Reflexiones breves para después de una huelga
• Vivimos una vida apresurada, andamos con mucha prisa por el mundo. Tenemos nuestra agenda llena de “Urgente”.
• Nos falta tiempo. ¡El Tiempo! ¿Qué es el Tiempo? ¿Nuestras ‘urgencias’?
• ¿De verdad corren tanta Prisa? ¿Por qué cuando estamos ‘haciendo’ algo, nuestros pensamientos se van a lo que nos queda por hacer, todo lo que nos ‘espera’. ¿De verdad nos espera o lo adelantamos nosotros?
• ¿Qué tiempo dedicamos a las ‘cosas’? ¿Qué tiempo reservamos para nosotros mismos, pensar en lo que de verdad necesitamos?
• ¿Preferimos pensar en 'cosas' a detenernos un instante y preguntarnos si de verdad ‘vivimos’?
• Nos estamos haciendo mayores ¿Cuántos momentos han sido verdaderamente ‘nuestros’?
• ¿Cuánto tiempo dedicamos de verdad a los que nos rodean? ¿O, entre la prisa y la costumbre, damos por hecho lo que no hacemos?
• ¿Cuántos ‘me duele la cabeza’, han impedido sentir algo nuevo? ¿Ya no hay nada NUEVO en nuestra vida? ¿Ya todo es rutina?
• Prisa, prisa, mucha prisa… y nos olvidamos de vivir. Hacer algo que sea verdaderamente un instante nuevo, verdaderamente nuestro, verdaderamente diferente.
• ¿Por qué después del vértigo de una huelga a la que hemos ‘dedicado vanamente’ minutos, horas, días, semanas, volvemos al día día, y si trabajamos, ya estamos pensando en el próximo 15 de octubre?
• Nos pasamos la vida proyectando, o lamentándonos del tiempo pasado y nos olvidamos que ESTE es el Instante, el único que de verdad poseemos.
(Como habrán visto, estas 'irreflexiones'
tienen poco que ver con la huelga.
Sobraría el título. Pero ya puesto...)































