¿Cuánto tiempo se necesita para dejar
de identificarse con el cuerpo del dolor?"
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BERTA |
Y la respuesta a esa
pregunta es que no se necesita tiempo. Cuando se activa el cuerpo del dolor debemos
reconocer que lo que sentimos es el cuerpo del dolor interno. Ese
reconocimiento es todo lo que se necesita para romper la identificación con el
cuerpo del dolor. Y cuando la identificación cesa, comienza la transmutación. El
hecho de saber impide que la vieja emoción se suba a la cabeza y se apodere no
solamente del diálogo interno sino también de nuestros actos y de nuestras
interacciones con los demás. Esto significa que el cuerpo del dolor
queda imposibilitado para alimentarse y renovarse a través de nosotros.
Entonces la emoción permanece en nosotros durante un tiempo y emerge
periódicamente.
Ocasionalmente puede
también engañarnos para que nos identifiquemos con ella y no podamos ver la
identificación, pero no por mucho tiempo. El hecho de no proyectar las viejas
emociones sobre las situaciones implica tener que enfrentarlas directamente en
nuestro interior. Si bien puede no ser agradable, no nos matará. Nuestra
Presencia es más que capaz de repelerla. La emoción no es nuestra esencia.
Cuando sienta su
cuerpo del dolor, no caiga en el error de pensar que hay algo malo en usted. Al ego le encanta cuando nos convertimos en
problema. El reconocimiento debe ir acompañado de aceptación. Cualquier
otra cosa lo debilitará. Aceptar implica permitirnos sentir lo que sea que
estemos sintiendo en el momento. Es parte de la existencia del Ahora. No
podemos discutir con aquello que es. Bueno, sí se puede, pero a costa del
sufrimiento. Aceptando nos convertimos en lo que somos: vastos y espaciosos.
Nos convertimos en el todo que somos, dejamos de ser un fragmento como lo cree el
ego y damos paso a nuestra verdadera naturaleza. Y entonces somos uno
con la naturaleza de Dios.
Un nuevo mundo AHORA: Eckhart Tolle
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