miércoles, febrero 4

ORATORIA Y ORADORES

"Los rojos leen a Cicerón"


En el andar de la vida, don Nau va perdiendo su audición y con ello  también su dicción pero aún entiende una parte de lo que oye, o mejor, de lo que lee, ve y escribe. Entre tanta vacuidad  de palabra aún encuentra,  acá o acullá, algo que le alimente  el interior. Hoy leyó en la “Última” del artículo los lenguajes que utilizan los que se dicen oradores para captar a los que no leen y tampoco escuchan:

Adornó una parte y de la otra  trató de tapar la brecha que el lenguaje  mengua:

"Los senadores romanos se insultaban en un gran latín, los diputados de los Comunes se devoran en un gran inglés y, mientras, en la España de hoy, después de cierto esplendor en la Transición, el lenguaje político se va corrompiendo. Los españoles también utilizan la anáfora y la diatriba, pero con tosquedad y sin gracia, entre una salsa de neologismos con el afán, no de hacerse entender, sino de rodear de opacidad su discurso. Se devanean poco el cerebelo en la cochura de neologismos y anglicismos, donde suelen incorporar la pedantería de los economistas y los tecnócratas. Los contribuyentes se sienten cada vez más ajenos a esa jerga y, por eso, entre otras cosas, cae el número de militantes de cuota y crecen las movilizaciones alternativas. Hay una brecha cada vez mayor entre los mensajes de los políticos y el habla de la calle."

BERTA  Dixit

2 comentarios:

Campurriana Campu dijo...

Las palabras son sólo palabras en estos circos. En otros...salvan vidas.

Douce y el Náufrago dijo...

A quien bien escuche no necesita que se lo expliquen. Incluso no hace falta que hable.

Ánimo, que ya es viernes:-)

(¡Cómo corre el tiempo!)