lunes, diciembre 7

La asunción de SORAYA

EL RUIDO DE LA CALLE

RAÚL DEL POZO
"Sin travestirse ni fingirse hombre, Soraya Sáenz de Santamaría, la vallisoletana con cara de novicia, como la Catalina de Erauso de Thomas de Quincey, empezó de grumete en el palacio de La Moncloa y, despachando a estocadas las conjuras de los ministros (G-7) y a las rivales de su propio sexo, acabó colgada en las farolas; pero no en la picota, sino en la cima del poder. Es dura como el pedernal. A mí me aconsejaron que no hablara de ella -ni bien ni mal- y, después de un tiempo prudente, desafío el consejo, porque esta noche vamos a asistir a su subida a los cielos en el retablo de la gloria.

Soraya fue durante los últimos años la caja negra de Mariano Rajoy, la espadachina parlamentaria; en las próximas elecciones será el reclamo para mujeres y jóvenes, la no pringada en la corrupción. Rodeada de abogados del Estado, ha preparado el debate como una opositora, aunque tiene en la cabeza las páginas del BOE y el estajanovismo dialéctico de la legislatura de la recesión. Soraya está muy bien entrenada y la preparan por si fuera necesaria para una sustitución de bloqueo que provocara Albert Rivera. Los que están cerca de ella dicen que carece de la obsesión neurótica del poder. Yo no lo creo: la adicción al poder es difícil de superar. Después de ser vicepresidenta, o se queda en Moncloa o se va a su casa porque ya no puede ser más que presidenta.

Esta noche presenciaremos el acoso de tres lobos a Caperucita, pero Caperucita puede darles con la canasta y el pastel. Eso al menos piensa un amigo de Soraya: "¿Por qué va a tener miedo después de haber protagonizado más de cien ruedas de prensa sin equivocarse nunca?". Es que Soraya Sáenz de Santamaría no ha estado estos años haciendo labores de costura, ni hilando con la rueca, sino gobernando España. Mariano Rajoy dijo anteanoche en La Sexta que le gustaría que una mujer fuera presidenta, pero después de él; sin embargo, parece que la ha nombrado heredera, dejando sin dote a María Dolores de Cospedal. Al contrario que el rey Lear, ha apostado por Soraya como Cordelia, la más pequeña, querida y leal de las mujeres de su entorno.

"Me aconsejaron que no hablara de Soraya, porque esta noche vamos a asistir a su subida a los cielos en el retablo de la gloria"
Antena 3 y La Sexta han logrado la síntesis de su dialéctica mediática ofreciendo el gran debate de las elecciones. Lorenzo Díaz, sociólogo y talento de la casa, considera que Atresmedia es el retrato mediático equilibrado de la España actual. Va del centroderecha a la izquierda en las televisiones, y en la radio recoge todas las sensibilidades del arco político. Tres de los grandes protagonistas del momento -Pedro Sánchez, Pablo Iglesias y Albert Rivera- se han hecho en los platós, cuando el telediario ha perdido tracción como movilizador de la opinión pública.


Según Carlos Chaguaceda en su manual de márketing para políticos en campaña -'Tú puedes ser noticia'-, en el mercado político todo pasa por la comunicación. "Si no estás en los medios, no existes". Y esta noche asistiremos a la apoteosis de un debate, con la asunción de Soraya.



Pablo, ponte hoy la corbata que empieza la "Operación MENINA' 

3 comentarios:

Campurriana Campu dijo...

Éste lo voy a ver, Nau. Éste sí.
La culpa es de Soraya.
;)

Douce y el Náufrago dijo...

Ja!ja!ja!

Haces muy bien Campu, habrá millones de personas al Debate.Comprendo porque hay 3 'leones' que desean comerse la "Operación Menina", que Pablo descubrió navegando por internet.

Mi sordera por una parte y por otra lo cansado que estoy ya de los meses que nos han martilleado, hará que sólo 'mirar'un momento. Esperaré a que Pablo se ponga la corbata.

Me siento ya en otro mundo, si lo hubiere...

Gracias Campu, te animo a que lo veas y escuches. Lo siento por Soraya

Campurriana Campu dijo...

Nau, no te pierdes nada nuevo. Todo olía a viejo en el debate, que bien podría denominarse "circo de la política".