sábado, febrero 6

OPINIÓN. 45 GRADOS

RAJOY
ENRIC GONZÁLEZ

El Partido Popular tiene un problema gravísimo con la corrupción. Pero no creo que la corrupción, que ha constituido y en algunos casos constituye aún una característica común en el sistema de partidos forjado a partir de 1976, sea su principal problema. El PP ha ido convirtiéndose en un remedo de Partido Único, un mecanismo de poder que funciona de forma vertical y en el que cualquier amago de disensión, o incluso de reflexión crítica, queda sepultado bajo las ovaciones de corte soviético al Amado Líder.

Esto se debe, en parte, a cuestiones contingentes. Mariano Rajoy perdió dos elecciones frente a José Luis Rodríguez Zapatero, que ya es perder, y en 2008 su poder al frente del partido resultaba muy precario. Le salvaron el respaldo valenciano (lo cual podría explicar la transigencia ante los sucesivos escándalos populares en Valencia) y la cobardía de sus potenciales sustitutos, acoquinados probablemente ante la opción de abrir una batalla interna dentro de la estructura monolítica y ajena a las disonancias que había construido José María Aznar. Desde entonces, Rajoy se dedicó a rodearse de incondicionales. Su puesto no había de estar nunca más en peligro. El resultado está a la vista.


Luego figuran las cuestiones profundas. Los partidos son, por definición, instrumentos sectarios: su función consiste en formular mensajes simples y excluyentes para ordenar y canalizar el rumor cacofónico del 'demos'. Cuando los criticamos por ser como son, tendemos a olvidar que los partidos con disensiones internas son siempre castigados por los electores. El PSOE ofrece numerosos ejemplos de esto último. El PP, sin embargo, ha llevado a tal grado de perfección su carácter sectario (no en los mensajes electorales, que están para lo que están, sino en sus políticas y en la forma de aplicarlas) que, manteniéndose como principal partido español y ostentando aún el Gobierno, parece incapaz de dialogar con nadie. Subrayo el 'parece'. La imagen del PP se confunde con la imagen de Rajoy, alguien de quien, una vez desbrozados los tópicos y los lugares comunes, no se sabe qué piensa ni qué quiere, salvo permanecer en el poder.

España necesita al PP. Hace falta un partido conservador. Y hace falta que el PP se muestre dispuesto a actuar, a arriesgar, a definir propuestas concretas. La actual inacción no conduce a ninguna parte, porque unas nuevas elecciones nos llevarán de vuelta al punto de partida. Cuesta creer que el partido con mayor número de escaños haya decidido encallar, a la espera de que lo hagan también todos los demás.

5 comentarios:

Descorazonado dijo...

Por cada caso de corrupción del PP hay tres del Psoe. Asi que quien tiene un problema grave de corrupción es el conjunto de los españoles.
No se quien es este individuo, el tal Enric,pero me parece un tanto parcial y realmente desmemoriado o desinformado, algo imperdonable en quien escribe algún tipo de columna de opinión, salvo que lo que pretenda sea manipular al lector.
Los reyes de la propaganda idearon el "cordón sanitario" con el pacto del Tinell y le dieron la vuelta al argumento para decir que el PP es incapaz de dialogar con nadie. Se equivocaron los socialistas cuando optaron por Zapatero, y se volvieron a equivocar eligiendo al atrabiliario Pedrito. Pero así estamos, en un ambiente de revanchismo radical que no nos beneficia en nada.
Y mientras tanto, la nueva izquierda enseñando la patita de por donde irán. Se me ponen los pelos de punta, en especial porque la mayoria de nuestros ingenuos jóvenes babean con ellos y no se cuestionan ni una sola de las mentiras y contradicciones en que van incurriendo estos políticos de nuevo cuño, que se autoproclamaban inmaculados pero que van dando muestras de sectarismo, prepotencia y dedazo continuo para colocar y beneficiar económicamente a "los suyos", como llevamos meses viendo en el Ayuntamiento de Madrid, donde se ha instalado la mayor y más radical de las mediocridades conocidas en todo el periodo democrático.
Una pena.

Douce y el Náufrago dijo...

Amigo Descorazonando.

Yo también estoy bastante 'descorazonado'. Pero he leído su artículo y me ha parecido interesante y bastante real. Yo no soy de ninguna izquierda. Podría contarle más pero es muy tarde y tengo sueño.

Si quiere saber quien es el Señor Eric González, se lo escribo y luego sabrá quién es .

"Se inició en el periodismo con diecisiete años, trabajando en la Hoja del Lunes(edición de Barcelona), para después hacerlo en El Correo Catalán y El Periódico de Catalunya.1 En la década de los años 80 comenzó a trabajar para El País, donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera periodística, siendo corresponsal de este medio en Londres, París, Nueva York, Washington y Roma.

Entre otras actividades, ha cubierto la guerra del Golfo, el genocidio de Ruanda y las pruebas nucleares en el atolón de Mururoa. Ha sido corresponsal de El País en Jerusalén hasta abandonarlo a petición propia en octubre de 2012, tras el ERE de PRISA.

Es asimismo colaborador habitual de la revista cultural Jot Down. l 16 de enero de 2013 fue anunciado como nuevo columnista del diario El Mundo. También es firma habitual de la revista Alternativas Económicas desde el lanzamiento esta, el 1 de marzo de 2013"

Gracias, pero que no comparto su opinión

Buenas noches

Campurriana Campu dijo...

Estoy de acuerdo con la opinión.

Descorazonado dijo...

Probablemente yo no he llegado a entender esa opinión, o algo se me escapa, como es evidente que ustedes tampoco han entendido la mía.
No tiene mayor importancia.
Todas son respetables si todos intentamos respetar.
Buen domingo.

Douce y el Náufrago dijo...

No hay ningún problema.Pueda que no halla entendido bien su opinión. Lo importante es que nuestros corazones estén lo mejor posible.

Buen día.