sábado, enero 31

Don Nicolás hace cola

PAPÁ, PAPÁ ¿CUÁNDO NOS VAMOS?

Don Nicolás, como su propio nombre indica, detesta las colas y las salas de espera. Necesita hacer ‘algo’, y esperar le parece una pérdida inútil de tiempo. Últimamente, para que la angustia que le produce el hecho de esperar no aumente pensando en ello y crezca aún más su impaciencia, ha decidido olvidarse de que está en una cola y se dedica a observar todo cuanto le rodea: personas, espacios, objetos, carteles, actitudes, cualquier detalle que ocupe su mente y esperar, distraído, el momento de su turno.

A veces, como hoy, saca del bolsillo interior de su chaquetón o cazadora una pequeña libreta y se entretiene tomando nota de cuanto observa. Esta mañana le había llevado hasta una oficina de correos un aviso del Ayuntamiento que el cartero había dejado en su buzón. Cuando uno ve tal remitente, se inquieta porque este tipo de instituciones son más propicias a reclamar, sancionar, exigir que a repartir donativos y regalos. Doble motivo de impaciencia para el impaciente Nicolás.

Con estos ingredientes se puso nuestro amigo en la cola, bastante larga por cierto. Enfrente, cuatro rótulos con los simples números 1, 2, 3 y 4, sin informe alguno más que indicara sus funciones. Por otra parte sólo dos de ellos estaban ‘habilitados’ para el servicio de los ‘colantes'. El número 1, carecía de asistente y el empleado del número 4 estaba entretenido entre el ordenador y sus papeles, ajeno por completo a otros menesteres. D. Nicolás miraba para un sitio y para otro, buscando alguna información que le indicara que estaba en la fila correcta. Miró a su alrededor y vio varios carteles, desde el que señalaba que el plazo para ‘renovar los Apartados de correos”, hasta el que señalaba “Recoja el número para su turno en la máquina que está en la entrada”. Miró también hacía arriba donde un rótulo desfilaba por la pantalla de un monitor:



Anuncio perfectamente inútil porque en la pared una hoja blanca, tamaño DIN A4, señalaba: “SIN SERVICIO, NO FUNCIONA”.

De su observación sólo había sacado una conclusión relativamente tranquilizadora: estaba en la cola adecuada y le tocaba ‘aguardar’ que se parece un poco a ‘aguantar’, destino éste nada extraño para cualquier ciudadano español que se precie de tal.

A todo esto, mientras tomaba notas y observaba el ambiente, le llamó poderosamente la atención que el silencio era casi sepulcral entre los pacientes ‘colistas’. Silencio que sólo se vio roto cuando una voz de niño, de unos tres o cuatro años, que se paseaba entre la fila de ‘colantes’, dirigiéndose a su papá le preguntó: “Papá, papá ¿Y cuándo nos vamos?

Don Nicolás sintió como un alivio. Comprendió que no estaba solo en sus sentimientos, había una conexión directa con la infancia: la impaciencia. Entonces dejó de tomar notas y se entretuvo siguiendo los paseos del infante que de vez en cuando tiraba de la manga del abrigo de su papá y repetía el sonsonete: “Papá, papá ¿Y cuándo nos vamos?

viernes, enero 30

Charlando de 'charlatanes'

AL RESPETABLE PÚBLICO

El Náufrago no vio el “Tinglado de la farsa”, llamado también “Tengo una artimaña para usted”. Está harto de la manipulación de las palabras, de las palabras huecas, de los cantos de sirenas, de los ‘pensamientos Alicia’, de encantadores de serpientes. Cada día se siente más raro, más 'outsider' y ‘admira’, es un decir, a aquellos que tienen tanta fe, creyendo lo que no ven, o creen ver lo que no existe. Es lo propio de todas las ‘religiones’: la exigencia de creer lo que no vimos, ni veremos.

¡Y pensar que de pequeño pasaba las horas muertas escuchando admirado a aquellos charlatanes que subidos a un cajón lograban reunir en torno de ellos decenas de personas haciendo corro y escuchando boquiabiertos las palabras del 'Ramonet’ de turno!:
“Y este ‘crecepelo’ maravilloso, no lo vendo ni por diez, ni por nueve, ni por ocho... y además, de regalo, y por ser mi último día en esta ‘plaza’ que me ha tratado muy bien, le regalo también un peine… Y digo que ni por siete, ni por seis... Por 5 pesetas. ¡Oigan un duro! ¿Y qué se puede comprar hoy día por un duro?... Nada.”
“Hoy no se suben a un cajón, no venden crecepelos para calvos, elixires y polvos mágicos, remedios contra la sífilis, o máquinas de hacer billetes de banco... Hoy te seducen con otras pócima”, dice Fernando Sabater en su libro “La vida eterna”. El charlatán es aún más peligroso que el mentiroso, porque puede llegar a creer sus propias mentiras. Ramonet - murciano creo- hablaba con pasión de su oficio: “hay que tener una fe ciega en lo que se vende, enaltecerlo de tal manera que él mismo, convencido, convenza al público. Ese es el charlatán”

- “El charlatán se despreocupa de la verdad sobre el asunto del que habla, es más, profiere sus pamplinas preocupado sólo por el efecto que causa en los oyentes o por la idea que éstos se pueden hacer de él”, añade Sabater.

¿Les suena de algo?

Only for your eyes

LO INFINITAMENTE PEQUEÑO, LO INFINITAMENTE GRANDE

"Infiniment petit, Infiniment grand... Comment ne pas
être pris
de vertige devant la démesure de la question ?
Plonger dedans tête baissée et ne plus pouvoir en sortir,
tel était le risque. Sans doute. Mais n'était-il pas aussi périlleux d'imposer des limites à l'inépuisable richesse du sujet ? Il le fallut bien, pourtant."

Blaise PASCAL


Casi al mismo tiempo, casualidades, el Náufrago recibió estas dos presentaciones. Recordó entonces las palabras de Pascal que preceden esta entrada: “Lo infinitamente pequeño, lo Infinitamente grande... ¿Cómo no sentir vértigo ante las desmesura de la pregunta? Sumergirse dentro, con la cabeza hacia abajo y no poder salir de ello, tal es el riesgo. ¿Pero no era tan peligroso imponer límites a la inagotable riqueza de la cuestión? Sin embargo, fue necesario.

La verdad que de estas imágenes uno puede sacar miles de lecciones. La principal que no somos tan importantes como a veces nos creemos cuando nos perdemos en estas dimensiones y sin embargo sólo ‘somos’ el mundo interior del que disponemos… Tan importantes somos, tan insignificantes cuando pensamos en esta inmensa maravilla que nos rodea.

jueves, enero 29

La ‘Nouvelle Cuisine” o…

LAS PERPLEJIDADES DE UN NÁUFRAGO

Antes de adentrarnos en esta entrada, tautologías aparte, debemos dejar claro a los ‘entrantes’ que el Náufrago no es ningún ‘gourmet’. Ayer, junto a otros amigos y compañeros fue invitado a una comida de amistad. El lugar escogido, un Hotel-Escuela donde se forman los futuros Arzak, Adriá, Berasategui y algún Santamaría que otro, que al parecer tienen ‘un divorcio conceptual y ético sobre lo que se pone en un plato’.

Las perplejidades, delante de aquel largo mantel de casi cuarenta comensales, no eran de tipo ‘ético-conceptual’, sino fruto de su supina ignorancia y cierta incredulidad sobre eso que llaman ‘Nouvelle cuisine’ que, como ven, tienen conflictos éticos, creatividades aparte. Su perplejidad surgió cuando la cohorte de camareras y camareros de blusas y camisas blancas, pantalones negros y mandiles del mismo color, ceñidos a la cintura cubriendo sus pantalones o faldas hasta los pies, entraron en el salón. Portaban en sus manos sendas bandejitas alargadas que fueron depositando delante de cada uno de los comensales y comensalas. Lo de ‘comensales’ era toda una realidad, como verán a continuación.

(NOTA: La ilustración no es de Picasso, aunque tenga cierto parecido)

En las susodichas bandejitas yacían expectantes, en un vasito pequeño, unos trocitos de pan de molde tallados en forma de barritas. Al otro extremo, esperaba otro vasito similar conteniendo aceite de oliva. Entre ambos unos minúsculos montoncitos de cristalitos de diferentes colores. Tres en concreto. El Náufrago, ignorante gourmet como hemos dicho, miraba aquella tira con la consiguiente perplejidad, preguntándose cómo y en qué orden debía tocar aquellas teclas culinarias. Notó también cierta sorpresa en algunos de sus co-comensales y para salir de dudas preguntó a una de las camareras por el ‘mode d’emploi’ de aquel aperitivo. Amablemente le explicó en qué consistía el ‘juego’. Se trataba de sumergir aquellas ‘tititas’ de pan moldeado en el aceite e ir degustando la mezcla probando en cada uno de los montoncitos, que según le explicó se trataba de distintas sales provenientes de la India, la Bretaña y sitios aún más lejanos.

Aclarado el embrollo ‘nouveaucuisinier’ no se atrevió a inquirir sobre la siguiente duda que asaltó su mente. No había ningún nutriólogo, endocrino o experto en materia nutritiva que le explicara las razones y beneficios de aquel introito culinario.

Podía el Náufrago seguir contando otros detalles y sorpresas de esta inmersión ‘nuevacocinaria’ pero sería demasiado complejo y alargaría demasiado esta comida recién comenzada. Así que, buen provecho a todos.

miércoles, enero 28

Verdades como puños

PASEO MATUTINO

Iba esta mañana el Náufrago desde la Ceca hasta la Meca, sumido en profundos pensamientos, reflexionando sobre la caridad y genrosidad de los bancos , los pobres , a los que tienen que prestarles dinero para que luego en su infinita bondad lo repartan entre los que más lo necesiten. Admirábase el Náufrago de lo bien que administra el Gobierno nuestros dineros, con qué claridad nos hablan, lo mucho que velan por nosotros, los sacrificios y la austeridad con que viven para que no carezcamos de nada... A punto estaba de soltar unos enormes lagrimones viendo tanta preocupación por los pobres ciudadanos y con qué claridad y sencillez nos explican el trance por el que estamos pasando...

De repente, pasó por delante de las vitrinas de uno de estos 'generosos santuarios' do yacen nuestros ahorros, pensiones, hipotecas, préstamos, pagarés, deberás etc... y vió un mensaje que podría llamarse divino, claro, diáfano, que cualquier iletrado como el Náufrago podría entender: Veíase una camiseta azul cielo colgada de la correspondiente percha y en ella el mensaje bancario, por si no nos habíamos enterado:

"DONDE UNOS VEN CRISIS, YO VEO OPORTUNIDAD"

El Náufrago ignora quién está detrás de ese slogan tan clarificador: ¿El propio Banco? ¿Nuestro amado Gobierno? ¿Wall Street? o ¿Don Tomadura de pelo?



martes, enero 27

Los huevos y la gallina

LA EVOLUCIÓN

No todo es lo que parece





Escena Conteporánea 2009

LES SOUFFLEURS (POEMAS POR UN TUBO)

Durante un mes, desde el 26 de enero, al 22 de febrero, el mundo visual, de la música, la danza, la expresión corporal, la poesía y de la creatividad tratará de salir a la calle, actuar en espacios escogidos, teatros, museos y plazas, saliendo al encuentro del hombre ‘solitario’ perdido en el tumulto de la gran ciudad. Solitario, rodeado de fantasmas, que no se hablan, Robinsones privados de hombres y de espacio, esperando una voz que se burle, que le provoque, que susurre y le haga salir de aislamiento entre la multitud. Susurros cercanos para hombres solitarios.

Hoy, “Les Souffleurs”, comandos poéticos, ocuparán la Plaza Mayor de Madrid, invadirán la Estación de Atocha para susurrar en los oídos de paseantes y viajeros sin prisas, poemas por un tubo. Sí, a través de cañas, de tubos de carbón y fibra de vídeo o de cartón (sus 'Ruiseñores'), tratarán de ‘liberar la palabra’ sacarla de los libros, hacerla visual y sonora para reconfortar el alma.

Vestidos de negro, paraguas en mano, con su telescopios sonoros murmuran versos de Sabines, de Borges, de Rilke, de Vicente Huidobro, de Neruda, de Jorge Boccanera y resonará en los oídos la ternura en forma de versos: “Ven, muñequita japonesa que viajaremos juntos nuestro anhelo…” o la voz de Sabines: “Los amorosos son locos, sólo locos, sin Dios, y sin Diablo…” y la sensualidad de Neruda: “¡Ah los vasos del pecho! ¡Ah los ojos de ausencia! / ¡Ah las rosas del pubis! ¡Ah tu voz lenta y triste! / Cuerpo de mujer mía
“En cada uno de mis poros, el sol…”


“Bésale los pies a la poesía, aunque diga que no,
que aquí nos pueden ver, bésale las palabras hurga su lengua/
hasta que abra los brazos y diga:
¡Santo Dios!”

Jorge Boccanera

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lunes, enero 26

De Génova al Oeste

¿QUÉ HEMOS HECHO PARA MERECER ESTO?


PP


oeste

... AHORA QUE, PENSÁNDOLO BIEN, ES LO QUE HEMOS ESCOGIDO

Lepe, las fresas y el surrealismo

HUMOR LEPERO

Esto de los ‘sambenitos’ que caen sobre algunos pueblos, regiones o países como los ‘tontos’ de la comedia, no dejan de ser tópicos que van de boca en boca sin que nadie sepa de dónde es esta ‘Parrala”. Como decía la vieja copla: “La Parrala dicen que era de Moger /otros aseguran que fue de La Palma,/ pero nadie supo de fijo saber /de dónde sería Trini La Parrala” , pero la verdad del ‘cuento’ ¡Ay Señor de los tormentos! La saben, la Lirio y yo.

Pues eso, el que conoce Lepe y pasó algunos veranos y primaveras por el Rompido, La Antilla y Punta Umbría, (hermoso nombre!)encontró a los leperos más filósofos que como los pintan. Tan filósofos y prácticos que con sus fresas llegan a tener el 0% de paro. Además, los chistes que se les atribuyen tienen detalles del mejor surrealismo. Véase si no, las ‘relaciones’ tan humorísticamente ‘surrealistas’ que hay entre preguntas y respuestas. ¿No es este humor del absurdo y el juego de palabras? ¡Adelante, leperos!

- ¿Por qué van 19 leperos al cine?:
Porque la película es para más de 18.

- ¿Por qué los leperos llevan limpiaparabrisas en el cristal de atrás?
Por si llueve a la vuelta.

- ¿Qué hace un lepero vestido de vampiro y conduciendo un tractor en mitad
de un campo?: Siembra pánico.

- ¿Por qué los leperos se abanican con un serrucho?
Porque el aire de sierra es más sano.

- Manuel... ¿Te gusta el Plácido Domingo?
Pues claro hombre..., más que el jodio lunes...

- Entra un cliente en un bar con un loro y el cantinero pregunta: ¿Habla el animal?
Y el loro responde: ¡Y yo qué sé!

- Uno de Lepe limpiando cristales, llega a un espejo y dice:
Coño..., ¡ O limpias tú o limpio yo!

- Un tío muy bruto leyendo el periódico: "Alud mata a 100 personas"
Joé, ¡qué moro más malo!

- La Guardia Civil para a uno de Lepe: “Déme su nombre y apellido”
¿Está loco? ¿Y después cómo me llamo?

- Oye, ¿sabes cómo se llaman los habitantes de San Francisco?
Hombreee, no los conozco a todos...

domingo, enero 25

En busca del tiempo vivido

"À LA RECHERCHE DU TEMPS PERDU" (Florido Pensil)

"....Llevé a mis labios una cucharada de té en la que había dejado desleírse
un trozo de magdalena. En el mismo instante en que aquel trago,
con las migas del bollo, tocó mi paladar, me estremecí, fija mi atención en
algo extraordinario que ocurría en mi interior... ¿Dé dónde venía y qué significaba?...
Dejo la taza y me vuelvo hacia mi alma. Ella es la que tiene que dar con la verdad...
Y de pronto el recuerdo surge. Ese sabor es el que tenía el pedazo de magdalena que mi tía Leoncia me ofrecía, después de mojado en su infusión de té o de tila... ahora todas las flores de nuestro jardín y las del parque del señor Swann y las ninfeas de Vivonne y las buenas gentes del pueblo y sus viviendas chiquitas y la iglesia y Combray entero y sus alrededores, todo eso, pueblo y jardines, que va tomando forma y consistencia, sale de mi taza de té’.

Marcel PROUST.- "Du côté de chez Swan"


De este momento vital surge la elaboración de la obra de Proust: “En busca del tiempo perdido”. Algo parecido le ha ocurrido al Náufrago al ver las imágenes de una presentación sobre el “Museo virtual de la Escuela”. A medida que iba mirando, un sinfin de recuerdos, sentimientos y emociones iban surgiendo del ‘Museo emocional” que yacía dormido en algún rincón del alma. No era la búsqueda del “tiempo perdido”, sino del tiempo vivido, felizmente en general. Volvió a verse sentado en los pupitres de aquellas aulas, con dos asientos, cajones con tapaderas abatibles, donde guardar carteras, cuadernos y libros. Encima, un largo canalillo donde colocar la pluma y en un hueco, a la derecha, el tintero blanco de china.

Volvió a sentir el frío de aquellas aulas, donde la única calefacción provenía de una estufa alimentada con carbón y un largo tubo que expelía al exterior los humos. A veces sobre la estufa se colocaba una lata con agua y algunas hojas de eucalipto dentro para sanear el ambiente.

Al ver la imagen del maestro rodeado de alumnos. Buscó en su álbum aquella foto de su primer año de bachillerato, donde aparece en la esquina de la izquierda, sentado en el suelo de aquel inmenso patio del colegio, rodeado de los amigos más afines. Recordaba aquellas caras, algunas con sus nombres apellidos, otras ya apenas le decían nada, pero otras le hablaban de aventuras comunes o de sus caracteres: el empollón, el delicado, el campechano, el diestro en cualquier deporte. Algunos incluso llegarían a ser jugadores de Primera División de fútbol… Todo un mundo revivido.

Y en ese museo interior que ahora revivía, aparecían una serie de 'iconos' escolares: las pizarras enmarcadas en regletas de madera, con sus pizarrines, el trapito sujetado en una esquina para humedecerlo, con la propia saliva, si no había agua a mano. Y volvía a ver las paredes del aula ‘adornadas’ con mapas físicos y políticos, con láminas del cuerpo humano o historias de la Biblia.

Acudía el recuerdo y la emoción de aquellos cuadernos de Edelvives donde hacía las cuentas, los ejercicios de ‘copia’ o de caligrafía. Y con los cuadernos, aquellas plumas de corona, de pico de pato o las de hacer la letra redondilla. Cuadernos y libros, el Rayas, las Enciclopedias el Catón de introducción a la lectura, con frases tan moralizantes como éstas:
La niña buena, aprende Catón,
y escribe los palotes sin ningún borrón.
La niña buena aprende a sumar,
y sigue los consejos de papá y mamá.
Y encima de aquel armario, el Globo terráqueo, conviviendo con las cabezas de las huchas del Domund (Domingo Mundial de la Santa Infancia) para pedir por los ‘chinitos’, aunque también había cabezas de apaches, de negritos, y malayos.

El Náufrago fue un niño feliz en el colegio y en los juegos. Estudiante irregular con buenas notas y menos buenas, hábil en las materias artísticas y de letras, nulo en lo que tenía que ver con las Matemáticas y la Física. Se sentía a gusto en el aula, algo payaso a veces, congeniaba con casi todo el mundo y disfrutaba a la hora de los juegos, en el colegio o fuera: en la calle, en los salones de ping pong o de billar. Aros, peonzas, canicas, chapas, tebeos del Guerrero del Antifaz, jugar al clavo o al tirable, era su paraíso de infancia. Feliz fuera de casa y más serio en el hogar de rígidas costumbres.

Hoy, mirando estas fotos no ha reencontrado un mundo perdido, sino el mundo vivido y que de alguna manera no ha muerto porque sigue viviendo de forma distinta.



sábado, enero 24

Payasadas

HAGAMOS EL PAYASO.

Siempre encontré una enorme ternura y una gran 'inteligencia' en los payasos. Me gustaba el circo porque al final siempre actuaban los payasos. Mi preferido era el 'Augusto', el 'tonto' que no lo era tanto, sin embargo, como niño, no me gustaba el 'Clown' del gorrito picudo, la cara blanca y cejas circunflejas ... (¿presentimientos?).

Como niño, al que regañaban en casa bastante a menudo, no me caía bien el 'listo' que todo lo sabía, que tenía un lenguaje redicho y daba lecciones al 'augusto' aparentemente tonto, pero mucho más listo que él. Además tenía muchas más habilidades. Me gustaban sus zapatones rojos, sus enormes pantalones , sus tirantes, su nariz roja. Me animaba su rebeldía y sentía las falsas tortas que recibía, (las mías eran de verdad y sonaban).

Augusto no era tan tonto y tan patán. Sabía tocar cualquier instrumento, era un filósofo de la vida y decía verdades como puños. Me gustaba su franqueza, su falsa torpeza, su desaliño y su rebeldía. Por eso no me ofendía si alguién me decía: "No hagas el payaso", porque a veces lo hacía y alguna vez el propio Director del colegio, en una entrega de notas, me dijo: "... Y no sea el bufón de la clase". Aquella sentencia me dejó intrigado, porque lo dijo en tono muy serio. A mis once años no sabía lo que era un 'bufón', pero me pareció que debía de ser algo 'malo'.

Lamento mi seriedad, pero no la de 'hacer el payaso'.



La mer tojours recommencée

¡El viento se levanta!... Hay que intentar vivir
El aire inmenso abre y vuelve a cerrar mi libro
La ola de polvo intenta brotar de las rocas
Volad, páginas completamente deslumbradas
¡Romped, olas! Romped en aguas de regocijo
Este techo tranquilo donde picotean los foques.

Paul Valéry: “ El cementerio marino”


- "¡Vamos a la playa, Douce, a ver el mar!", dice mi papá

Y es que a veces mi papá dice cosas muy raras. Dice que el mar es melodía, una enorme pantalla, un escenario inmenso, un maravilloso cuadro, nuestro cielo de abajo, una montaña de espumas, un paisaje de agua, un horizonte sin fin, un baño de calma o un mundo entero que se rebela y solivianta... Dice tantas cosas raras...

Para mí el mar es mucho más sencillo, es mi libertad, mi respirar, mi olor, es sentir que tengo alas de gaviota... ¡Es la MAR SALADA!



viernes, enero 23

Historia de un perro

UNA HISTORIA DE GUY DE MAUPASSANT

Ayer, viajando por la red, el Náufrago se encontró una historia de Guy de Maupassant, conocido cuentista y autor de relatos cortos que serían reunidos en diez y ocho volúmenes y 6 novelas, como Une vie (1883), Bel Ami (1885), Pierre et Jean( 1888)… El relato que leyó el Náufrago, no era ningún cuento, ni ninguna novela, sino una historia verídica que publicó su autor en el periódico “Le Gaulois”, el 2 de junio de 1881. Tenía el atribulado escritor entonces 31 años.

Si hay algo que caracteriza a los escritos del normando es su pesimismo vital, su capacidad para describir la realidad sin concesiones, de una forma realista, sin adornos pero tratando de captar, ‘el color, el tono, el aspecto, el movimiento de la vida misma’.

Por todas esas razones, no he querido hablar de esta historia con Douce. No quería hacerle daño y enseñarle las cosas que somos capaces de hacer los humanos con sus congéneres.

La historia es real, es decir, triste, pero el Náufrago no ha querido cerrar los ojos a éstas y a otras ‘realidades’ aún más crueles. Los visitantes de la isla pueden o no leerlo, según el humor y su libre albedrío. También hay un enlace para la versión original francesa.



jueves, enero 22

Las tonterías del Náufrago

By DOUCE

Mi papá, como se habrán ido dando cuenta los visitantes asiduos de esta isla, pocos, pero escogidos, tiene un variado espectro de intereses. (¡Jesús! ¿Qué estoy escribiendo? ¡Si se me está pegando su cursilería!). Lo que yo quería decir, como perrita que convive con él y le soporta día tras día, casi minuto a minuto, es que tan pronto se pone solemne, como se divierte con las más simples tonterías.

Vean si no, qué videos y qué ‘bobaducas’ ha escogido para terminar el día. Lo bueno es que se lo pasa pipa con estas mamonadas, y empleo esta palabra adrede porque se trata de algo de mamar.

Con ustedes… ¡Las tonterías del Náufrago!




  • Y aquí Más

¡Qué buenos son, que nos suben la pensión!

MÚSICA Y LETRA DE DON EXUPERANCIO

Esta mañana, en la piscina a la que acude a diario, el Náufrago coincidió con un viejo amigo al que hacía meses que no veía. Se llama Exuperancio Renovales. De joven le llamábamos ‘Xuper’ (léase 'Super') pero una vez jubilado empezamos a llamarle “Ex”, a secas. Ya sé que todos los amigosdel Náufrago son un poco raros y eso que no les he hablado de otros de nombres y apellidos curiosos: Evaristo Piernabierta, Ramón Mier de Cilla, Román Calavera Calva, José de la Polla, Emiliano Salido… por no citar más. Y no crean que es broma, porque podrían mostrar su correspondiente D.N.I.

Y a lo que íbamos. Después del baño, don Ex invitó al Náufrago a tomar algo en la cafetería del Centro Deportivo al que acuden. Según él tenía que contarle algo respecto a un papel que había recibido del Ministerio de Economía y Hacienda, sección de Clases Pasivas. La verdad que al Náufrago no le ilusionaba demasiado el tema, pero tratándose de un amigo, hombre muy cumplido, accedió a la invitación.

- ¿Qué quieres tomar?, le preguntó

- Para mí un té verde, respondió el Náufrago. Don Ex puso cara de sorpresa y le miró de una manera rara.

- No me digas que ahora le das a las infusiones… ¿Dónde han quedado tus blancos de Rueda y tus Ribera?

- Ya ves. Me lo ha recomendado una amiga: 'Ralentiza la reducción de la acetilcolina del cerebro', el té, no mi amiga.

- ¿La aceto…. qué? Bueno, es igual, yo me voy a tomar una caña y un pincho de tortilla. Allá tú, con tus rarezas. Mira que dedicarte al té con ten… Y soltó una carcajada.

- En esas estábamos cuando empezó a leer la carta, muy amable, que le había enviado, Doña Carmen Román, Directora General del supradicho Ministerio. Un texto que empezaba por un “Estimado Sr. Renovales Seco…” y terminaba con un “Junto a mis deseos de felicidad para este año nuevo, le envío un afectuoso saludo.”

- ¡Hay qué ver qué amable es Doña Carmen! ¡Qué trato más amable a las Clases Pasivas! dijo el Náufrago, con un poco de retranca.

- Pues sí, y además venía acompañado de un tríptico con una foto de dos ‘Clases pasivas’, bueno, ‘pasivo’ y ‘pasiva’, pelos y pelas blancos/as ambos, ambas…sonrientes, paseando en bicicleta por una avenida arbórea. En ese tríptico explicaba la “revalorización 2009’ de su pensión, la ‘paga de desviación del IPC’, ‘las Pensiones especiales de Guerra’ y otros apartados.

- ¡Pues qué bien! ¡Qué detalles! ¿Y has quedado satisfecho? Preguntóle el Náufrago.

- Sí, sí, el prospecto muy bonito, papel couché, multicolor con una fórmula matemática donde hay que multiplicar el ‘coeficiente de actualización’, una cifra de ocho dígitos X 1’02 (2% de revalorización 2009). Total, que voy a tener que hacer un cursillo en la UNATE (Universidad Nacional Aulas de la Tercera Edad) para enterarme de cuánto voy a cobrar este mes, porque entre la circuito eléctrico de la caldera del gas, la revisión del coche, cambiar el teclado del portátil y otras menudencias me he quedado a dos velas…

- Anda no te quejes. A mí desde luego de logaritmos y operaciones algebraicas no me hables, no llamas a la mejor puerta. Pero mira te voy a contar un chiste que me han contado hoy y que seguramente te ayuda a hacer el cálculo.

Se trata de un Director de Recursos Humanos que plantea un problema a una decena de aspirantes. He aquí el problema, supongamos que es como el del opúsculo de Doña Carmen:
“Teniendo en cuenta el volumen que ocupan ustedes, la velocidad de un rayo lumínico solar, la suspensión del polvo desplazado por la tiza y las vibraciones emitidas por mis cuerdas vocales, calculen la edad que tengo.”
Los aspirantes al puesto de trabajo se miran unos a otros, fruncen el ceño, abren los ojos, se encogen de hombros, se rascan la cabeza… Y nada. Entonces, un espabilao que está en la última fila levanta la mano y le suelta con aplomo:

- Cuarenta y cuatro

El Director pone cara de asombro y le pregunta

- ¿Y usted cómo lo sabe?

- Porque tengo un hermano que tiene 22, y es medio gilipollas

Ex, le echó media caña al jersey de la risostada que soltó, le dio una palmadita en el hombro al Náufrago y le dijo: - “Macho, me has resuelto el problema, gracias". Y ambos salieron cantando aquello de “¡Qué buenos son, los queridos funcionarios, qué buenos son, nos suben la jubilación!

miércoles, enero 21

El sueño

DOUCE SE VA DE CASA

- Douce, esta noche he tenido un sueño…

-Ah ¿Sí? Tú siempre soñando ¿Y por eso tienes que despertarme a mí?

- Espera que te lo cuente y luego puedes seguir durmiendo.

- Oigamos, pero por favor sé breve, que aún es temprano para levantarse.

- Mira, he soñado que entrabas en el cuarto de los cachivaches y cogías tu maletita, muy pequeña, porque tú no tienes muchos enseres de tu propiedad. La cogías con tus dientes e ibas a la habitación de César donde tienes tus cosas. Allí abrías el maletín con tu boca y tu patita y metías tu cuenco de la comida, tu cepillo, el hueso que tienes para jugar y tu collar. Luego cerrabas con pena el cabás. Antes de salir fuiste a la cómoda y acariciaste con tu pata la foto de César mientras soltabas una especie de lamento. Yo te observaba y no entendía nada…

Luego saliste de la habitación. Desde el pasillo echaste un vistazo al salón y viste a César mirando la tele, ajeno por completo a lo que tú maquinabas. Esperaste a ver si volvía la cabeza y se daba cuenta de que tú estabas allí, esperando que separara su vista de la pantalla... Pero nada. Entonces te diste media vuelta y recorriste de nuevo el pasillo camino de la puerta… En ese momento es cuando me he despertado sobresaltado. Sin darme cuenta he gritado:

- “¡No, Douce, por favor, no te vayas!" Quería decirte que si César, tu amo, el que te trajo a casa, no se ocupa de ti, aquí me tienes a mí para jugar contigo, llevarte a la playa, sacarte de paseo, y darte alguna vez , a escondidas, un trocito de galleta… ¡Pero no te vayas! ¿Qué iba a hacer sin ti?...

- ¡Alto ahí, dramaturgo! ¿Qué sueño o qué historia es ésa de que yo me iba de casa? Jamás, óyelo bien, jamás, sería yo capaz de hacer eso. ¿A qué vienen esos sueños? Así que, por favor, deja de ponerte melodramático. Date la media vuelta y sigue durmiendo. Son las siete de la mañana y yo necesito descansar.

- Perdona, sé que todo ha sido un sueño, pero me ha angustiado mucho y por eso me he sobresaltado.

- Vale, pues ahora déjame que yo no sueño esas cosas (¡Ay, Señor, qué tío éste!. Ni dormir tranquila me deja)


martes, enero 20

Té, verde que te quiero verde

No cabe duda, la artimaña ha funcionado. No hay nada como hacerse la víctima para que las almas caritativas acudan en tropel. Te miman, te meman, te moman te ma… quería decir que “el que no llora no mama”. Lo hace el niño que berrea cuando tiene hambre, lo hace Douce cuando quiere mimos, y hasta los nacionalistas se hacen las víctimas cuando quieren sacar algo a Zapatero.

Usando esa treta el Náufrago habló ayer de su SADAE, o sea de ese Síndrome de Atención Deficiente Activada por la Edad. Bastó con decirlo para que le llovieran recetas, además de la de comer rabos de uvas pasas. La más completa y ‘científica’ es la de la ingesta diaria de unas tacitas de té verde. La ‘solución’, oigan. El Náufrago ha empezado a tomar la primera taza y ya se encuentra mucho más ‘espabilaó’. De momento ha encontrado el ‘pendrive’ y las gafas a la primera, pérdidas diarias. Hasta ha puesto el móvil a cargar antes de que se le acabe la batería.

Y es que leyendo detenidamente el ‘pepeese’ que le han regalado, se abre ante él un prometedor horizonte vital. Esta milenaria planta velará por su próstata, cuidará su corazón y evitará que su cerebro se derrame, se ocupará de que el tic tac de su corazón funcione a su ritmo; con sus antioxidantes atacará a los radicales que van por libre, lo que impedirá su envejecimiento y prolongará su longevidad, acabará con sus arrugas y le dejará una piel de culito de bebé … Y ya no les cuento que la infusión de esta planta prodigiosa, ahí donde la ven, tan verde, ralentizará la reducción de la acetilcolina del cerebro, capital para saber dónde has dejado las llaves.Podría seguir glosando las virtudes de estas lanceloladas y agudas hojas que llevan cuidando a los chinitos más de 3.000 años. Quizá por eso hay tantos.

Pero no vamos a insistir más: vean sus virtudes, mediten, y se les apetece únanse a la cofradía de los “Verdeteteros.com”


lunes, enero 19

A la sombra de las Pirámides

egipto

S.A.D.A.E.

No se asusten , nada que tenga que ver con la SGAE, ésa es una enfermedad distinta y contagiosa. Esto se denomina, según mi médico de cabecera, que es el que me lo ha diagnosticado : Síndrome de Atención Deficiente activado por la Edad. Se manifiesta así:

" Decido lavar el coche. Al ir hacia el garaje, veo que hay correo en la mesita de la entrada. Decido echar un vistazo a las cartas antes de lavar el coche. Dejo las llaves del coche en la mesita, voy a tirar los sobres vacíos y los anuncios en el cubo de la basura y me doy cuenta de que está lleno.Se me ocurre dejar las cartas, entre las que hay una factura, en la mesita, y llevar el cubo a vaciar en el contenedor.Entonces pienso que, ya que voy al contenedor, puedo pagar la factura con un cheque y echarlo en el buzón que está al lado del contenedor. Saco del bolsillo el talonario de cheques y veo que sólo queda uno. Voy al despacho a buscar otro talonario y encuentro sobre la mesa la Coca Cola que me estaba bebiendo y se me había quedado olvidada. Retiro la lata para que no se vierta sobre los papeles y noto que se está calentando, por lo que decido llevarla a la nevera.

Al ir hacia la cocina me fijo en que el jarrón de flores de la cómoda de la entrada está sin agua. Dejo la Coca Cola sobre la cómoda y descubro las gafas de cerca que he estado buscando toda la mañana. Decido llevarlas a mi escritorio en el despacho y después, poner agua a las flores. Llevo las gafas al despacho, lleno una jarra de agua en la cocina y de repente, veo el mando del televisor. Alguien se lo ha dejado en la mesa de la cocina. Me acuerdo que anoche lo estuvimos buscando como locos. Decido llevarlo al salón, donde debe estar, en cuanto ponga el agua a las flores. Echo un poquito de agua a las flores y la mayor parte se derrama por el suelo. Por lo tanto vuelvo a la cocina, dejo el mando sobre la mesa y cojo unos trapos para secar el agua. Voy hacia el vestíbulo tratando de recordar qué es lo que quería hacer con estos trapos.

Al final de la tarde el coche sigue sin lavar, no he pagado la factura, el cubo de la basura está lleno, hay una lata de Coca Cola caliente en la cómoda, las flores siguen sin agua, sigue habiendo un solo cheque en mi talonario, no consigo encontrar el mando de la tele ni mis gafas de cerca, hay una fea mancha en el parquet de la entrada y no tengo ni idea de dónde están las llaves del coche.

Me quedo pensando cómo puede ser que sin haber hecho nada en toda la tarde haya estado todo el rato danzando y me encuentre tan cansado.Hazme un favor: envía este mensaje a todos los que conozcas, porque no me acuerdo bien de a quién se lo he enviado ."

Bueno, para decir la verdad esto es un mensaje que creo que me envió alguien, seguramente un amigo de cuyo nombre no me acuerdo. O sí me acuerdo y no quiero ponerle en evidencia, para no dar pistas . Pero lo que sucede a veces es olvidar algún nombre. Por ejemplo : "¿Cómo se llamaba 'aquel que diu' que estábamos al borde del 'pleno empleo' y que formábamos parte de la 'Champions League' de la economía europea...?" Pues fíjense, no me acuerdo quién nos contó ese cuento.

Luego tengo los olvidos cotidianos: no encuentro las llaves, busco las gafas y las tengo al lado, quiera llamar por el móvil y me encuentro que está casi sin batería. Me levanto decidido del sofá en busca de... y de repente me pregunto... ¿ qué estaba yo buscando ? ... ¡Ah sí, venía a buscar el boli! y así un montón de cosas... Hasta la única neurona que me quedaba, también falla.

Total que pregunté a don Google que si eso de tomar rabos de uvas pasas seguía teniendo efectos positivos para la memoria como me recomendaban de pequeño, y me encontré nada menos que con un tratado de gente seria al parecer: un psicólogo del conocimiento llamado Terry Horne y el bioquímico Simon Wootton que en su libro "Teach Yourself: Training Your Brain" recomiendan: "...Disfrute del chocolate negro, practique mucho sexo, desayune fiambres y pescado y podría estimular su capacidad cerebral". También desaconsejan mezclarse " con gente cínica, quejica, llorona, o que se lamenta". Y en ello estoy. Si tienen algún otro remedio, les agradeceré sus consejos.

Suyo affmo., El Náufrago

domingo, enero 18

Confesiones de un soldado israelí

LAS RAÍCES DEL ODIO

El hombre debe de ser el único animal que añade a sus peleas el 'odio'. El odio nos ciega y dejamos de ver en el otro a un semejante, para ver al 'enemigo'. El odio, la intolerancia, es una debilidad, no es una fuerza. El que se conoce bien, conoce bien sus defectos y los admite porque acepta ser 'imperfecto'. El que siempre 'tiene razón', trata de esconder su 'sinrazón', sus muchas deficiencias, tras distintos disfraces. Unas veces apoya su 'inseguridad' en dogmas y 'verdades' religiosas para emprender Cruzadas , Yihads o Guerras en nombres de Dios, Yavhé o Allah, otras en lo 'sagrado' que es 'su' Tierra. Todos tenemos nuestro lado 'fundamentalista', para creer que sólo existe una Verdad, la nuestra.

En una de los centenares de guerras que hay ahora en el mundo - 134 reconocidas por Naciones Unidas - no hay buenos y malos, pero si hay muchas más víctimas del lado más débil operativamente hablando. Nada garantiza que en el caso de tener un ejército más fuerte, mejor organizado, dejara de cometer las mismas brutalidades, aberraciones y crueldades que están cometiendo los israelíes en Gaza.

Ambos ejércitos o los hombres de Hamas están educados en el odio, y no ven en los de enfrente personas sino 'enemigos' a los que hay que odiar y matar, en nombre del País o de Allah. Para conocer bien las raíces y la generación de ese odio no hay más que oír el relato de este ex-soldado israelí que ha comprendido:
"Ellos son las víctimas, nosotros los victimarios. Pero como victimarios, también pagamos un precio. Esta es una sociedad que no se anima a mirar a los ojos a la verdad, a sus propios actos. Es una sociedad, como consecuencia, moralmente enferma"
Así lo cuenta en una entrevista Yehuda Shaul, antiguo soldado israelí, fundador de la ONG Breaking the Silence a Hernán Zin periodista que ha viajado por los lugares más violentos del siglo XXI y cuenta el horror de la guerra a través del testimonio de sus víctimas. Esta entrevista data de julio de 2006, pero sigue teniendo validez para tratar de acercarnos a la realidad y a las imágenes que podemos ver en las televisiones y periódicos

Imagen vs. Palabra

EL MEOLLO Y LA CÁSCARA (Una charla con Douce)

- Señorita, Douce, ¿Podría dedicarme un momento?.

- Depende de lo que llame usted ‘un momento’. Ya sabe lo que duran mis siestas y ahora estoy empezando una.

- Seré breve y le haré sólo una pregunta: Usted cuando ve un perrito ¿Qué le atrae o le repele?

- Pues mire, don preguntón, podría responderle de una manera muy ‘humana’: “¿Y a usted qué coño le interesa? Esas son cosas muy personales.” Pero tratándose de usted y por lo que me conviene, le responderé de la manera más sincera y breve.

- Proceda, por favor, y no se enrede.

- Si empezamos con puntadas, a lo mejor me arrepiento y me callo. Pero vamos a ello. Nosotras las perritas, yo por lo menos, cuando veo a un perro lo primero en que me fijo es en su tamaño. Generalmente, los perros grandes me atraen menos que los de mi talla o más pequeños. Los grandullones me asustan un poco. Pero aún así, el tamaño no es lo esencial. Yo no me fijo en el tipo, la raza, el pedigrí, su aspecto exterior. Eso apenas me dice nada. Nosotros no ‘vemos’ a nuestros congéneres con los ‘ojos’, sino con nuestra mirada interior que es el ‘olfato’. Una vez olfateados de arriba abajo, o mejo,r de atrás a delante, sentimos o no sentimos el ‘feeeling’ ¿Va usted comprendiendo? No ‘vemos’ cómo es, ‘olemos’ si nos va o no.

- Sí he podido observar qué tipo de perritos te atraen. Normalmente son perritos que nosotros llamamos ‘callejeros’, sin pedigrí. He comprobado que no haces caso a un perrito muy elegante que va siempre con su mamá que es alemana. La buena señora le ofende mucho que no te fijes en ‘su’ perrito. Recuerdo un día que, al ver que pasabas olímpicamente de su chucho, te dijo: “Eres una cínica”. Sé que tú no le hiciste ni puñetero caso, pero he de decirte que a mi me dolió mucho que te llamara ‘cínica’, cuando eres todo lo contrario.

- Es que eres muy sentido. A mí esos desprecios no me afectan para nada. ¿Por qué tengo que fijarme yo en ese chucho presumido, si no me interesa? Y ahora me parece que toca que cada uno de nosotros vayamos a lo nuestro: yo a mi siesta y tú a lo tuyo. Que seguro será una de tus ‘filosóficas’ reflexiones sobre el SER y la NADA. Después de la siesta nos vemos.

Dejé a Douce que se hiciera una bola en el sofá y soñara en sus perros y yo seguí leyendo. No se trataba del SER y la NADA, como pensaba Douce, pero sí sobre la IMAGEN y la PALABRA.

Dicen y se repite sin pensarlo mucho, que vale más una imagen que mil palabras. Eso será para los que quieren un mundo en el que prive lo que entra por los ojos y no atender al mundo de la reflexión y el sentimiento.

Viene esto a cuento del revuelo que el personal de EL MUNDO y su sección de marketing han querido levantar, aprovechando una ‘imagen’ que ingenuamente –quiero pensar – aceptó dejarse hacer la joven portavoz PPepera, para armar un revuelo en la clase política y en la de a pié y así engrosar las arcas ‘mundiales’. No de otro modo se puede entender que la dichosa entrevista “A solas”, haya venido prevenida de una foto que ha sido super explotada, y utilizada como anzuelo y carnaza.

Después de tanto bombo, es natural, o no, que el Náufrago tras haber visto y revisto la ‘corteza’ del fruto ‘prohibido’, quiso conocer lo que contenía dentro. Y dentro, apenas había nada más que una serie de confesiones que poco se correspondía con el sugerente envoltorio:

Decir que “no quiere ser presidenta de nada, ni siquiera de su comunidad de vecinos…”,
que 'se casó, por lo civil en Brasil, con un hombre que tiene una retranca bárbara, con el cual comparte su risa, mucho más erótica que el poder'… que a 'las mujeres en edad fértil se nos mira como sospechosas…' “que encuentra ‘ilusionante’ y muy divertido su trabajo de portavoz…” y otras ‘profundidades’ similares, no me negarán que es de lo más descocado, sensual, incorrecto políticamente e impropio de un personaje político.

¿No es esto motivo suficiente para que fluyan chorros de tinta, se suelte la lengua y se la señale con el dedo?: “Sí, ‘ésa’ es. ¡Es ‘ella’, la del vestido negro, la mirada provocadora y las piernas al aire!

sábado, enero 17

... Y ya sólo se hablará de Sor Aya

SOR AYA DE SANTA MARÍA SE PONE EL HÁBITO

Pues sí, en este mundo de iconos, imágenes, publicidades y de anécdotas, parece que no interesa hablar de lo esencial. Es preferible y más digerible situarnos en la periferia. Ya se subió
Dios al autobús y le duró el billete dos días. La señora Nebrera empleó el 'acento' agudo y ocupó las portadas y los foros tres días. Afortunadamente para ella, la ha relevado en el escaparate mediático doña Soraya y su posado fotográfico. La actualidad es voraz y deglute inmisericordemente a sus hijos.Estaba bueno el Circo PPopular y le siguen creciendo los 'enanos' informativos. Este país se está yendo tramo a tramo al carajo y al personal se /o le entretienen con autobuses, 'acentos', trajes de noche vaporosos y piernas sin medias ni medidas.

¿Quién dijo que este país fuera de 'charanga y pandereta'? Hoy nos interesan los 'smokings' de la ministras, el 'acento' diputado y las piernas al aire y las miradas de la portavocía. Al Náufrago le gustan las ministras que se visten de smoking, si luego tratan de apagar los humos militares, las diputadas que no se callan y dicen, con más o menos acieto, lo que piensan y le importa un carajo que portavoces ingenuas se retraten en posados que despertarán la envidia de muchas de las colegas de su propio convento. A fuer de sincero he de decir que a pesar de su piquito de oro y la preparación que tenga, nunca le ofreció 'credibilidad' como vocera elegida, pero personalmente nada tiene que objetar a que se suelte el pelo y trate de mostrar que es también una mujer de carne y hueso, con sentimientos y femeninas vanidades. ¿Acaso no lo somos los hombres de otras formas?

El pistolazo de partida ya está dado y más de uno, y más de una, están esperando a mañana para lanzarse a la caza y captura de la ingenua pieza. Hay demasiados envidiosos y envidiosas, rencorosas y rencorosos, tiburones y 'tiburanas' politicos que están ansiosos de carne y sangre joven. Lo siento Sor Aya por salirse del convento de lo políticamente correcto. Por estas tierras eso se castiga con la excomunión de la hipocresía.

Y no le digo nada cómo se andará frotando las manos su querido PedroJota. ¿Por qué si no cree que su 'efigie' apareció con tres días de adelanto en la portada 'mundial'?

Que le sea leve, Soraya

viernes, enero 16

Conflictos

SILENCIOS COMPROMETIDOS

Ayer llegaba hasta esta isla un escueto mensaje: "Hace más de 15 días que envié el escrito que os adjunto a la sección de opinión de El Diario Montañés. No ha sido publicado". El Náufrago no era el único destinatario. Somos varios los que conocemos al autor de este breve mensaje descorazonado ante el silencio cómplice de algunos medios que deben tener extraños compromisos. Quizá convenga estar a bien con los que mandan y teman perder ciertas prebendas.

El texto en cuestión no ofende a nadie , simplemente recuerda por enésima vez, la injusticia que se sigue cometiendo con un pueblo, el saharui, con el que hace más de treinta y tres años tenemos una deuda. Quien lo escribe conoce bien ese problema sobre el que todos los presidentes democráticos del Gobierno español han pasado de puntillas y mirado para otro lado. Lo conoció cuando tuvo que abandonar el Sahara y lo conoce porque casi todos los años visita los campamentos de refugiados o alberga en su casa a saharauis.

Este es el artículo en cuestión que el "Diario Montañés" no ha juzgado digno u 'oportuno' ser publicado.

Conflictos
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¡Seamos un poco animales!

SOBRAN LAS PALABRAS

De verdad, tal y como está el patio, el Náufrago siente a veces ganas de darse de baja de eso que llaman especie 'humana' y apuntarse a la categoría 'animal', a secas.

A menudo, después de leer el periódico, ver el comportamiento de alguna gente, oír las lindezas con que halagamos o nos halagan los oídos, el Náufrago recurre a Douce para que le dé algún consejo.

Ella no habla pero toda su actitud y su compartamiento son lecciones mudas y uno siente ganas de hacer 'perrerías' de ésas.

La clase

ENTRE LES MURS

"Entre paredes" era el título de la película dirigida por el realizador francés Laurent Cantet que ganó la Palma de Oro de Cannes en mayo del año pasado. En España se estrena hoy con el título de 'La clase', que apenas dice nada sobre la verdadera realidad que trata de describir. El Náufrago se interesó hace tiempo por el film, por sus actores, por el mundo escolar que intenta mostrar, por el autor del libro , François Bégaudeau, que sirvió de base al 'guión' de la película, si es que se pudiera dar ese nombre.

Desde el primer trailer, sintió una sacudida interior y revivó unos problemas que en en el centro en que daba clase no hacía más que reproducirse pero en un nivel aún no tan tenso como el que se adivina por las pocas imágenes que ha visto en el trailer y los datos que ha recogido, aquí y allá. Pero es un mundo de verdadl que se hace realidad en muchos centros y que se irá haciendo más palpable con los 'nuevos' alumnos que poco a poco van fromando parte de nuestra realidad escolar.

El centro escogido por el director de la película fue un colegio de la periferia de Paris, el "Françoise Dolto" donde la mayoría de los alumnos son hijos de emigrantes, familias modestas, padres o madres que ni siquiera conocen el francés y sus hijos e hijas sirven de 'intérpretes' cuando tienen que visitar al profesor. Los actores, adolescentes de 14 y 15 años, no son actores profesionales. Surgieron de un 'taller' de improvisación creado por el mismo director y al que se apuntaron voluntarios cincuenta candidatos, de los que sólo 25 continuaron.

François Bégaudeau, su profesor de Literatura, ha sido profe de verdad aunque ahora se dedica al periodismo y a la novela. Ël es el que tiene que enfrentarse a un mundo heterogéneo, rebelde que no admite lo que podríamos llamar la 'disciplina tradicional'. Esa figura del profesor poseedor de la 'verdad', digno de respeto, va desaperareciendo. Debe de ser alguien que tiene que colmar la distancia, cada vez más grande que existe entre el mundo adulto y el de los adolescentes. No se conoce , ni se admite la 'auctoritas' y son muchos los profesores que son incapaces de encontrar el 'tono', los modos, las astucias, la propia seguridad para enfrentarse a ese mundo, donde no tienen cabida las 'lecciones magistrales'. Se necesitan otras habilidades y un gran temple para no rendir las armas.

Laurent Cantet, rueda con tres cámaras, que recogen las reacciones del profesor, las de los alumnos frente al profesor o entre sí y los pequeños detalles que surgen en esta lucha tan singular, donde el profesor tiene que 'improvisar' sus respuestas a las preguntas , a veces insolentes, de sus 'educandos'. En vano trata de convencerlos de que lo que están estudiando sirve para algo, que el pretérito perfecto de subjuntivo no es de la 'edad media' como le dice alguno... Souleymane, indolente y rebelde, desde el fondo de la clase, le suelta una 'frase inteligente' que lleva tatuada en su brazo : "Si lo que tienes que decir no es más importante que el silencio, entonces, cállate". El profesor tiene que encontrar sobre la marcha la respuesta adecuada:
- "Souleymane, si pudieras escribir cosas así de interesantes en tu cuaderno , en lugar de en tu brazo, sería maravilloso"
Entre paredes ocurren también más cosas. Las conversaciones de los profesores explicando su desazón, sus problemas y la manera de hacerles frente. Unos hablan desde la impotencia, otros tratan de salvaguardar el optimismo, pero unos y otros tratan de encontrar la 'varita mágica' que pudiera convertir la clase en el 'paraíso perdido', si es que alguna vez existió.

Sin duda, una película, sin demasiadas concesiones a la galería, las justas de una 'ficción' que se halla muy cerca de la realidad. Vale la pena ver ese mundo, sin prejuicios, seguramente invitará a muchos de los que sueñan con las vacaciones de los profes a apuntarse a las próximas oposiciones...

Y sin embargo, sigo amándolo un poco.

jueves, enero 15

Don Senén da el ‘cante’

UN CANTANTE IMPROVISADO

Con el nuevo año, que Dios guarde, se terminaron las vacaciones y no sólo los chicos y chicas volvieron a las aulas. Don Senén Preciado, un viejo amigo del Náufrago, también ‘jubiloso’, volvió a clase. Don Senén no sólo asiste a clases para sacar más provecho a su cámara fotográfica, sino que imparte clases a señoras mayores que quieren seguir aprendiendo.

Don Senén, tan serio él, se toma esto de sus clases muy a pecho y se las prepara con toda la meticulosidad y perfección que reclama su apellido. Ayer, como cada miércoles, estaba puntual en el aula. Antes había metido en su cartera doctoral, libros, ordenador, hojas con ejercicios y demás ‘farfalla’ pedagógica (palabra ésta de farfalla que no existe en el diccionario pero que él utiliza porque le sale…)

Impartió la clase de acuerdo con los preparativos previstos de antemano más las improvisaciones que surgen en cualquier clase – por ejemplo una breve pausa para degustar unas excelentes pastas monjiles traídas por una de las alumnas – mientras él buscaba el CD con la música con que suele terminar sus clases que duran hora y media. Buscaba y rebuscaba don Senén con la ‘pachorra’ que le caracteriza – léase lo contrario – y el famoso cedé no aparecía.

La letra de la canción allí estaba. Ya se había encargado él de hacer las copias correspondientes con la letra de la canción y una breve biografía del cantante. Por supuesto, ningún Bisbal, Bustamante, Alex o Rosa… Se trataba de Gérard Lenorman, un conocido cantante francés de sus años jóvenes. Leída, estudiada y traducida la canción, faltaba lo fundamental: la música. Pero el dichoso disco no aparecía. Sin embargo últimamente don Senén hace cosas que no hubiera hecho hace aún pocos años. Se lo impedían su seriedad y timidez.

No ocurrió así ayer, según me contaba esta mañana, ufano. Cogió la letra y empezó a cantar su ‘Michèle’ con la mejor de sus entonaciones. Las alumnas y el alumno, no decían nada, ni se tapaban los oídos, sino que escuchaban, cree que atentamente, la voz de don Senén que sin ser la de un Plácido Domingo, tampoco la podemos considerar Chikiliquatre. Al final, solicitó los aplausos de la clase y las alumnas respondieron a la demanda, porque son muy educadas.

Sólo hubo una pequeña observación por parte del ‘alumno’ de la clase. “Jo, tío, yo no lo hubiera hecho ni borracho”

- “Pues yo tampoco, le replicó don Senén, si me lo hubieras pedido hace dos años”.

Así de ufano, se lo comentaba esta mañana al Náufrago.


Volver a empezar

CONSEJOS ( ES UN DECIR) PARA UNA VIDA MÁS LLEVADERA

Cuando un día el Náufrago tuvo la idea de crear esta bitácora de bordo, creyó que sería una forma de ex presar, liberar, algunas de las emociones, vivencias o pensamientos que le ocurren a diario y se quedan prisioneras. Ex-presar es sacar de la prisión interior a los sentimientos, ideas o emociones que se encuentran aherrojadas dentro de nosotros y dejar que vean la luz y tomen cuerpo en forma de palabras.

Pensaba en las palabras del viejo maestro andaluz: “Converso con el hombre que siempre va conmigo / —quien habla solo espera hablar a Dios un día—; / mi soliloquio es plática con este buen amigo / que me enseñó el secreto de la filantropía.” Estos soliloquios son las botellas que el Náufrago lanza al mar de los abrazos y sin por ventura algún otro náufrago las encontrara, las recogiera para que no se las llevara el viento.

Hoy ha vuelto a sentarse en el pupitre escolar para hacer los ‘deberes’ que ningún maestro le mandó y al traducir –traduttore-traditore- espera no haber traicionado lo que un día su autor o sus autores quisieron expresar.

Ya iba siendo hora de dejar a doña Magdalena en paz y descanso.