sábado, abril 18

Por qué se quiere a un perro


LAS MASCOTAS Y SUS AMOS RETROALIMENTAN SU FELICIDAD MIRÁNDOSE A LOS OJOS. UN FENÓMENO QUE DISPARA LA PRODUCCIÓN DE LA HORMONA DEL AMOR EN SUS CEREBROS.

"‬El amor hacia el perro es voluntario,‭ ‬nadie lo fuerza‭ [‬...‭]‬.‭ ‬Y lo principal:‭ ‬ninguna persona puede otorgarle a otra el don del idilio.‭ ‬Eso sólo lo sabe hacer el animal‭ [‬...‭]‬.‭ ‬El amor entre un hombre y un perro es un idilio.‭ ‬En él no hay conflictos,‭ ‬no hay escenas desgarradoras,‭ ‬no hay evolución‭"‬,‭ ‬escribía Milan Kundera en La insoportable levedad del ser.‭ ‬En la novela,‭ ‬la protagonista,‭ ‬Teresa,‭ ‬llega a pensar que el amor que siente por su 
perra Karenin es mucho mejor que el que siente por su marido.

Un perro labrador etriever en el experimento japones mira a su dueña/
MIKARO MIKURA
Este sentimiento se repite en un sinfín de obras artísticas y se condensa en una frase,‭ “‬Cuánto más conozco a las personas,‭ ‬más quiero a mi perro‭”‬,‭ ‬que ha sido atribuida a decenas de autores,‭ ‬aunque posiblemente podría ser firmada por decenas de millones.‭ ‬Hoy,‭ ‬un equipo de científicos ilumina este proceso de enamoramiento entre los perros y sus dueños:‭ ‬retroalimentan su felicidad mirándose a los ojos.

Los investigadores,‭ ‬encabezados por el veterinario japonés Takefumi Kikusui,‭ ‬metieron a‭ ‬30‭ ‬perros con sus dueños en una misma habitación,‭ ‬durante‭ ‬30‭ ‬minutos,‭ ‬y observaron lo que ocurría:‭ ‬miradas,‭ ‬caricias,‭ ‬voces mimosas.‭ ‬Y,‭ ‬antes y después del experimento,‭ ‬midieron la cantidad de la llamada hormona del amor,‭ ‬la oxitocina,‭ ‬en la orina tanto de las mascotas como de los amos.

Las conclusiones de Kikusui,‭ ‬de la Universidad de Azabu‭ (‬Japón‭)‬,‭ ‬son sorprendentes:‭ ‬cuanto más se miraban a los ojos los perros y sus dueños,‭ ‬más oxitocina producían sus cerebros.‭ ‬A continuación repitieron el experimento con lobos criados a biberón.‭ ‬La hormona,‭ ‬ingrediente químico fundamental del cariño que sentimos en nuestro cerebro,‭ ‬no aumentaba.

Takefumi Kikusui,‭ ‬metieron a‭ ‬30‭ ‬perros con sus dueños en una misma habitación

El equipo de científicos fue todavía más allá.‭ ‬En un tercer experimento,‭ ‬rociaron oxitocina en el hocico de algunos perros y los volvieron a meter en una habitación con su dueño y dos personas desconocidas.‭ ‬En los vídeos,‭ ‬puede verse cómo algunas mascotas se quedaban congeladas mirando a los ojos de sus dueños,‭ ‬que a su vez producían más oxitocina,‭ ‬en una cantidad correlacionada con la de sus animales.

‭“‬Estos resultados respaldan la existencia de un bucle de oxitocina que se autoperpetúa en la relación entre humanos y perros,‭ ‬de una manera similar a como ocurre con una madre humana y su hijo‭”‬,‭ ‬sostiene el equipo de Kikusui,‭ ‬que publica sus conclusiones en la portada de la prestigiosa revista científica Science.‭ ‬Durante el proceso de domesticación,‭ ‬a lo largo de miles de años,‭ ‬los perros habrían evolucionado para imitar un comportamiento,‭ ‬la mirada de los niños,‭ ‬que provocaba recompensas y mimos.‭ “‬El alma que hablar puede con los ojos también puede besar con la mirada‭”‬,‭ ‬recitaba el poeta Gustavo Adolfo Bécquer.‭ ‬Kikusui dice lo mismo,‭ ‬pero de los perros y sus dueños.


Las implicaciones del estudio son importantes desde el punto de vista médico.‭ ‬Los resultados apoyan las terapias con perros para personas con autismo o trastorno de estrés postraumático,‭ ‬dos patologías en las que,‭ ‬de hecho,‭ ‬se está empleando la oxitocina como tratamiento experimental.

El trabajo de Kikusui,‭ ‬sin embargo,‭ ‬tiene puntos débiles.‭ ‬Los perros rociados con oxitocina que se quedaban congelados mirando a sus dueños eran todos hembras.‭ ‬Un estudio similar en humanos,‭ ‬llevado a cabo en‭ ‬2012‭ ‬con‭ ‬35‭ ‬padres y sus hijos de cinco meses en Israel,‭ ‬no halló estas diferencias por género.‭ ‬Los adultos eran rociados con oxitocina y la hormona del amor subía en paralelo en los niños,‭ ‬fueran chicos o chicas.‭ “‬Es fascinante ver que la oxitocina se disparó sólo entre los propietarios de las perras‭”‬,‭ ‬opina el principal autor de aquel estudio,‭ ‬el médico Omri Weisman,‭ ‬de la Universidad de Yale‭ (‬EE UU‭)‬.


Para el equipo de Kikusui,‭ ‬es posible que las perras sean más sensibles a la administración intranasal de oxitocina o,‭ ‬incluso,‭ ‬que la hormona aplicada artificialmente a los machos desencadenara un mecanismo de agresividad ante la presencia de extraños.

En‭ ‬2009,‭ ‬el húngaro József Topál,‭ ‬experto en comportamiento animal,‭ ‬publicó otro estudio en la revista Science que mostraba que los perros y los bebés de‭ ‬10‭ ‬meses de edad buscaban un objeto en su escondite inicial aunque hubieran visto que se había cambiado de lugar,‭ ‬en parte debido a la mirada engañosa de la persona que lo escondía,‭ ‬que señalaba al escondrijo original.‭ ‬En el trabajo de Kikusui,‭ ‬Topál echa de menos experimentos con lobos más socializados,‭ ‬entrenados para mirar a los ojos de sus dueños.

El investigador,‭ ‬de la Academia de Ciencias Húngara,‭ ‬recuerda que incluso los lobos criados con biberón evitan la mirada de sus amos,‭ ‬porque para ellos este comportamiento está asociado a la amenaza.‭ ‬Pero los lobos pueden aprender a comunicarse de manera amable con la mirada,‭ ‬según demostró un estudio en‭ ‬2011.‭ ‬A juicio de Topál,‭ ‬incluir estos lobos en los experimentos de Kikusui habría servido para discernir si esa mirada lobuna genera también la hormona del amor en el cerebro de sus dueños o si se trata de un rasgo únicamente perruno.

‭“‬El estudio de Kikusui es impresionante,‭ ‬pero cualquier conclusión sobre la coevolución de este proceso es prematura‭”‬,‭ ‬afirma.‭ “‬No se puede excluir la hipótesis de que este bucle de oxitocina que se autoperpetúa pueda existir entre las personas y cualquier otro animal,‭ ‬siempre que el animal presente comportamientos afiliativos socialmente relevantes,‭ ‬como la tendencia de mirar a los humanos‭”‬,‭ ‬sentencia.‭ ‬El perro es el mejor amigo del ser humano,‭ ‬pero podría serlo cualquier otro bien entrenado,‭ ‬sugiere.


5 comentarios:

Anónimo dijo...

Y usted, ¿por qué quiere a sus perros?

Douce y el Náufrago dijo...

Es muy fácil...

Porque es una parte de mí desde el momento que entran en esta casa. Poco a poco, no sé si son ellos los que me 'hacen' o soy yo les doy parte de mí.

Y no es ninguna "perrería"

Felicito esa pregunta. Muchísimas gracias

Campurriana Campu dijo...

Lo leeré después con calma. Y se lo enviaré a mi hermana.
:)

Douce y el Náufrago dijo...

Campu, puedes leerlo despacio.

Seguramente le gustará y sobre todo va a sentir lo que eso vivo, vive en nosotros.

Buena tarde

Campurriana Campu dijo...

Enviado a mi hermana. Ya sin leerlo, comprendo perfectamente ese amor.