viernes, diciembre 4

Arranca la Campaña...?

METADONA

JUAN JOSÉ MILIÁS
Las campañas electorales excesivas generan tolerancia y adicción, igual que las drogas. Se arrepiente uno de consumirlas, pero necesita cada vez una dosis mayor. Si ayer asistimos a un debate, mañana necesitaremos dos, y pasado, además de esos dos, una porción de demoscopia que nos ponga al día de la intención de voto o de la valoración de los candidatos. Me voy a quitar de la campaña, le oí decir el otro día a alguien en el metro. Parecía, por su expresión, que se iba a quitar de la heroína.


Ya en el cuarto de baño, por las mañanas, tanto si trabajas como si no, empiezas a pensar en las raciones de propaganda que te vas a meter a lo largo del día. Hay quien empieza al levantarse, con algún programa de la tele, y hay quien consigue resistir hasta los primeros telediarios de la noche, pero no se sabe de nadie que se vaya a la cama sin las imágenes de los cuatro líderes macho en la cabeza. Ver o escuchar a cualquiera de ellos proporciona ese tipo de paz del primer cigarrillo o del primer café, por no hablar de sustancias más adictivas.