domingo, junio 26

Charlando con Dios

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Hace tiempo que tenía ganas de hablar contigo, ¡pero estás todo el tiempo tan ocupado! Si te digo la verdad, no te veía, por mucho que se hable de ti, nadie sabe dónde encontrarte. Hay muchísima gente que habla de ti, unos para ponerte como..., bueno como tu mismo, y otros echando pestes, por cómo has hecho el mundo, o por cómo les han enseñado que eres, y van por ahí despotricando. Que digo yo, que si no creen en ti, por qué echan pestes. Más tarde te diré si yo creo en ti, aunque en cualquier caso, poco puede importarte lo que yo opine. De todos modos algo tengo que creer, porque entonces no sé qué pinto yo hablándote. (Bueno, si sé lo que hago al dirigirme a ti, existas o no)

Mira, ésa es una de las cosas que no me gusta de ti, que no contestes cuando te hablamos. Al menos a mí, no me has hablado nunca. Ya sé que hay gente , y la creo, que afirma que les hablas, que se llevan muy bien contigo, que les consuelas en sus penas y cuentan cosas maravillosas de ti. Son unos afortunados.

A mi me hablaron muchísimo de ti, sobre todo de pequeño, también de adolescente, y un poquito más tarde. Pero no debieron hacerlo muy bien porque me hice una idea bastante antipática y severa de ti. Para empezar, no sabía qué rostro ponerte, porque me enseñaban “fotos” tuyas , donde aparecías como un anciano venerable, con barba blanca, de gesto, si no adusto, al menos bastante grave. Y esa imagen a mí me dio miedo. Sí, te tenía más miedo y respeto que otra cosa, porque me habían dicho que estabas sobre todo para mandar, diez mandamientos, creo. Eran diez , pero abarcaban toda la gama de actos humanos. Y eso, permíteme que te lo diga , me parece un poco demasiada exigencia, habiéndonos hecho como nos has hecho a la mayoría, frágiles, algo desvalidos, sin la fuerza suficiente para cumplir todos esos deberes. Por poner un ejemplo, el de siempre ya sé, el sexto :” No fornicarás” , ¡joder! (perdón), ya he dicho una palabrota. Si hablo de ese mandamiento, es porque es en el que más insistían los que me hablaban de ti, en tu nombre (“ Y dijo Dios..”)

Para empezar, ya la palabrita se las trae. Luego te explicaban lo que significaba y era la leche las cosas que entraban en el j... ,perdón, dichoso mandamiento. Eso significaba que no podías mirar las tetas, perdón los pechos de las mujeres, sobre todo si estaban bien puestos. O sea, que nos has creado con unos instintos (básicos) y luego está prohibido dejarse llevar por ellos, tenemos que controlarlos, no podemos consentir que eso nos produzca una sensación agradable... la cantidad de veces que me he sentido “pecando” porque eso me gusta. Y además ,resulta, que se puede pecar sólo con pensarlo, no hablo ya si te da por tocar u otras cosas. Sabes perfectamente, porque tú sabes todas las cosas, los cacaos mentales que me traje, durante casi dos años, por si era pecado o no, el haber sentido cierto gusto al rozar la mejilla de un rostro que miraba a la vez conmigo un cuadro, en no sé qué museo. ¡Dos años jodido, (perdón , de nuevo) devanándome los sesos si eso era o no un pecado contra ese sexto mandamientos de los c....consabidos preceptos!. Mira, yo tengo un amigo que está sufriendo durante dos años por una chorrada como esa y le digo. “Escúchame, tío, no te comas el tarro por una chorrada como ésa”. Yo no puedo consentir, que un amigo mío se pase esos sofocos, por una cosa que yo he dicho que hay que hacer de tal o tal modo. Y voy y retiro inmediatamente de la circulación esa cosa que he escrito, encima en unas tablas de piedra, si sirve para hacerle pasar esos malos ratos.

Y así te podría contar mil casos que me han sucedido a mí, no te cuento de muchos otros que sé que lo han pasado mal tratando de obedecer tus mandamientos. Podrías haberlos llamado “sugerencias”, “deseos”, pero no “Mandamientos”. Conmigo podías haber tenido esa deferencia, al menos como amigo, porque ya sabes lo fino que yo hilo en todas esas cosas de los deberes. Menos mal que un amigo tuyo, sí, Agustín, el de Hipona, presentó en alguna ocasión una versión resumida que me parece más aceptable, cuando dicen que dijo: “ Ama, y haz lo que quieras” ¿Ves? , tíos así, te dan un poco más de confianza. Con un buen grupo de amigos como éste, seguro que tenías más adeptos, aunque sólo sea por la confianza en ti que supone que te digan algo así.

Pero es que te has echado cada colega, que no hacen más que asustar al personal, que si el fuego eterno, los diablos , las tentaciones, los pecados, prohibido, más pecados, culpa, condenación eterna... ¡Vaya repertorio! No me parecen maneras de hacer clientela así, y menos lograr amigos y adeptos a la causa. No me extrañe que la gente se despendole y ande como anda, de “Salsa rosa “ a “Tómbola” ( si es que sigue existiendo), o a “ ¿Dónde estás corazón?”. Eso digo yo,”¿ por dónde andas?” Y ni te cuento de los que se dedican a estafar, a hacer guerras para liquidarse a la gente, explotar al personal aprovechándose de su precaria situación... y muchas cosas más, que tú sabes mejor que yo, porque para eso eres omnisciente.

Lo que pasa es que nos tienes a todos intrigados, porque quitando algunos, pongamos muchos, que dicen que existes, que eres buena persona (me refiero en el lenguaje nuestro, de los humanos), que nos amas como un padre, que por eso haces que las pasemos un poco canutas , para ganarnos ese cielo que tienes reservado a tus amigos, hay muchos otros que tienen sus dudas de que existas o afirman categóricamente que no existes, que nadie que ellos conozcan, te ha visto, que nunca dices ni palabra. Y eso debes reconocerlo, no dices nada. Y ya ves la que hay montada: medio mundo matándose, miles de millones malviviendo o muriéndose de hambre, tsunamis, accidentes... Unos pocos que viven bien a costa del resto. Unos que gozan de libertad para todo, mientras otros u otras, no pueden ni siquiera enseñar la cara, porque se les niegan esas libertades en nombre tuyo, o bajo distintos nombres: Allah, Jehová o Yahvév, Dios...

Tengo sin embargo a un amigo al que le gustabas , a pesar de todo. ¿Te acuerdas de él? Se llamaba Jaime, se apellidaba Sabines. Te dedicó un poema que a mi me parece cariñoso, donde te canta muy finamente las cuarenta. ¿Te acuerdas de lo que escribió sobre ti?

“Me encanta Dios. Es un viejo magnifico que no se toma en serio. A él le gusta jugar y juega. Y a veces se le pasa la mano y nos rompe una pierna y nos aplasta definitivamente. Pero esto sucede porque es un poco cegatón y bastante torpe de las manos....”

Bueno , Dios, por hoy ya creo que basta. Ya sé que he sido poco amable contigo, pero ya basta de charla, otro día hablaremos de cosas algo más amables. Lo de “hablar” es un decir, porque esto ha sido más un monólogo que otra cosa. Tú nunca dices nada.

Que Dios bendiga a Dios

jueves, junio 23

Carlos Salomón o "la vida breve"

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Carlos Salomón, poeta malogrado, murió el 2 de octubre de 1955 , a punto de cumplir los 33 años. Así nos cuenta su dura y creativa peripecia vital.

“Nací en Madrid, el 2 de septiembre de 1923. A los pocos meses vine a Santander y, desde entonces, he vivido, casi ininterrumpidamente , en esta ciudad.

Fui uno de los fundadores de la revista “Proel”, en abril de 1944, donde aparecieron mis primeras colaboraciones. En 1947, mi libro “Pasto de la aurora” obtuvo mención honorífica en el Concurso Adonais de Poesía y, tres años más tarde, fue accésit de este mismo concurso mi libro “La sed”.

También en el concurso del Ateneo 1953, obtuvo accésit mi poema “La Muerte”. He dirigido la Colección Hordino. Mis libros publicados son los siguientes:

“La orilla” (Ediciones Proel, 1951. Escrito en los años 1947 a 1949. Hoy modificado.
“La sed” (Colección Adonais, 1951)
“Firmes alas transparentes” (Colección Conde Arnaldos,1952) Escrito en 1949
“Región luciente” (Colección Adonais, 1953)

Los poemas de “ Las luces” (Colección Tito-Hombre, 1951) son un avance de los libros “Región luciente” y el inédito “La brevedad del plazo”.

Hasta aquí su breve reseña biográfica. El último libro que menciona, de significativo y estremecedor título, sería publicado 40 años después de su muerte. El manuscrito le fue entregado por su madre y su hermano a Gerardo Diego, compañero de su padre , profesor de Matemáticas en el Instituto de Santander. El catedrático y poeta prologaría el libro , editado por Árgoma.

Si me he interesado por este poeta malogrado, fue llevado de la mano y del recuerdo de su compañero de Julio Maruri que le consideraba quizá como el mejor poeta del grupo de Proel.

Me ha sido muy difícil encontrar publicado algo de él. Tan sólo el último libro mencionado puede aún encontrarse en librería – yo diría la librería “Estudio” , de Santander. Tres títulos más se hayan disponibles para consulta, “in situ”, en la “Biblioteca Menéndez Pelayo” de la capital cántabra.


Antología / Carlos Salomón (1969)

La brevedad del plazo / Carlos Salomón ; prólogo de Gerardo Diego (1995)

La orilla / Carlos Salomón (1951)

Para él la poesía no era un simple divertimento sino la manera más directa y hermosa de afrontar la realidad de su frágil salud , el saber estar “perdido, suspendido / por un hilo , al azar de una tijera “, la que le cortó el hilo de su vida aquel día de octubre en que pronto se cumplirán 50 años después de su muerte.

Este es el soneto que cierra su último libro:



CONFESARÉ MI ERROR. DIRÉ QUE EN VANO


Confesaré mi error. Diré que en vano
quise, grité mis sueños hacia arriba,
que caminé de noche a la deriva
sin recoger lo que tocó mi mano.

Siempre era tarde cuando fue temprano,
agua de bosque cuando llama viva,
si acaso rama, se tornó en furtiva
raíz, invierno si miré verano.

Confesaré que vagabundo anduve
y que pedí que me olvidaran cuando
alto era el cielo de la noche clara

y mas allá de la azulada nube
estaba Dios a solas, esperando
que entre todas las cosas le escuchara.




... Y ya que últimamente convivo con Carlos Salomón, con su poesía, quiero subir hasta aquí, otro de sus poemas que a mí me ha gustado particularmente, el titulado LAS HORAS. Quizá sea por la palabra que emerge entre todas las otras emociones que embargan el alma del poeta: la palabra ESPERANZA , seguida de la AMOR . Por encima de las otras que asedian el alma y la vida del poeta: angustia, sorpresa, culpa, desventura...

Sentimos la esperanza.
Proseguimos la lucha.
Sobre todas las cosas,
la palabra profunda

de amor que en nuestros labios
brota, la frase única
de amor que pronunciamos
contra la tierra dura.

Esta mañana de junio, empañada por la bruma y la niebla, es bueno , saludable , sentir que entre las nubes, siempre se abre un hueco por donde asoma el sol, devolviéndonos la luz y la esperanza.
He aquí el poema entero:

LAS HORAS
I
Sobre todas las cosas,
la sorpresa y la angustia.
Nos sorprende estar solos,
nos angustia la duda.

Entre todas las cosas, l
a que más nos conturba
vuelve a ser la sorpresa
de sentirnos sin culpa.

Comprender, angustiados,
que la vida nos juzga,
que no existe quien pueda
venir en nuestra ayuda.

II
Sobre todas las cosas,
la esperanza, su pura,
clara mano que pone
norte y sur, sol y luna.

La esperanza de pronto
nos habla, nos escucha,
del pecho nos arranca
la fina flecha oscura.

La flecha que teníamos
clavada tan segura,
la que tocó tan hondo
con su afilada punta.

III
Sentimos la esperanza.
Proseguimos la lucha.
Sobre todas las cosas,
la palabra profunda

de amor que en nuestros labios
brota, la frase única
de amor que pronunciamos
contra la tierra dura.

Contra la dura tierra,
la más honda pregunta
de amor que nuestros labios
incansables formulan.

La respuesta incensante,
de amor y desventura,
de amor por cuanto existe
que ciego nos impulsa.

(De Región luciente)

A unos amigos "jubilosos".

Habéis querido decir adiós a vuestro modo, lo habéis hecho como sois, con cordialidad, con sencillez, con elegancia, sin estridencias ni boatos que a veces pueden resultar artificiales, protocolarios.

Os queremos decir, también a nuestra manera, que vamos a sentir muy dentro vuestra ausencia. Tampoco estas palabras quieren ser vanas, porque deben sonaros, y sobre todo sentirlas, como sinceras. Os habéis ganado a pulso, cada uno o cada una, con su manera de ser, nuestra amistad, nuestro afecto y hasta un punto de admiración por vuestra manera de pasar por nuestras vidas y esta forma tan vuestra de saberos despedir.

Las láminas que contiene esta carpeta que tenéis en vuestras manos es nuestra manera de deciros que vais a seguir siendo algo especial para los que seguimos en la brega. Estad seguros que han sido escogidas con particular interés y mimo, con el mejor de los deseos de que fueran de vuestro agrado, que vierais en cada una de ellas una faceta de vuestros largos años de labor en esta tierra , tan árida a veces, en la que cada uno trata de sembrar algo de sí mismo, y que sólo, a veces, ve crecer algún fruto. Un encuentro, una conversación, una sonrisa o una cercanía agradecida.
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Cuando en cualquier hora de ésas que vais a tener para el descanso, la reflexión, acaso la añoranza, cuando abráis esta carpeta o miréis , colgada en la pared, alguna de estas láminas, pensad en los que pensaron, intercambiaron opiniones, dudaron, tratando de encontrar algo que pudiera ser de vuestro agrado. Y estad seguros, si bien miráis, que os hablan del afecto y la amistad que todos sentimos por vosotros: Alicia, Lola, Paco, Fernando.

miércoles, junio 15

A Angel Sopeña...

Si yo fuera poeta,
como tú,
sabría expresar con palabras medidas,
con metáforas,
con imágenes sencillas o atrevidas
quizás,
mis sentimientos. O mejor,
mi Sentimiento,
la emoción que me produjo
ayer
que te acercaras a mí, acariciaras mi nuca
y me dijeras:

- "¿Lo tienes?" (Eran
"Las voces poéticas de Cantabria 1977-2004")

Si yo fuera poeta ,
como tú,
sabría decir muy bien mi emoción,
mi confusión también,
por no encontrar las palabras adecuadas
para ese gesto /impulso tuyo:

-"¿Te gustaría que te lo dedicara?"

Y yo, torpe de mí,
me encontré absurdamente estúpido,
al no encontrar las palabras justas
que respondieran,
exactas,
a lo que mi corazón quería decirte.
Balbuceaba...

Tú, también, emocionado,
nervioso como eres, cuando quieres expresar
lo que sientes, repetías:

-"¿Te ha gustado?" "¿Te ha gustado?"
Y yo, de nuevo,
sentía otra vez torpes,mis

"Me ha emocionado", "me has emocionado"
Y era verdad, mi corazón no mentía.
Creo que nunca miente
el corazón. No puedo mentir
cuando siente.
Porque tú y aquel
"Con mi cariño
que no cesa; con mi admiración"
con tu ir y venir nerviosos,
con tu gesto,
me habías emocionado.

Si yo fuera poeta,
como tú,
habría sabido expresarte mejor
mi sentimiento.

Santander, 15 de junio de 2005

sábado, junio 4

Un documental sobre Pablo Neruda.

A veces uno, navegando por este extenso mar, profundo a veces, vacío muchas , abigarrado, hediondo, festivo, insustancial, comunicativo, generoso o mezquino que es Internet, se encuentra con sorpresas agradables. Alguien en una charla, en un correo, desde su página, te sugiere una dirección, te señala una puerta , abre una ventana a la que asomarse para descubrir mundos nuevos, vidas vivas, sitios inmensamente abiertos.


Eso me ha sucedido hoy, cuando ha trazado en mi pantalla su curva multicolor el “Arco Iris” invitándome a profundizar en la vida de un hombre que vivió la suya intensamente:
Pablo Neruda :http://es.arcoiris.tv/modules.php?name=Unique&id=290

Se trata de un documental en el que el director y productor de cine y T.V. Luis R. Vera, rinde tributo al poeta, mostrándonos las múltiples facetas de este personaje que con razón pudo afirmar “Confieso que he vivido”. Todo está en el documental: sus casas, sus amores, sus viajes, su compromiso político, los objetos queridos, sus amigos su amor por el mundo, por las cosas y por los hombres.

Si sientes las ganas de conocer la emoción de lo que es “vivir”, sumérgete en estas imágenes, que a pesar de la poca calidad que ofrecen en esta pantalla, es un hermoso paseo por su vida y todos sus quereres