sábado, septiembre 27

Despedida temporal

Miedos infantiles

EL COHETE DE CARBURO
Como todos los años, llegado el verano, en aquella casa de familia numerosa, siempre se encontraba un pueblecito de familiares o amigos, donde colocar por los menos a los dos o tres mayores. Al mayor, llamémosle Julio, le tocó aquel año la casa – hotel de una amiga de la familia que se había hospedado en la casa familiar durante su época de estudiante de farmacia.

La familia de Kety, que así se llamaba la joven farmacéutica, poseía un hotelito enfrente del Balneario en Baños de Montemayor, pueblo famoso por sus aguas termales ya en época romana, situado en la misma Calzada de la Plata y muy frecuentado por personas mayores que desde distintos puntos acudían a ‘tomar las aguas’.

Julio debía tener entonces nueve o diez años. Vivía en el hotel de su protectora y amiga que estaba situado enfrente del Balneario. Kety se ocupaba de que estuviera siempre como un pincel, sobre todo por la tarde a la hora del paseo. Él, procedente de una familia numerosa y de padre funcionario, nunca se había visto con aquel limpísimo pantalón blanco y zapatos negros de charol. Excepto a la hora del paseo que era casi ritual, Julio jugaba con los amigos a las ‘bolas’ o a las chapas haciendo carreras. Pero el juego que más les divertía a él y a sus amigos era el del ‘cohete de carburo’. El juego consistía en encontrar un bote redondo, practicar un hoyo en el suelo donde se depositaban algunos trozos de carburo de los utilizados en los cortes de luz de la época. Hecho el hoyo, introducidos en él los trozos de carburo, se le añadía agua para que generara los gases, se tapaba bien con el bote, tratando de que no hubiera ninguna filtración de aire, se hacía un pequeño agujero en la parte de arriba del bote y con una cerilla se esperaba a que el gas que se iba formando no encontrara más salida que subir a las alturas. Este pequeño Cabo Cañaveral particular era el juego preferido.

Por las noches el salón del hotel se convertía en salón de baile. Don Romualdo, un señor mayor de pelo blanco, huésped del hotel, era el pianista, a veces acompañado por la voz de su nieto Rafaelito que ya tendría 16 ó 17 años y que a veces cantaba aquello de “Una canción, una canción y una rosa, para la mujer más hermosa..” Luego venía la serie de pasodobles, tangos, sevillanas… A Julio se le permitía estar en el salón hasta una hora prudencial para un niño e sus edad. Llegada esa hora, Kety le llevaba a su habitación que se encontraba en una especie de subterráneo, debajo del salón, donde se hallaban también la cocina y las habitaciones de los propietarios y la servidumbre.

Como es natural, Julio sentía miedo y pensaba en todos los ladrones que podían entrar en su habitación. Una noche debió sentir una crisis de miedo al sentirse allí abajo, solo, y le dio por revolver todos los enseres de la habitación y salir al patio al que daba la habitación. Debió también gritar, porque algunos huéspedes que dormían se asomaban a las ventanas para ver qué pasaba. Ellos debieron dar la señal de alarma, porque poco después bajó Kety, con su madre y con su tío a ver por donde andaban los ‘ladrones’.

Nerviosos, al ver todo aquel revoltijo de ropa y utensilios no hacían más que repetir: “Julito ha sido, Julito no ha sido…” Hasta que algún chivato debió decir: “Ha sido ese niño que está con ustedes”.

No hubo riñas, sólo sorpresa y todo volvió a la calma. Pero contada la anécdota en casa más tarde, durante años la frase que se repetía por hermanos y amigos cuando querían incordiar era la misma: “Julito ha sido, Julito no ha sido”.

La fuerza de las palabras

- “¡HAGO LO QUE ME SALE DE LOS COJONES!”

De todos es sabido que hay frases con las que el ánimo puede verse alterado de diversas maneras. Algunas tienen el poder de conjurar la tristeza o espantar a la alegría, según los casos. Otras son particularmente irritantes dependiendo del contexto y las circunstancias. Incluso, hay ciertas frases que con sólo repetirlas una decena de veces tienen la propiedad de acallar nuestras conciencias y adormecernos el tiempo justo para evitar todo tipo de situaciones incómodas y osadas, impertinentes, provocadoras,e inoportunas.

Hoy quería hablarles de una de estas frases poderosas. Seguramente ya haya experimentado sus benéficos efectos, pero quizá no se haya parado a reflexionar sobre el origen y naturaleza de este remedio tan humano. Hablamos, señores míos, de: «Hago lo que me sale de los cojones»

Este placebo antiquísimo, ya conocido y puesto en práctica por los sumerios (aunque bien es cierto que en una forma un tanto peculiar, a saber, en lenguaje cuneiforme, dado que sus bocas tenían forma de cuña, lo que les otorgaba un aspecto fantástico y cómico, particularmente en la hora temprana del desayuno), tiene una historia tan larga como la humanidad misma. Esta frase, que se remonta a miles de años atrás, tuvo desde sus inicios una gran aceptación y rápidamente su uso fue extendiéndose por Mesopotamia llegando a ser reconocida práctica mundial ya entrado el siglo IV A.c. Los primeros vestigios se encuentran en el famoso Poema de Gilgamesh en cuyas tablillas se incluye la frase, seguramente pronunciada en un acceso de fiebre por algún dios enfurecido.

Ha sufrido tantas variaciones y versiones a causa de la adaptación a cada identidad cultural, que sería tedioso e imposible enumerarlas todas. Es más, hasta el momento, nadie ha sido capaz de ofrecer una recopilación sistemática al respecto. Pese a todo, la frase podrá encontrarla en cualquier idioma y país, sometida a numerosas revisiones, arreglos, estrechamientos o ampliaciones. Se sabe, asimismo, que ciertos gremios han adoptado la frase en su argot particular, situación ésta que obliga a un estudio mucho más metódico y complejo para averiguar su localización e identificación unívocas, y que ha generado numerosas trifulcas entre órdenes secretas destinadas a dilucidar quién es el auténtico creador y propietario de la patente.

Como sabe, amigo mío, el lenguaje es un virus falsario. Desgraciadamente, y pese a su eficacia evidente, esta frase es rotundamente incierta. Si se la somete a un cierto análisis es inevitable llegar a la conclusión de que se trata de un enorme y grasiento engaño. Sus cimientos se derrumban como si de naipes se tratara ante la menor intención de comprobar su veracidad. Lástima, pensará usted. No, amigo, no tire la toalla tan pronto. Piénselo, ¿qué importancia tiene que el remedio que proporciona tanta seguridad, satisfacción, arrojo y empaque, sea una burda mentira? ¿Acaso lo importante no es el resultado final? Así es. Le invito a que haga una sencilla prueba al respecto. Póngase frente a un espejo, fruncido el ceño, y pronuncie en alta voz y claramente: «Hago lo que me sale de los cojones»

- ¿Qué tal? Impresiona, ¿verdad? Hagámoslo más difícil aún. Repita la misma acción, pero esta vez haga un esfuerzo previo por interiorizar la nauseabunda falsedad de la frase en cuestión. ¿Nota algún cambio? No, ¿verdad? Béseme la mano. ¡He aquí el milagro! ¡Cuán poderoso es el lenguaje! ¡Qué insólita influencia tiene en nuestro estado de ánimo!

Hasta aquí esta breve introducción a los beneficios que el Altísimo nos pone al alcance de la lengua para consuelo de todos. Recuerde que no sólo puede ejercitarse frente a un frío espejo. También es posible hacerlo con cualquier ser humano que se encuentre en el radio de acción más próximo. No discrimine. En el peor de los casos puede ser víctima de algún tipo de agresión física, en cuyo caso, haga uso de ella como pasaporte para una baja laboral. Si es agredido verbalmente con una contrarréplica a modo de insulto o mofa, ríase cínicamente. Si, llegado el caso, sufre alguna variedad de argumentación perfectamente razonable y válida, haga caso omiso y suelte lo primero que le venga a la cabeza, con eso bastará. Aleje sus miedos y vea con extrema felicidad lo moldeable que puede llegar a ser el rostro del prójimo.

- Suerte y a practicar. CÉSAR
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Nota: Este texto no es del Náufrago, sino de su hijo, el que firma. Si lo he incluido en el blog, es que hoylo necesitaba y me he pasado media mañana ejercitándome delante del espejo y me he sentido muchísimo mejor. Lo malo es si ahora al salir a la calle, lo empleo y a lo mejor tengo que ir a pedir la baja de jubilado por un tiempo.

viernes, septiembre 26

La habitación de las emociones

PIJAMA A RAYAS

Decía Hans-Christian Anderssen: “Todos somos una casa de cuatro habitaciones: la física, la intelectual, la emocional y la espiritual. La mayoría tendemos a vivir casi todo el tiempo en una sola de ellas, pero a menos que entremos en todas todos los días algún rato, aunque sólo sea para ventilarlas, no seremos una persona completa”

El Náufrago no sabe si además de estas habitaciones, tiene también por ahí algún desván y alguna bodega también en su casa. Estos días después de ventilar algunas de ellas, decidió pasar bastantes horas en el cuartucho emocional, porque la sala del 'coco' ya la habita demasiado, la física un poco todas las mañanas y la espiritual la ventila cuando puede. Entre la veintena de libros que reposan encima de la mesita de noche escogió uno que le había dejado su hija y que hasta ahora había sentido cierta reticencia en leer porque le sonaba a libro para adolescentes. Cómo si él no fuera un adolescente disfrazado de adulto.

Pero lo que necesitaba con urgencia era salir de la habitación del intelecto y visitar el cuarto de las emociones, y escogió el libro: "El niño con el pijama de rayas". Y la verdad, que leídas las primeras líneas en las que un niño al regresar de la escuela vio a María, la criada, sacar las cosas del armario y metiéndolas en grandes cajas de madera y sorprenderle que estuviera ‘revolviendo’ sus cosas, apenas soltó el libro con su historia y sus emociones.

El Náufrago no va a discutir sobe el valor literario de la obra. Supongo que los ‘críticos’ tan sesudos ellos, le encontrarán toda una serie de deficiencias y lo echarán a la papelera de las ‘novelillas’ para masas. Al Náufrago le importa un bledo, porque ha cumplido la misión que deseaba: dejar de lado por unos días a los Rilke, a los Savater, a los César Simón, a Fromm, a la Burberry y demás moradores de la mesita. Y sumergirse en una historia un libro tan sencillo, tan aparentemente accesible que es algo que prende entre sus páginas.

El libro cumplió con su objetivo. Durante varias horas sintió las inquietudes, las ilusiones, los miedos, los rechazos, el hastío los momentos entrañables de amistad de Bruno, un muchachito de nueve años que desde que abandonó ‘su casa de Berlín, con cinco plantas, más el sótano donde el cocinero preparaba las comidas y donde María y Lars discutían y se llamaban cosas que no había que llamar a nadie," se sintió sólo y sin amigos.

Le siguió en el descubrimiento el misterio de aquel extraño campo adonde un día enviaron a su padre “un hombre con porvenir, para el que el Furias tenía grandes proyectos”. Por ejemplo dirigir aquel extraño campo poblado por hombres tristes, siempre cabizbajos, con unos horrorosos pijamas a rayas… Poco a poco fue explorando aquel extraño lugar, porque el sueño de Bruno era ser explorador. El Náufrago le acompañó en su exploración, sintió su curiosidad y algunas veces sus sustos. Compartió la misma aversión por aquel pedante y déspota teniente Kotler que coqueteaba con su hermana. Kotler era sencillamente un tío ‘repugnante’ al que Bruno no podía ni ver. Sin embargo sentía afecto por Pavel, el viejo camarero que servía la mesa de su nueva casa y que un dia curó la herida de su pierna.

El Náufrago acompañó a Bruno en sus escapadas diarias a aquel lugar secreto de la valla donde a diario se encontraba con Shmuel, el niño con el pijama a rayas, de cabeza rapada y delgado, de dedos como alambre. Su gran amigo, su confidente, quien poco a poco le fue hablando de su país, de las casas donde vivió, de su vida en ese campo. Bruno no entendía nada del mundo del que le hablaba, seguía siendo un misterio para él y no podía imaginar la vida que le contaba, en aquellas casetas que veía a los lejos, desde la ventan de su habitación.

Durante tres días el Náufrago ha ocupado la habitación de las emociones de su casa y no lo ha lamentado, porque ha sentido emociones no sabe si adultas adolescentes. ¿Las emociones tienen edad?.

(Douce ha estado aquí al lado mientras escribía y al ver lo último se ha sonreído y en sus ojos de podía leerse claramente lo que decían: “este papá mío, no tiene remedio”)



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Nota: Hoy, 26 de septiembre, se estrena en España la película basada en la novela. El Náufrago no siente ningún interés en verla, prefiere quedarse con la magia que crea la escritura. Lo 'evidente' ya no le interesa.

jueves, septiembre 25

Recuerdos de un viaje

Uppsala y sus puentes


Duelo e hipocresía

Pueden, es más, se lo recomiendo, que se ahorren el leer esta entrada porque no tiene ni pizca de humor y rezuma pesimismo. Si a pesar de la advertencia la leyeran, no hagan ni caso y acháquenlo a que el Náufrago no está de humor, sino más bien de malos humores. Douce ni me mira.

No me gusta demasiado hablar de política y mucho menos de atrocidades terroristas y cómo hay muchas maneras de alimentarlas. Sí, ya saben eso de tiros en la nuca o mucho más cómodo y destructor, eso de robar un coche, o tres, cargarlos de muerte poner en hora el destrozador y ¡boom! un montón de metralla que hace saltar por los aires cuarteles, patronatos, bancos o lo que pillen.

A veces, demasiadas veces , entre los escombros aparecen hombres o mujeres que como decía Gila ‘no son de la guerra’ y mueren de la muerte más cruel y más estúpida , si es que hubiere muertes que pudiéramos llamar ‘razonables’.

Pero lo peor no es eso. Luego vienen las homilías de consuelo, los pésames, algunos fariseos, otros más sinceros, los llantos de días, las pomposas y hueras declaraciones de los políticos aludiendo a no sé que “peso del Estado de Derecho” que ya ni se sabe dónde está, después de tanto chalaneo. El Náufrago no cree demasiado en ‘ese’ Estado de Derecho si no son más que palabras altisonantes que desmienten los hechos. El Náufrago ha perdido la fe, también en el Estado de Derecho, y no cree en “los derrotaremos”, porque ve entre los que dan el pésame y ponen cara de duelo -¡cuánta hipocresía!- a los que seguirán alimentando de mil formas a la Bestia.

El Náufrago no pensaba escribir esta entrada , pero leyendo el periódico encontró en la sección “El ruido de la calle”, que mantiene Raúl del Pozo, algunos párrafos que le hubiera gustado tener la maestría y propiedad de escribir: “Asistimos nuevamente a la industrialización de la hipocresía, a los discursos farisaicos, al estreno de modelos en las catedrales. Saquen el moquero, aprieten el culo y sigan. Vienen tiempos atroces”.

miércoles, septiembre 24

El beso

DEDICADO AL BURRO ROMERO Y LOS SUYOS
Hola Romero e Iván, acabo de encontrarme esta noticia y esta foto. No sé cuál de las dos es más entrañable. No he podido resistirme y he querido enviárosla. DOUCE

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La Reina, por la defensa del burro

Doña Sofía ha visitado la Casa del Burro en la localidad de Rute, en Córdoba
EUROPA PRESS - Córdoba - 24/09/2008

La Reina Sofía ha asistido esta mañana a la fundación Casa del Burro, en la localidad de Rute, en Córdoba, cumpliendo con la promesa que había hecho en 1998, cuando su visita se vio frustrada debido a las inclemencias meteorológicas.

La relación de la Casa Real con la Casa del Burro se remonta a 1993, cuando la Asociación para la Defensa del Borrico (Adebo) empezó la tradición de regalar a cada uno de los hijos de los reyes un par de burritos con ocasión de sus bodas.

Tras su paso por Rute, Doña Sofía se desplazará a la capital cordobesa para, según han informado la Subdelegación del Gobierno y el Ayuntamiento de Córdoba, presidir en el Gran Teatro el acto de entrega de los citados galardones que, con motivo de su XXV aniversario, otorga la Asociación Profesional de Técnicos Sanitarios de Córdoba Círculo Cultural Averroes.
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La pelota

DOUCE Y SU PELOTA

Hoy, al levantarse, aún medio dormido, el Náufrago vio sobre la mesa de su escritorio una pelotita verde, muy parecida a las de golf, pero de goma. Ignoraba quién la había dejado allí, entre los libros y el teléfono. Fuera como fuera, sintió como una sacudida entre nostálgica y agradable, que no sabría definir muy bien, pero que poco a poco se fue poblando de distintas sensaciones.

- "¿Qué haces con mi pelota favorita?" Preguntó Douce, que no se sabe de dónde había salido, mientras el Náufrago seguía mirando la pelota, dándole vueltas entre sus dedos y sintiendo su textura blanda y flexible. En algunos lados se veían ya pequeñas grietas, marca sin duda de los caninos de Douce.

- Insisto, te he hecho una pregunta y aún no me has contestado. ¿Por qué has sacado mi pelota favorita del cesto de mis juguetes?

- Douce, antes de hablar, deberías enterarte. “Yo”, no he sacado esta pelota de ninguna parte, eres tú la que estás sacando las cosas del cesto. No sé quién, ni de dónde ha sacado tu ‘pelota favorita’ y la ha dejado encima de la mesa. Debe de haberla encontrado debajo de cualquier rincón, de alguna mesa, sillón, o debajo de la biblioteca donde a menudo se te pierde.

- Eso ya lo sé, no hace falta que lo digas con tanto retintín. Pero tú sabes muy bien que cuando quiero encontrarla no tengo más que en poner en marcha mi trufa y la encuentro.

- Encontrarla, la encuentras. Pero, mona ¿Quién te la saca de debajo de la biblioteca o algún sitio donde tus patitas no llegan? Normalmente, el menda, sirviéndose de cualquier palo, paraguas, regla o lo que encuentre.

- Bueno, ¿Y qué? Bien ufano te sientes de ver lo fino de mi olfato, porque donde yo pongo la nariz allí está la pelota, aunque no se vea.

- Eso también es verdad, me siento orgulloso de tu olfatería y gozo viendo las cabriolas que haces con ella, cómo la mordisqueas, te la pasas de un lado al otro de la boca, la sueltas y corres como loca detrás de ellas, como si estuvieras cazando . Te gusta que la haga botar y tú saltas y la coges a la primera. Y con igual entusiasmo que empiezas el juego, en cuanto te cansas, la dejas en cualquier sitio, hasta la próxima. He asistido a cientos de ceremonias de ésas. Y eso hizo, dejó la pelota y se fue a buscar cualquier otro juguete…

Cuando Douce se fue comprendí perfectamente la emoción difusa que había sentido al ver su pelota encima de mi mesa. Aquella bolita estaba impregnada de Ella. Allí estaban tantos momentos, tantos brincos, tantos mordisqueos, tantos revolcones tantas carreras, yendo, viniendo, levantando la cabeza, los ojos fijos en la mano para ver adonde iría la pelota. Aquella bola verde estaba impregnada de momentos con Douce. Y en aquel instante pensé ¿Qué valor adquirirá esta pequeñísima pelota de goma cuando ella no esté? ¿O seré yo quien no esté? ¿Por qué adelantar las cosas?

martes, septiembre 23

Douce quiere ser ministra

ALTOS VUELOS
  • Hola, Douce ¿Se puede saber qué haces tú por aquí, fisgando?

  • Te podía responder de dos maneras: a) porque me da la gana y b) porque quería ver eso que te hace reír tanto. ¿Satisfecho?

  • En realidad no me divierte, Douce. Estoy pasando vergüenza ajena.

  • ¿Te importaría hablarme en cristiano, para que yo lo entienda?

  • A ver cómo te lo explico. Pasar vergüenza ajena es cuando uno se pone en lugar del otro que está haciendo el ridículo, lo toma como propio y desea salir pitando o que le trague la tierra.

  • Un poco enrevesada la respuesta, pero me hago una idea. A mí no me pasa eso, porque ya tengo bastante con lo mío y trato de no hacer el ridi, así que dejo a los demás a su aire.

  • Eso ya lo sé. Eres bastante respetuosa y conoces la vida para no meterte en la de los demás.

  • ¿Y quién esa señora y de qué habla?

  • Eso quería saber yo también de qué habla. Y en cuanto al nombre te diré que se llama Magdalena Álvarez y es Ministra.

  • ¿Ministra? ¡No me jo…robes! ¿ Y qué hace con esos papeles que mueve d'acá p’allá? Menudo trajín se trae.

  • Es que dice que ‘es mu desordená y que pierde fácilmente los papeles’

  • ¡Ah! ¿Y por eso se ríen los otros?

  • Sí, por eso, y porque ha ido a informar y no hace más que repetir que todo ‘es mu complejo, hasta la lista pasajeros, que no tiene ni idea de la Función Pública…’

  • Bueno, y entonces ¿Qué sabe? Si no hace más que saltar de un asunto al otro sin orden, ni concierto. No cojo nada

  • Pues por lo visto sabe que “el aeropuerto es mu grande, que tiene muchas instalaciones y hasta muchas zonas aledañas…”

  • ¿Y para eso hace falta ser ministra? Eso me lo aprendo yo si un día me llevas al aeropuerto.

  • Lo haré para que lo veas y luego a lo mejor puedes ser ministra.

  • Ministra, ¿yooooo? ¡No me jo… robes!

  • Pues no te extrañe.


lunes, septiembre 22

Cambio juguetes por trabajo

S.O.S. PARA UNOS JUGUETES

A veces hay noticias que emocionan y remueven interiormente. Algo de eso le ocurrió ayer al Náufrago al leer el titular de un reportaje: “Cambio juguetes por trabajo”. Encima se veía al protagonista de la historia: José Miguel García Varela que aparecía en una foto reparando los vagones de un viejo tren. José Miguel posee una valiosa colección de viejos juguetes que inició hace 25 años tras un regalo de su madre. Desde entonces él y Rosi, su mujer, han ido adquiriendo de mil formas, en decenas de viajes toda clase de juguetes: muñecas, aviones, motos, tartanas de hojalata, juegos, publicaciones, caballitos de cartón, campamentos de indios, triciclos, tiovivos, estuches de enfermera hasta juntar más de mil doscientas piezas que en parte guardan en un almacén cuyo alquiler plantea un problema para un parado.

¿Cuánto amor, cuánto cuidado, cuántos recuerdos y emociones pueden caber en cada uno de esos juguetes? ¿Cuánta parte de vida puede estar ligada a eso cacharros de hojalata, madera, baquelita, cartón, hierro, celuloide y de todos los materiales que se usaron antes de la revolución de plástico? El Náufrago recuerda varios y daría lo que pudiera por recuperar alguno que le trajera un pedacito de infancia.

Pues todo ese tesoro lo cede por diez años, los que le quedan hasta su jubilación, a aquella Institución, Ayuntamiento, o cualquier Entidad que a cambio le ofrezca un puesto de trabajo.

Los que tenemos como patria la infancia, los que hundimos nuestras raíces en el mundo mágico de los juegos y de los juguetes, porque nuestra verdadera vida estaba en la calle, pasando horas jugando a las canicas, al clavo, a las carreras , al tirable, a guardias y ladrones , al escondite, al aro, a las peonzas, al palé o a la oca , sabemos con qué intensidad vivíamos el mundo del juego y los juguetes, aunque fueran pocos , de cartón y de hojalata.

Por eso me emociona que José Miguel quiera pagar tan alto precio como el de desprenderse de su colección por conseguir un puesto de trabajo.

domingo, septiembre 21

Un paseo por las dunas

MAÑANA DOMINGUERA

Esta mañana he podido dar un paseo de los ‘guays’. Hacía ya tiempo que mi papá no me llevaba por esos andurriales que a mí me encantan porque me gusta subir, bajar, ir, venir perderme entre olores y matorrales. Mucho mejor que esos paseos de chichinabo que me da normalmente y ya me conozco de memoria.

Hoy hemos ido a Liencres, y en lugar de internarnos en el intrincado bosque de pinos y eucaliptos, como verán me estoy poniendo cursi, nos hemos dirigido hacia otro sitio, al borde del mar, donde hay mucha arena y cardos y juncos y plumeros… Es una gozada pisar la arena finísima y no tener que andar por el cemento ciudadano. Me gusta que se hundan mis patas en la arena y me río de mi papá porque le cuesta andar y a veces al bajar se le mete la arena en los zapatos, cosa que le da mucha rabia. Eso le pasa por no ponerse el calzado adecuado. Claro, como algunas veces no sabe adonde vamos a dirigirnos, no toma las debidas precauciones.

Bueno, en resumidas cuentas, que el paseo me ha parecido chachi, subir y bajar las dunas, oler en los carrascos, perderme entre los pinos, divisar el mar, pero sin mojarse, es una pasada. Se lo recomiendo.


Jaime Bayly no se muerde la lengua

HABLANDO CLARO

Conocí a Jaime Bayly, porque alguien me envió algunos vídeos donde explicaba con gracejo y un humor especial algunos ‘apuros evacuatorios’ de su dilecto ‘amigo’ Hugo Chaves. Me gustó su forma de contar, hecha con humor fino y un excelente dominio del lenguaje. No en vano además de periodista, presentador y entrevistador es un escritor galardonado con varios premios.

El personaje en cuestión, además de escribir en periódicos, ha trabajado en varias cadenas televisivas de Perú, su país de origen, en el Canal 9 de Argentina, en Telemundo EE.UU. y últimamente en el canal Mega TV de Miami. Por su lenguaje directo, lo atrevido de sus preguntas, el no morderse la lengua, y confesar su condición sexual ha tenido más de un conflicto y ha ganado muchísimos adeptos y también se ha labrado cordiales enemigos.

El último acontecimiento polémico ha tenido lugar cuando la emisión programada para el 8 de septiembre, fue ‘cortada’ y retirada de la programación por criticar en antena algunas condiciones de su trabajo y su contrato con la cadena en cuestión criticando la actitud del Director de Mega TV. Civilizadamente, presentador y la responsable de la cadena han llegado a un entendimiento en entrevista hecha pública en el mismo programa exponiendo cada cual los motivos de su ‘desencuentro’

Si el Náufrago da noticia en su blog de este acontecimiento es por dos razones fundamentales, algo que sería insospechable en nuestro país donde estas puñaladas se suelen dar por la espalda y el ‘pez chico’ tiene todas las posibilidades de ser devorado y borrado del mapa por los peces gordos.

Me gusta Jaime Bayly en primer lugar porque utiliza un lenguaje elegante y fluido, algo que es raro oír en nuestras televisiones. En segundo lugar no se muerde la lengua a la hora de decir lo que piensa y se sirve del humor para cantar sus verdades al lucero del alba, aunque sea el Jefe que le paga o la responsable de la cadena que le elimina por las buenas su programa porque el Gran Jefe se siente aludido. Me gusta porque dice lo que piensa, habla claro, y le importa un carajo el lenguaje políticamente correcto. Me gusta porque no se anda por las ramas y con sus defectos, que los tiene, sabe reconocerlos y defender correctamente cuando siente que sus derechos han sido vulnerados.

Si en este país hubiera muchos Bayly entre nuestros políticos de lenguaje torpe, mendaz y vacío, otro gallo nos cantaría.







sábado, septiembre 20

La danza de los árboles

EL BAILE VERDE

Hoy, durante el paseo matutino de Douce, mientras ella olisqueaba y ‘leía’ los mensajes que sus amigos le habían dejado, el Náufrago se entretuvo mirando los árboles que pueblan los alrededores de la casa.

Soplaba una ligera brisa y observó cómo cada uno de los árboles tenía una particular forma de bailar al compás que marcaba el viento. Los sauces movían sus largas y lloronas ramas como si movieran con un ritmo peculiar sus largas faldas. Allá en la cumbre, un esbelto chopo agitaba sus hojas como si fueran castañuelas que jaleaban la mañana y las palmeras movían con gracia el abanico de sus hojas. El viejo olivo apenas podía mover sus ramas recién crecidas y el adusto y gigantesco plátano, con sus ramas rotas y secas por recientes vendavales, apenas tenía ganas de fiesta. Mientras tanto los tejos y los fresnos se sumaban a la danza agitando levemente sus brazos. Era hermoso ver la danza de los árboles,

Y ajena a tanta danza, Douce seguía la ruta de su olfato sin prestar gran atención al baile de sus hermanos los árboles que para ella reservan otros ‘encantos’


El cartero llama dos veces, con retraso

LA ADMINISTRACIÓN AL DÍA

Abro el buzón del correo y me encuentro con un sobre tamaño A4. Está un poco arrugado, no se sabe bien si por los trajines de las sacas de correos o porque la boca del buzón resulta algo estrecha para tamaños envoltorios. Como es natural miro el membrete para ver de dónde procede. Leo y veo que la remite Consejería de Educación, Dirección General de Ordenación Educativa. Pongo cara de perplejidad, bueno, lo supongo, porque yo no me la veo. Pero lo que sí es cierto es que la sorpresa y la perplejidad, acompañada de la curiosidad avivan las ganas de abrir el ‘sobrón’.

Comienzo a leer el primero de los A4 - son dos - color crema, con sellos del Gobierno de Cantabria en vivo como en el fondo. No sé por dónde empezar, si por las firmas que figuran abajo, por el que encabeza el ‘diploma’ o por lo que ‘CERTIFICA’. Mi perplejidad y mis dudas siguen sin despejarse. Me detengo un minuto a pensar no sea que siga ‘en activo’ sin ser consciente o que lo de estar jubilado hace casi dos años, es un ensueño...

Sigo leyendo por qué me ‘diploman’ y leo: “Ha impartido la ponencia: Las TICS aplicadas a la lengua y a las CCSS. Cómo crear un sitio Web educativo”. Froto mis ojos, estrujo mis neuronas tratando de recordar de cuando data eso... Leo unas líneas más abajo y veo “celebrado en Santander del 13/01/2004 al 03/02/2004, con una duración de 16 horas". Y en líneas más abajo “Y para que conste, a los efectos oportunos, firma la presente certificación... en Santander, a 09 de febrero de 2004.

No quiero añadir lo que decía el otro “Certificado” porque es bastante semejante, respecto a otro “Monográfico del 19 al 20 del 10 de 2005". con sus correspondientes sellos, sus VºBº y las signaturas de rigor.

Mi perplejidad sigue circulando por mis entresijos: ¿Qué hago yo con estos papeles después de tres y cuatro años ya ‘difunto’ en las actividades escolares? ¿Encargo un marco para empapelar las paredes? ¿O los dedico a otros menesteres, aunque el papel verjurado sea un poco áspero?

Bendita Administración que con tamaña ‘puntualidad’ envía sus documentos. Menos mal que no se trata del dictamen de algún juez anunciando que ha terminado su condena y está apto para abandonar la trena.

viernes, septiembre 19

Bocaditos de cielo

DE LOS FOGONES AL CIELO

El Náufrago que ya ha prescindido de la tele en el 90% de su programación y en igual medida ha dejado de escuchar las tertulias nocturnas radiofónicas, está planteándose seriamente en regular estrictamente la lectura de la prensa y limitarla a determinados artículos y reportajes que nada tengan que ver con réplicas y contrarréplicas de políticos, o noticias que hablen de bolsa, crisis, recesión, morosidades, wall streets, euribors y bushes... Es pura cura de serenidad interior y ahorro de berrinches.

Confiesa con sinceridad que cada vez que lee editoriales, columnistas, noticias nacionales, páginas económicas, su ánimo se avinagra y siente una sensanción de hartazgo y unas ganas infinitas de mandar a autores y relatores al santo carajo.

Hoy, para quitarse el mal sabor de boca que le había dejado la lectura de editoriales, opiniones y mutuos desmentidos se detuvo en una noticia que le endulzó la vida con sus “Bocaditos de cielo”. Ya era hora de que el cielo se apiadara un poco de nosotros, porque cada vez está más lejos. La historia en cuestión va de dos monjas de clausura de un convento segoviano que hacen sombra con sus rallados de limón, batido de huevos y espolvoreo de harina a los Arguiñano y otros chefs de alto copete.

Sor Liliana, que así se llama la más joven, es colombiana y entró en el convento a los 15 años. Hoy tiene 23. Sor Beatriz es burgalesa y ronda los 80. Son las dos ‘presentadoras’ de estos “Bocaditos de cielo”, que deben saber a gloria y es el título que ha dado al programa el Canal cocina” todos los martes.

Ambas ‘sores’ no aspiran al ‘estrellato’. Lo suyo, como dice sor Beatriz, “es cumplir la voluntada de Dios prestando un servicio a la Comunidad, ya que dependemos de la obediencia” ( ¡Qué bien se tiene aprendida la lección!). Sin embargo, ella que aprendió los trucos celestiales de las “madres antiguas” es una mujer temperamental como buena castellana según comenta sor Liliana, mucho más pacifica y tranquila quizá por proceder de tierras más suaves y cálidas.

Las dos ‘chefs’, o ‘chefas’ no trabajan desde ningún tabló. Son monjas de clausura y desde su cocina, presidida por un gran crucifijo, algunas imágenes y antiguos calderos muestran al exterior sus habilidades, explican con naturalidad y sencillez sus secretos culinarios que por supuesto saben a cielo. El único inconveniente que encuentra sor Beatriz a su divina cocina, es que tanta dulzura incite a la gula, feo pecado. Pero no ignoran el remedio porque están al tanto de la moda: “Esperamos que no ahora que tanto se preocupan por la línea..."
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Canal Cocina

miércoles, septiembre 17

Un precioso regalo

En “Crónicas desde el establo”, donde el sabio Burro Romero expone cómo ve la vida un burro jubilado, nos ha llegado un precioso regalo que nos ha emocionado a mi papá y a mí. Dice así el mensaje:
Quiero dedicar el video que publico hoy, correspondiente a la celebración pasada, a mi queridísima amiga Douce y a su amo Don Julio, alias El Náufrago, que recientemente se acordaban de este su servidor otorgándole el premio de su reconocimiento desde su particular isla”.
La celebración a la que alude es “1er Encuentro de Adoptantes de Galgos (y otras razas y mestizajes)”, celebrado el año pasado y que tendrá su “2º Encuentro” el día 2 de Noviembre venidero.

Mi papá y yo nos hemos divertido mucho observando a actores y espectadores de este simpático encuentro y sobre todo el concurso y la actuación de todos los participantes. Lo original de esta mini olimpiada es que no se premiaba al mejor, al más hábil, sino que se trataba ante todo de un “encuentro”, donde cada cual actuaba según sus posibilidades. Los organizadores y participantes conocían perfectamente la máxima del Barón de Coubertin: “ Lo importante no es ganar, sino participar”. Y era una gozada ver el espíritu olímpico que animaba tanto a los dueños como a los perros participantes y el regocijo y camaradería de todos los participantes del encuentro.

¡Enhorabuena, Iván y Romero!

Miren y compruébenlo:





Canta: Mercedes Sosa

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Versión de Marilina Ross

Esperando a Godot

LA SOCIEDAD DEL BIENESTAR Y SUS ENGORROS

Poco a poco nos hemos ido habituando a eso que llamamos confort, comodidad y que algunos llegan a llamar bienestar y hasta ‘calidad de vida’. Lo de comodidad y confort podría aceptarse, algo más discutible sería que eso sea el ‘bienestar’ y la tan cacareada ‘calidad de vida’, con la que algunos advenedizos a la sociedad del ocio y del consumo se les llena la boca y lo repiten en cualquier reunión de la comunidad de vecinos. Puedo aportar ejemplos. Todo depende de lo que la gente entienda por ‘calidad de vida’ y bienestar, que el Náufrago asocia a un sentimiento más íntimo.

Pero dejemos las filosofías aparte y que cada cual asocie su ‘bienestar’ a unos u otros valores y descendamos a la cotidianidad de esta sociedad de la comodidad y el consumo. Es cierto que en este nuestro modo de vivir al que nos han, o ‘nos hemos’ acostumbrado, nuestra vida se trastoca cuando cualquier de nuestros artefactos no rula como es debido. Supongamos que al levantarnos no funciona el agua caliente porque al calentador se le han calentado los ‘pistones’, o el ascensor se ha averiado y hay que subir y bajar a patita, que el microondas ha dicho ‘hasta aquí he llegado, aquí me quedo, que venga el sustituto'. Imaginemos que es el ordenador el que dice que nones, que tiene un virus, no encontramos el cargador del móvil, se ha producido un apagón o nos toca llevar el coche al taller porque dice que no arranca... ¡Qué alteración en nuestra ‘calidad de vida'! ¿Cómo poder vivir sin ordenador, sin móvil, sin microondas, sin agua caliente, sin ascensor...? Todo eso se nos ha hecho ‘imprescindible’, nos pone de malhumor y altera nuestra rutina diaria. ¡Al carajo nuestra ‘calidad de vida’!

Algo de esto le ha ocurrido hoy al Náufrago. Se ha averiado su portátil con el cual podía escribir cómodamente en el sofá sin hacer sufrir más de la cuenta a sus cervicales. Su ordenador se ha convertido en su confidente, una ventana abierta al mundo, un punto de referencia y de contacto. Podría pedir a su hija que le prestara el ‘suyo’, que en realidad fue pagado con los emolumentos ‘míos’, pero el uso y ciertos hábitos filiales se transforman inmediatamente en ‘propiedad’ lo que en realidad es un usufructo, por no decir ‘usoabuso’.

Y aquí tienen al Náufrago escribiendo en un cuaderno escolar, cosa que en absoluto le disgusta, esperando que quizá, con un poco de suerte, obtendrá el ‘permiso’ de su retoño para usar ‘su’/’mi’ ordenador si lo ‘urgente’ de sus tareas, o una breve salida, se lo permiten.

martes, septiembre 16

El nuevo look de Douce

MI NUEVO LOOK
By DOUCE

Cada vez que voy llenando de pelos alfombras y pasillos mi papá me lleva a la pelu. La ceremonia es casi siempre la misma. Nada más llegar a la puerta intuyo de qué va la fiesta y me hago la remolona y no quiero entrar. Y no es porque el peluquero y la chica que me atienden, me traten mal, al contrario, todos sus caricias y alguna que otra chuche, pero a mi me cuesta mucho quedarme sola y separarme de mi papá y de los míos.

Seguramente son antiguos recuerdos que guardo ahí muy dentro cuando mis primeros amos me dejaron abandonada en un sitio donde había muchos perros. Allí lo pasé muy mal hasta que unos niños me recogieron y me trajeron a esta casa. Mi casa. Por eso cuando me dejan en un sitio que no es mi casa me siento como si de nuevo me fueran a dejar abandonada. En Bonnie & Clyde, mi pelu, me tratan con mucho cariño, pero me siento muy feliz cuando me vienen a recoger. Entonces respiro, no hago más que dar brincos y celebrar el regreso con chuches y caricias.

Entonces todos son piropos. Abunda el “¡Pero qué guapa está la perrita!”, una canción que ya me sé y me gusta que me lo digan, pero, piropos aparte, lo que yo estoy deseando es volver a casa. Allí me siento segura.

lunes, septiembre 15

Dedicado a Enrique Gallud y sus nostalgias

LOS LEJANOS 70

Leo en “Humoradas”, blog del que he hablado aquí ya alguna vez. Este inicio de entrada:
“Nos invade la nostalgia, pues nos hacemos viejos, y aunque somos incapaces de recordar lo que desayunamos ayer, vienen a nuestra mente senescente recuerdos de mocedad feliz (¡huy, qué cursilada!) de cuando éramos aún jóvenes e indocumentados. ¡Qué tiempos aquellos, en que con una peseta te podías comprar un Chupa-Chups...!

Yo me hice «fan» de Nuestro Pequeño Mundo en 1972.”
El que esto escribe no es ni mucho menos tan viejo como presume, otros los somos mucho más. Y desde luego tampoco lo imagino ‘joven indocumentado’. Pero al recordarme este grupo de jóvenes universitarios: los Ignacio Sáenz de Tejada, Juan Alberto Arteche, de las voces femeninas, de Pat y Laura, también he recordado las canciones de estos seis muchachos y dos chicas, de voces frescas y de una música sin trampas.

Dice Enrique en su entrada nostálgica: “En ese campo destacó Nuestro Pequeño Mundo, de quien ya nadie se acuerda hoy pero cuyo recuerdo me ha impelido a escribir este escrito (¡redudancia que te crió!) homenajoso. Quizá tenga en parte razón, que puede ser verdad que cualquier jovencito de esos años, algunos pasados los cincuenta y otros con bastantes más los hayan olvidado algo, pero basta un pequeña sugerencia para que aflore enseguida alguna de sus canciones que iban desde el “Me casó mi madre”, pasando por el “M.T.A”."Tres hojitas madre”, hasta el “Sinner man”, que era la preferida del Náufrago.

- Hablando de esos grupos de los años 70, el preferido del Náufrago era el grupo “Jarcha”. Le gustaba recordar aquello de:

Dicen los viejos que hacemos lo que nos da la gana
Y no es posible que así pueda haber
Gobierno que gobierne nada.
Dicen los viejos que no se nos dé rienda suelta
que todos aquí llevamos
la violencia a flor de piel

Pero yo sólo he visto gente muy obediente
hasta en la cama
Gente que tan sólo pide
vivir su vida, sin más mentiras y en paz.

Algunas cosas han cambiado, otras siguen siendo verdad. No sé si la gente sigue siendo ‘obediente en la cama’, porque no soy ningún ‘Diablo Cojuelo que anda de alcoba en alcoba, pero sí parece que sigue siendo verdad que el personal se contenta con que le dejen ‘vivir en paz, sin más mentiras y en paz’. También es cierto eso de que no hay “Gobierne que gobierne nada”.

Al fin y al cabo, nostalgias, Enrique.

NUESTROPEQUEÑO MUNDO


JARCHA


"Un perro en el diván"

TRASTORNOS CANINOS

Mira, Douce, ayer, leyendo una de esas revistas que vienen con los periódicos dominicales, leí un artículo que me llamó la atención y pensé en ti. No porque el asunto del libro te afecte directamente, porque salvo algún caprichín que otro, tienes un comportamiento muy equilibrado. Lo que me llamó la atención es que vuestro clima emocional también puede tener sus trastornos, de los que muchas veces no sois responsables. El libro en cuestión está escrito por un etólogo, o sea una especie de psicólogo veterinario que ha estudiado las causas del trastorno de vuestras conductas. El autor se llama Pablo Hernández y el título del libro “Un perro en el diván”.

- Alto ahí, y no te me embales. ¿Estás insinuando, por un casual, que yo necesito visitar a uno de esos eto…? ¿Cómo has dicho que se llaman?

- Etólogo, es decir alguien que se interesa por el ‘etos’(ἦθος): costumbre, hábito, conducta.

- Bueno, lo que sea. Pero yo me encuentro perfectamente y no quiero conocer a ninguno de esos ‘etílicos’ o como se llamen.

- De acuerdo. Ni se me había pasado por la cabeza. Sólo quería contarte algunos casos de amigos tuyos y que reconozcas que eres afortunada al ser una perrita muy normal, menos cuando te cabreas con algún perro o persona que no te cae bien.

- ¿Y qué quieres, que me aguante? Si no me gusta se lo digo y me quedo muy relajada.

- Lo sé. Pero déjame que te cuente algunos casos que si no me vas a estropear la entrada que tenía preparada. Mira ahí van algunos ejemplos. Siempre te vendrá bien conocer lo que les pasa a algunos de tus amigos:

Pepa
Trastorno
En cuanto se queda sola en casa, aúlla desesperadamente y uno de los vecinos amenaza con poner una denuncia.
Diagnóstico
Ansiedad por separación. El exceso de cariño y el gran apego del animal con sus dueños le generan una enorme ansiedad al quedarse sola y se siente abandonada.
Tratamiento
Rociar el cuarto de feromonas caninas apaciguadoras con un difusor-ambientador. Medicación específica para reducir el estado de ansiedad y práctica de ejercicios para acostumbrarla a estar sola poco a poco.
Martín
Trastorno
A Martín no le gusta que su dueño le seque las patas cuando regresa mojado del paseo; llega incluso a morderlo.
Diagnóstico
El perro de agua es desconfiado y Martín se siente amenazado cuando su dueño le sujeta las patas: de ahí, su reacción.
Tratamiento
Colocar una toalla en una pata durante poco tiempo y premiar al animal. Más adelante, frotar ligeramente esa pata y volver a premiarlo. En tres meses, Martín aceptará que le sequen las cuatro patas.
Pancho
Trastorno
No hay quien lo saque a pasear, por los tirones que da. Pese a que le han puesto collares de ahogo y de pinchos, aún lleva a sus amos a la carrera.
Diagnóstico
Un claro problema de educación. El perro mantiene una conducta no corregida cuando era pequeño. Ahora hace lo mismo, pero con más fuerza.
Tratamiento
Tener mucha paciencia para reeducar al perro a base de corregirlo y premiarlo. Jamás usar collar de descargas: acentuará su agresividad
Linda
Trastorno
Desde que su dueño murió, no soportaba estar sola por las noches y despertaba a la viuda en cuanto ésta se dormía.
Diagnóstico
Linda padecía una disfunción cognitiva, casi idéntica al alzheimer. El fallecimiento de su dueño había precipitado el desarrollo de la enfermedad.
Tratamiento
Para frenar el avance de la disfunción, medicación a base de seleginina, dieta rica en antioxidantes, rutina muy estricta en los hábitos del animal y ejercicios durante el paseo.
Sunshine
Trastorno
Se trata de una perra sacada de la Asociación Protectora de Animales. En cuanto se queda sola, destroza todo lo que está a su alcance o coge las cosas de su dueña y, sin romperlas, se las lleva a su colchoneta.
Diagnóstico
La perra está dando rienda suelta a su conducta exploratoria y a la necesidad de liberar su energía juvenil.
Tratamiento
Largos paseos para cansarla y proporcionarle los juguetes adecuados
- ¿Qué te parece?

- Pues bien, me preocupa un poco que haya ‘compis’ así. Me ayudará a dar gracias a la madre Naturaleza y a ti por no haberme desquiciado.
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domingo, septiembre 14

¿Por qué cuesta tanto reconocer los propios errores?

LA NORIA NO PAR A DE DAR VUELTAS


No me apetece nada, pero que nada, tener que insistir en un asunto que ya apesta, al menos al que esto escribe. No me gusta remover en la basura, pero parece ser especialidad de algunos periodistas eso de rebuscar en los muladares.

Ayer, mientras estaba tratando de liberarme de tanta escoria releyendo y subrayando un artículo de Enrique Rojas y echaba una ojeada a los resultados deportivos - ¡aúpa Racing! – vi en la pantalla que de nuevo la Noria volvía a dar vueltas al caso Jesús Neira – Violeta Santander. El pretexto por el que la Noria volvía a girar recogiendo más basura era, decían, las críticas que la dichosa entrevista a Violeta había suscitado en los medios y en la opinión pública. Magnífica excusa para seguir ordeñando la vaca y seguir removiendo en la mierda para engrosar eso del ‘share’ o como demonios lo llamen, a eso de aumentar la audiencia.

No quiero extenderme en el comentario porque ya huele demasiado y me repugna. Simplemente quiero decir que con el pretexto de replicar a los periodistas de la competencia que habían criticado el programa, desviaron olímpicamente la atención del verdadero motivo del revuelo que había causado la impresentable entrevista. La crítica no fue debido tan sólo por el comportamiento de la entrevistada, sino por la ensañada y despiadada forma de llevar la entrevista dos de las ‘juezas’ que provocaron con su desafortunadísima forma de preguntar , en gran medida, las respuestas de quien, comportamientos aparte, esta más necesitada de visitar la consulta de un psiquiatra que asistir a un plató a justificarse y sufrir un juicio sumarísimo.

Por lo que se refiere a los ‘convidados’ al coloquio, lamentable. Excepto alguna leve excepción, fue toda una esclarecedora representación de gremialismo, de perro no come perro de la misma camada. Seguían perfectamente el ritmo del director de orquesta que obviaba claramente en su dirección la verdadera respuesta que aparecía en el frontispicio del programa: “¿Por qué ha suscitado tanto revuelo la entrevista de la Noria a Violeta Santander?

Sean honestos, si es que alguna vez lo fueron y no desvíen la atención hacia otros sitios. Tengan la elegancia de reconocer sus propios yerros y no disparen sólo contra el vecino.

Del arte de convivir

A veces leyendo el periódico, encuentras algo que no tiene que ver con la política y los chismorreos. Sí, sí; aunque no lo crean. Eso me pasó ayer leyendo una "TRIBUNA LIBRE" del catedrático de psiquiatría Enrique Rojas. Hablaba en un lenguaje muy accesible del "Difícil reto de la convivencia". No es que dijera cosas que no sepamos, pero quise anotar lo esencial de un larguísmo artículo para recordarlo de vez en cuando y decidí trasladarlo a esta bitácora. He aquí el resultado:


"Quiero empezar con una declaración de principios: no conozco nada más difícil y complejo que la convivencia ordinaria. Hablo de lo diario. Las dificultades de la convivencia producen estragos. Problemas que si no se enfocan bien o no encuentran una solución positiva, terminan por cambiar la vida y darle unos giros graves, severos, históricos.

La convivencia consiste en la capacidad para vivir con otras personas y establecer unas relaciones sanas, positivas, de diálogo, entendimiento y respeto, sabiendo compartir y, a la vez, aceptar al otro como es.

  • - Para estar bien con alguien, hace falta estar primero bien con uno mismo. Esto me parece esencial. Es el abc … Una persona inestable, poco equilibrada, con cierta tendencia al descontrol, va a tener problemas con casi todo el mundo con que se relacione con cierta cercanía e intensidad.

  • - En segundo lugar, es importante recordar que en la convivencia es importante respetar las ideas y las actitudes de la otra persona. Respetar el espacio psicológico del otro.

  • - Otro punto a destacar es no equivocarse uno en las expectativas. Dicho de otro modo: saber que una buena convivencia es fruto de un trabajo esforzado, cuidadoso y deportivo … Tarda uno mucho tiempo en entenderse con las personas con las que convive: a lo sencillo se tarda tiempo en llegar.

  • - No menos importante es luchar contra una sensibilidad psicológica muy acusada. Dicho de otro modo: las personas hipersensibles, aquellas que por su forma de ser todo les cala muy hondo y van a sufrir mucho porque todo les afecta con más intensidad.

  • - He ahí la importancia de aprender a darle a las cosas que nos pasan la importancia que realmente tienen. No dramatizar. Evitar convertir un problema en algo que magnificamos.

  • - A continuación, es necesario aprender a dialogar sin acritud. Hablar y decir las cosas que suceden, pero sin dureza ni agresividad, evitando actitudes radicales o irreconciliables. /…/ El resentimiento es un pasadizo que lleva a la ciudadela del rencor: sentirse dolido y no olvidar.

  • - Otro punto aconsejable es no sacar la lista de agravios del pasado. Esa colección de vivencias negativas de atrás que de pronto se ponen de pie y piden paso y pueden llevarse por delante todo lo que encuentren en sus recuerdos.

  • Lo diré de una forma más gráfica: el que domina su lengua se controla en un 90%. La palabra dañina, envenenada, mordaz, que trae el detalle negativo con toda su crudeza, está firmando el certificado de defunción de la convivencia.

  • - Por todo ello es esencial aprender a pedir perdón. Así de sencillo y de grande. /…/ Generalmente, quien pide perdón es el más generoso. El perdón es un gran acto de amor.

  • - Para que la convivencia sea posible son necesarios el respeto y la estimación recíproca. El respeto es atención, deferencia, tener en cuenta la forma de ser del otro, apreciándole en lo que vale.

  • - Por último, es imprescindible pensar en cómo mejorar la convivencia. Es decir, tratar de que ésta sortee las dificultades y busque una cierta excelencia. La vida diaria sigue siendo la gran cuestión. Lo ordinario está salpicado de detalles pequeños. La vida es cuidar esos detalles que hacen fácil la relación, y saber que comprender es ponerse en el lugar del otro. Comprender es aliviar

  • - La convivencia debe ser una escuela donde se ensayan, forman y cultivan muchos de los principales valores humanos: la sencillez, la naturalidad, el espíritu de servicio, el sentido del humor, la generosidad, el pasar por alto discusiones, enfrentamientos o malos entendidos, la sinceridad, la fortaleza...
Enrique ROJAS

La doble realidad

ACUSACIONES Y SILENCIOS

Les aseguro, aunque les cueste creerlo, que me aburre tener que ocuparme de las ‘ocurrencias’ del señor Revilla. Pero he sentido la necesidad de añadir algo a un comentario que ayer traté de un tono ligeramante jocoso. Prometo que a partir de este momento no me sentiré representado por él siempre que ejerza de parlanchín, humorista, bufón, visitante de platós cosas, que al parecer, le gustan más que un niño un pirulí.Si quise quitar hierro al comentario y no darle la seriedad que la patochada requería, les aseguro que fue por puro cuidado de mi salud psíquica que requiere distensión y ausencia de cabreos.

La ‘addenda’ de hoy tiene otra vertiente ,vinculada al asunto que comentamos. Hace referencia a la distinta realidad que nos ofrecen los periódicos según el amo que les financie o el abrevadero donde beban. La noticia que ayer comentaba el periódico “Hoy en Cantabria" dedica en su ejemplar dominical dos páginas enteras, a comentar la reacción que ha tenido en el mundo sindical y de algunos partidos políticos, la confesión sexual del colaborador del programa del señor Buenafuente.

En primera página, a cuatro columnas con grandes cíceros, titula de este modo “Amplio rechazo a la confesión sexual del Presidente Revilla” y tras el titular, en páginas interiores aparecen las opiniones de diferentes partidos y miembros de organizaciones sindicales como UGT y CCOO, comentando la inoportunidad, la zafiedad, la diarrea verbal, la vergüenza ajena que, sobre todo en las mujeres, supone tales declaraciones y la chabacanería del bufón de los platós.

Pero la sorpresa del Náufrago, que a partir de ahora se abstendrá de hacer cualquier comentario sobre semejante personaje, no venía de las declaraciones que por repetidas dejan ya de ser ‘noticia’, sino por el distinto tratamiento o ‘silencio’, según el periódico que se lea.

Los domingos suelo comprar al menos dos periódicos, por distintas razones. Hoy, al ver la polvareda que había levantado la supradicha noticia, quiso compararla con la versión y el comentario de los hechos, vistos desde el otro periódico regional, “El Diario Montañés’. Miró y repasó las 104 páginas del tal Diario, esperando algún comentario o alguna breve nota que hiciera alusión a las declaraciones presidenciales… Nada. Silencio absoluto.Algunas de las preguntas que surgen a un ingenuo lector como el Náufrago son las siguientes:

- ¿Qué deudas o secretos compromisos tiene el llamado “Diario montañés” con el Gobierno cántabro para que ni siquiera mencione unas declaraciones que son comentario público? ¿Quizá es que para el Diario no tiene ningún relieve la noticia y nada comentar si la competencia ‘sobredimensiona’ la noticia?

-¿Por qué mujeres sindicalistas y miembros de otros partidos se sienten molestas y afectadas por las 'ocurrentes' declaraciones del visitante de platós por la relación que tienen con la degradación femenina que supone la prostitución?

-¿Por qué la Vicepresidenta regional declina la invitación del periodista que requiere su opinión sobre este asunto y la Directora General de la Mujer rehúsa pronunciarse por si acaso las declaraciones del Presidente tuvieran algo que ver con las mujeres de las que se ocupa su Dirección General?

No tengo las respuestas a estos silencios. O mejor, sí las sospecho, pero dejo que si alguno lee esto se responda a sí mismo.

sábado, septiembre 13

¿Quién habla de crisis?


Siempre que abro el periódico y veo el nombre de Miguel Ángel Revilla, mi dilecto Presidente, me pongo en lo mejor, porque adivino que se trata de alguna nueva iniciativa para el progreso de la región, incluso para la nación , por no decir para el mundo mundial. Y en verdad, nunca me veo decepcionado.

Hoy, en un periódico regional, en primera página, en un titular situado a la derecha leí lo siguiente: Revilla confiesa en televisión que 'mojó' por primera vez a los 18 años, y pagando”. Si tamaña proeza la hace un joven dieciocho añero y nada menos que en Bilbao donde a la sazón estudiaba, comprenderán que la hazaña eleva y mucho su gran valor.

Como comprenderán con noticias de este nivel no debemos temer nada. Con seres así, no hay crisis que se resista y no pueda ser superada. Ahora ya empiezo a creer al señor Solbes 'De esta crisis saldremos limpios y purificados' ¡Qué respiro!

¿Enseñar o ‘adoctrinar’…?

...THAT’S THE QUESTION

El Náufrago quisiera poner alguna gota de humor en esta entrada, pero hay algo interior que se lo impide. Quisiera ser menos radical en sus opiniones, pero aunque quiera matizar, hay algo que le impele a lo de blanco y negro. Sin matices.

Ayer vio por primera un vídeo que ya tiene algunos meses pero que sigue siendo válido para comprender ciertos comportamientos, si es que no fueran ya asaz bien conocidos desde hace bastante tiempo. El vídeo en cuestión es todo un modelo de la idea que tienen algunos, por no decir bastantes políticos, de lo que es el arte de enseñar, o de educar, si lo prefieren. Utilizar la situación de privilegio de que goza el profesor y el maestro para ‘adoctrinar’, manipular sería la palabra, las mentes aún en formación de niños o adolescentes es una tentación que pueden tener muchos sectarios, que se creen imbuidos de verdades absolutas. Los ‘valores’ no se enseñan, lo muestra cada día el profesor en su aula con sus hechos y actitudes. Y eso sí que le entra al alumno por los ojos y sobre todo lo ‘sienten’: “No hagáis lo que os dicen, observad lo que hacen”.

El Náufrago que fue niño, más tarde profesor, conoce perfectamente las consecuencias nefastas de cualquier adoctrinamiento. Por desgracia sufrió los efectos perversos de esa educación que junto a algunos valores era portadora también de una buena dosis de ‘doctrinas’ que hablaban de dioses vengativos, misas, confesiones , rosarios, juicios finales para ‘buenos’ y ‘malos’. Conoce de primera mano las consecuencias nefastas que pueden causar esos ‘dogmas’ en mentes sensibles que se están abriendo a la vida. Por esa razón, durante más de cuarenta años de docencia ha huido como de la peste de todo ‘adoctrinamiento’. Ha tratado de enseñar su asignatura lo mejor que ha sabido, ha hecho reflexionar sobre determinadas conductas que se dan en las aulas y sobre todo ha tratado de mostrar cómo es. En ese ‘mostrarse’ los alumnos han podido ver, sin que él lo ‘enseñara’, los ‘valores’ a los que trata de acordar su vida, su respeto a los que piensan de manera distinta, en que nadie puede considerarse detentor de verdades absolutas, en el respeto de los demás… Así ha tratado de educar ciudadanos libres.

Por eso ayer al ver ese vídeo que citaba, en que una especie de espantapájaros de diseño, accionaba con sus manos señalando con su mano diestra el camino de los ‘buenos’ y con su izquierda, el sitio reservado para los ‘réprobos’, se le encogieron las tripas pensando en otros ‘Juicios finales’ y dogmáticos. Cuando vió tanto maniqueísmo, tanta simplificación volvió a sentir un íntimo y profundo rechazo. Sentí vergüenza y pensé en discusiones de reciente actualidad. Felizmente conozco a profesores que no son tan maniqueos, no manipulan, y dan ejemplo con su modo de vivir, pero también me temo que hay armas peligrosas en manos de sectarios.

Señora de la Vega, desde ningún respeto, puedo decir, por mi cuenta y riesgo, que usted ha degrado la modesta, pero trascendental importancia de lo que es una tarima de un aula y de lo que desde ahí debe impartirse. Por favor, no la confunda más con la tribuna de un parlamento o el estrado de un mitin.


viernes, septiembre 12

Florencia

FIRENZE
Algo queda en el aire retenido,
apenas un fulgor, dorado y breve,
que en el atardecer, cuando el sol muere,
devuelve a la ciudad lo que ha perdido.

Es tan sólo un instante, es el latido
que abrazado a la piedra la estremece.
Mientras todo en Firenze se detiene,
sigue el río fluyendo hacia el olvido.

Van cayendo las sombras, todo es calma.
Y acoge la ciudad al fugitivo,
al perdedor de todas las batallas,

al que nadie recuerda, al hombre herido
que, escuchando a lo lejos las campanas,
bajo la bruma espesa se ha dormido.

Cristina Díez

http://www.jazztelia.com/cristinadiez/perfil



La cultura también existe

50 VÍDEOS CULTURALES

No todo son noticias desagradables en la prensa. Faltaría más. También brinda noticias sobre el arte y la cultura. Algunos suplementos hasta se llaman “El Cultural” y uno tiene la ocasión de descubrir a una polifacética Alicia Framis, arquitecta, pintora, escultura, fotógrafa, en una hermosa glosa sobre su personalidad y su obra. También encuentra notas como la de “ The Observer” ha hecho una selección de 50 videos culturales recogidos por You Tube.

Si alguno está interesado en ver el casting de Paul Newman y James Dean para la película “Rebelde sin causa”, o escuchar a María Callas en ‘Tosca’ o la primera aparición en televisión a una jovencísima Barbra Streisand, o a Stravinsky dirigiendo “El Pájaro e fuego” o una entrevista con James Bacon, no tienen más que pinchar en esta dirección:

http://www.guardian.co.uk/technology/2008/aug/31/youtube.jazz

El carro de la basura

EL BASURERO

Pues mira Douce, te voy a contar un pequeño secreto que seguramente tu fino olfato ha detectado ya hace tiempo y que tu prudente sabiduría ha preferido guardar para tus adentros. En cuestión de prudencia y circunspección no hay quien te gane. Habrás observado que esta mañana cuando salíamos a dar nuestro paseo mañanero yo saqué unas fotos del carrito de la limpieza de ese simpático basurero que adecenta nuestro barrio. Sí, ése al que vas tú a saludar porque siempre sacas alguna caricia.

Habrás observado también que siempre está silbando y no lo hace nada mal, sobre todo cuando de músicas populares se trata. Son personas así las que me admiran y siento por él una natural simpatía. Se diría que aceptan alegremente su trabajo y en nada se parecen sus silbidos al tono desabrido y malhumorado que ves en lujosos despachos.

Si le saqué las fotos a su ‘set de limpieza’ es porque me llamó la atención lo completo que es y lo bien distribuido que lo tiene todo en su carrito. Afortunadamente, nuestros impuestos también sirven algunas veces para mejorar las condiciones de trabajo de estos operarios cuyo labor sólo echamos de menos cuando alguna huelga llena de malos olores nuestras calles. Tomé fotos del carrito para ver todos utensilios que en él portaba: gorra, guantes, azada, escobas de distintos tamaños, fregona, cajón-armario, paños… Todo ello en carrito de aluminio, limpio y con neumáticos.

- De acuerdo, yo también me fijo en el señor Andrés y me gusta que me dé su ración de caricias y además percibo mejor que tú sus silbidos. Pero lo que no me explico es por qué te ha dado hoy por hablarme de él. Cualquier día te veo hablándome del señor ése que hace guardia a la entrada del parking con el que departes amigablemente cada vez que vas a recoger el coche o del mendigo ese de la esquina y de su perro. ¡Te echas unos amigos…!

- Pues no te extrañe y si quieres saber la razón de por qué he querido hacer la ‘semblanza’ del señor Andrés, el basurero, te diré la causa.

- Pues suelta, porque de ti me espero cualquier cosa.

- Te lo explico brevemente. Has de saber que cada mañana, después de leer el periódico siento un gran cabreo cada vez que leo algunos titulares, de los unos y de los otros. Y hoy me he encontrado en primera página unas declaraciones y me he preguntado una vez más que si nos tomarán por gilipollas.

- Papi, ¡modera tu vocabulario!

- Pues hoy no me da la gana moderarlo. Mira, Douce, tú no entiendes nada de economía, yo tampoco, pero cuando oigo sandeces como éstas me pregunto: “¿Te están llamando tonto, o es que no sabes leer?

- Vale, tío, que ya me lo has dicho. ¿Te importa soltar ya la frasecita y dejar que siga durmiendo mi siesta?

- Te la transcribo, aunque no entiendas nada: “Si la recesión sirve para limpiar la economía, no tendrá más importancia”, firmado, Don Pedro Solbes, Ministro de Economía y Hacienda y Vicepresidente segundo del Gobierno de España.

Señor Ministro,

Seguro que su declaración sonará a tomadura de pelo a millones de personas a los que la recesión les afectará de forma tangible, y no le digo nada a los dos millones y medio de parados (por ahora)...y a los que ya no pueden pagar sus hipotecas.

Seguro que la recesión contribuirá beneficiosamante a 'limpiar su economía'



jueves, septiembre 11

Douce y el Tiempo

Douce, no sé a qué velocidad corre para ti la vida. Imagino que desconoces eso que los humanos llamamos Tiempo: ‘No tengo tiempo’ decimos a veces. ‘¡Cómo corre el tiempo!...”, nos lamentamos. Tú no tienes esas preocupaciones, saboreas cada instante como si fuera tu eternidad. Lo imagino, porque no sé cómo mides tu tiempo. Cada vez que te miro es como si te viera viviendo en plenitud todas las dimensiones que tiene para ti cada segundo de tu vida.

Ahora estás sentada ahí en el sofá, apoyada tu cabeza en uno de sus brazos, con tu flequillo que apenas deja ver tus ojos. Es como si la serenidad entera tomara su descanso, sin la nube de un presagio, sin la angustia de un recuerdo, sin la urgencia de un deseo. No puedes imaginar la sensación de paz que me contagias.

Para mí el tiempo es una barahúnda de emociones que agitan, alegran, entristecen preocupan, ilusionan, estremecen, que se entrecruzan y se mezclan en un constante vaivén. Es como si últimamente el tiempo hubiera acelerado su ritmo y llegan los jueves cuando parece que fue ayer lunes y el viernes parece que fuera anteayer y que hace sólo dos días hubiera terminado el mes de agosto. “¿Tempus fugit o es que ha emprendido una loca y acelerada carrera?...

- Querido papá, siempre viviendo el momento equivocado. ¿Por qué no haces como yo? Para mí no existen calendarios, ni relojes, ni días, ni años, ni semanas. Yo soy y vivo un AHORA continuo. Sin periódicos, ni fiestas, ni domingos. No sé de aniversarios y si 'Dios fuera el que ES', "yo soy la que VIVE".

¿Te has enterado? Pues ¡Vive!

Las menudencias nuestras de cada día.

SALUDOS Y DESDENES

La vida, a veces, no está hecha de grandes gestos ni heroicidades, sino de los pequeños detalles de cada día: un saludo, una palabra amable, una sonrisa, una disculpa… Es el conserje de casa que limpia el portal con los auriculares puestos que se los quita y responde a tus “Buenos días”. Más tarde te alegra la mañana la sonrisa de la chica que está en el mostrador del gimnasio y te saluda. Sin embargo, bajas a los vestuarios y ves que los ‘atletas’ que entran y salen perfectamente uniformados, se ahorran los saludos, preocupados quizá en sus pectorales y sus bíceps. ¡Qué contraste con el joven monitor que está a cargo de la piscina que siempre tiene un gesto amable que compensa de tanta indiferencia!

Si la mañana es algo ajetreada en idas y venidas a distintos establecimientos, debes tratar con conserjes, funcionarios, empleadas, dependientes, recepcionistas y sientes en cada uno de ellos la acogida, el desdén, la simpatía o la más absoluta indiferencia. Por casi todos esos estadios y estados de ánimo ha pasado esta mañana el Náufrago en su peregrinar de despacho en mostrador. Seis o siete contactos humanos con distintos matices de atención o indiferencia.

Luego en casa, sentado en el sofá, pasan por su mente la sonrisa de la recepcionista del gimnasio, la atención del mendigo que día a día hace guardia a la entrada del parking con su cuenco de mimbre en la mano, la amabilidad de la quiosquera a quien compra el periódico, el gesto adusto del funcionario a quien solicitó información o la atención de la chica MoviStar a quien hizo una consulta.

Pequeños importantes gestos que hacen más cálida la temperatura interior de esta mañana de septiembre lluviosa y desapacible. Por dentro, sin embargo siente el sereno bienestar de encontrar todavía gente amable que hace la vida algo menos desabrida.

¿O es que también ha llegado la ‘recesión’ a los “¡Hola! “, “¿Qué tal?”, “Buenos días”, a un gesto amable, a una sonrisa?

miércoles, septiembre 10

La máxima del día

Cuando el Náufrago iba al colegio, o sea anteayer, los profes ponían en la pizarra , con tiza de colores, lo que llamaban la "Máxima del día". Como el cole era de los hermanos Maristas, solía ser una máxima educativa y piadosa. Piensen en la que quieran.

Al buzón del Náufrago suele llegar cada día también una reflexión en varios idiomas. La frase de hoy la pronunció Winston Churchill en un discurso ante la Cámara de los Comunes el 12 Noviembre de 1936 cuando nubes oscuras amenazaban el cielo de Europa:
  • "The era of procrastination, of half-measures, of soothing and baffling expedients, of delays, is coming to its close. In its place we are entering a period of consequences

    O sea en lengua romance:

  • "La época de la desidia, de soluciones a medias, de recursos apaciguadores y frustrantes, de dilaciones, está llegando a su fin. Entramos, en su lugar, en un periodo de consecuencias

El enviado del Altísimo

CUANDO LLEGA EL OTOÑO

Tengo ante mí la última página del periódico. Es una de las manías del Náufrago, empezar a leer el periódico por la última página. De los dos textos que cubren la plana, uno es una columna que se titula “Miércoles sombrío”. Huelga decir que se refiere a la realidad económica que avanza a grandes pasos hacia la palabra ‘recesión’ que ayer apareció en el cada vez más oscuro, repetitivo y desorientado vocabulario del señor Solbes. Mientras, el paranoico optimismo del ilustre Presidente sigue por las nubes de las montañas leonesas con su sonrisa de plástico, que más que sonrisa se ha convertido en una mueca, en un rictus. La otra noticia es mucho más ilusionante en tiempos sombríos. Como pueden imaginar el Náufrago ha escogido la segunda porque le parece más humana y divertida.

- Los hechos ocurren en Hualpén, un pueblecito del sur de Chile. Al parecer el alcalde de este pueblo no hace más que recibir parabienes y saludos por las calles con un sonriente “gracias, usted sabe por qué”. A su correo llegan decenas de mensajes agradeciendo también la ‘ayuda’ que ha cambiado sus días. Para todos ellos el edil benefactor tiene la misma respuesta: “No es a mí, sino al Altísimo a quien deben dar las gracias”.

¿El motivo de tanto parabién? Muy sencillo. El buen corregidor recibió, vía inspiración divina, la conveniencia de repartir entre sus conciudadanos de la tercera edad unas pastillas azules llamadas Erosfil –una variante de la Viagra – y Bentley, un lubricante íntimo femenino. La inspiración divina le llegó cuando se acercaba el aniversario de sus padres que pasaban un momento, llamémoslo ‘crítico’.

Fue entonces cuando como regalo de aniversario nupcial, dejo en la mesilla de noche una cajita de píldoras azules para él y un gel para ella. En principio el obsequio fue recibido entre la sorpresa y el rubor. Hasta que ya que el regalo se encontraba tan a mano decidieron hacer uso de ello. Al cabo de un tiempo desaparecieron las peleas por tonterías domésticas y las disputas matrimoniales.

Ante tan benéfico resultado el alcalde que ‘alaba diariamente al señor, bebe poco, es madrugador y se refiere a sus vecinos como a hermanos en el Señor” decidió aplicar tan beneficioso remedio al resto de sus conciudadanos de la tercera edad de su municipio. Cierto es que la municipal iniciativa fue recibida con eclesiástico rechazo acusándole de “hacer del vicio una virtud y querer ganar votos en las elecciones municipales”, pero los feligreses, que son humanos, parecen hacer oídos sordos a las reconvenciones eclesiásticas y que les quiten lo bailado.

CODA: Si un día de estos, ven que el Náufrago no aparece por la isla, no se preocupen. Búsquenle en Hualpén